Literatura del Barroco: características, autores y obras

Literatura del Barroco

La literatura del Barroco corresponde a una forma, originada en Europa. Se trata de un estilo que combina las emociones, el esteticismo y las palabras. Se diferencia del Renacimiento por concebir una idea negativa, de pesimismo.

Las banderas de este concepto son la lucha, la mentira, el sueño y los hechos humanos. El uso más común en este tipo de literatura es: la elipsis, metáfora, perífrasis, antítesis, adjetivación, hipérbaton y alusiones mitológicas.

Temas comunes de la literatura del Barroco

En la literatura del Barroco, lo común solía ser los constantes cambios y la vida. Asimismo, se relacionaba con el dolor, el sufrimiento y lo fugaz que suele ser el ser humano. La existencia y el hombre en su repercusión de las cosas y los demás seres se convierten en el epicentro de las obras, fueron ideadas por los autores más representativos que existen.

Literatura del Barroco

En parte se considera como un estilo ostentoso, abusivo y sobrecargado en la utilización de los recursos literarios. Como por ejemplo, podemos mencionar: la antítesis o la metáfora. El movimiento surge en un periodo de muchas tensiones tanto económicas, existenciales, políticas y sociales. La situación de anarquía arrastró a estos autores a hablar acerca de la peste, la desigualdad, las miserias, entre otros.

Esto significa, que no se alcanzaron otras condiciones o entornos para poder lograr esta corriente literaria. Por ello, la temática que adoptaron los escritores fue el epicentro de diferentes obras. Así como las bases fuertes para permitir la argumentación de los movimientos barrocos.

Origen de la literatura del Barroco

Las principales expresiones escritas basadas en elementos literarios, se consideraron netamente barrocas. Las cuales, fueron ejecutadas en Italia, Francia e Inglaterra. Así que, seguidamente mencionamos algunas de estas:

Inglaterra

A finales del siglo XVI se apreciaba en la literatura inglesa, con una notable demostración, de lo que al tiempo sería la literatura del Barroco.

John Lyly fue considerado el primer y principal exponente de gran relevancia en las tierras anglosajonas. Su obra inicia en 1578, bajo el nombre de “Euphues, the Anatomy of Wit”. Lo cual, se acopló a la perfección con las características barrocas.

En la mencionada obra, Lyly empleó términos que llamaban la atención de forma exagerada. Asimismo, se apreciaba un descomunal esteticismo, que estaba bien elaborado y sumamente cargado de una tendencia artificial y grotesca. Basándose en esa obra en particular, se dio a conocer lo que sería el Eufuismo.

Francia

En el caso de este país, sucedió a mediados del siglo XVI, y parte del siguiente periodo. Estos se caracterizaban por lo refinado y los buenos modales. Lo cual, se manifestaba de manera exagerada.

El comportamiento se derivaba de las repuestas a ciertas vulgaridades que eran expresadas por la sociedad. Específicamente, en los tiempos de Enrique IV y la corte. Dicho movimiento se conocía bajo el nombre de Preciosismo.

En todos los ámbitos de esta conducta social, se apostaba a la elegancia. En Francia se tuvo como exponente principal a Claude Favre, fue el encargado de publicar en el año 1647 una obra que fue muy reconocida. Esta se denominaba “Remarques sur la langue française, utiles à ceux qui veulent bien parler et bien écrire”. El autor resaltó lo necesario que es el buen uso de los vocablos, sobre todo en la lengua francesa.

Italia

Con relación a esta tendencia, era similar al modelo inglés. Con el escritor napolitano Giovanni Battista Marini, conocido por tener una inmensa producción literaria. Se encargó de proporcionar las bases del Barroco en la península itálica. Este famoso estilo estaba repleto de hipérbole, antítesis, metáforas. La cual se llamaba marinismo. Se caracterizaba por manejar sutilmente las formas de la literatura exageradas y desmesuradas.

Características importantes

A continuación, una recopilación de las más resaltantes características que posee la literatura del Barroco.

Se origina de la crisis

Este aspecto era muy común en el transcurrir de la historia del hombre. Debido a que, cada corriente del pensamiento y cada tendencia engendraban otro tipo de manifestaciones. En este sentido, el Barroco y el Renacimiento no podían quedar absueltos de esta realidad. Por ello, los nexos entre ambos son complejos y muy amplios.

Después de la fractura y el desgaste de la estructura del Renacimiento, surgen distintas crisis. Las cuales, se consideraron como propuestas sobrecargadas y estilizadas, que posteriormente se les conocería como barrocas. Sin embargo, existía una necesidad de expansión y eran satisfechas por medio de nuevos caminos. Estos rumbos finalmente traían consigo tendencias completamente modernas.

Su nombre se convirtió en un término despectivo

La denominación “Barroco” fue adherida en la época del Romanticismo. En ese momento menguaban las manifestaciones en donde la estética era propia del movimiento. Etimológicamente, este término proviene del vocablo de origen portugués barroco, que quiere decir, la perla deforme o irregular.

Los que utilizaron esta palabra, lo hacían para referirse a lo grotescas que eran esas manifestaciones. Ya que tenían razones de sobra para indicar que el movimiento era algo exagerado. No obstante, el uso de esta retórica de forma constante permitió unos recursos más refinados.

Movimiento literario ideológico

La escritura fue manejada de forma exagerada, sobre todo en lo que respecta a los recursos formales. Por lo tanto, resulta difícil apreciar la carga ideológica de la literatura barroca. Las obras literarias, en diferentes escenarios, se caracterizaban por tener conceptos religiosos muy marcados.

Asimismo, existe un apego en torno a la Contrarreforma y al soporte de la maquinaria devocional de esos tiempos.

Enaltece lo renacentista, enfocándose en la pesadumbre

Los temas propios del Renacimiento permanecen presentes. En estos tiempos, Europa se sumergía en una profunda crisis. Por ello, se dejaban ver por las calles lo peor que poseía el género humano. Como por ejemplo, las pestes, la desidia, la mendicidad y el hambre. Estas realidades fueron punto focal para inspirarse los mejores escritores de esos tiempos.

Tal fue esa influencia, que la mayoría de los autores utilizaron esos conceptos para exponer el punto más débil de la humanidad. Asimismo, el desgano se hacía sentir en la mayoría de todas estas obras. En donde la vida se consideraba como una completa mentira.

La realidad estaba marcada de un tono gris, la tristeza se apoderaba, mientras que las élites derrochaban un brillo superficial y falso.

La fe y la espiritualidad

Existe una marcada tendencia en lo que se refiere a la asistencia de la Iglesia católica. Debido a la reforma de las protestas que inició Calvino y Lutero. De igual forma, surgió la necesidad de aspectos espirituales en las distintas producciones literarias.

La mayoría de las veces, la influencia de la iglesia era notable en las temáticas. Ya que en esos instantes de crisis, se enfocaba en transmitir tranquilidad y paz, incentivando la fe. Los escritores, como seres humanos que son, siempre procuraban la supervivencia.

Se considera algo renovador

Lo Barroco viene cargado siempre de innovaciones, en lo que a técnicas y modos se refieren. Asimismo, se ve masificado y reflejado por toda Europa, siempre de la mano de la Contrarreforma. De manera particular, en el territorio español se siente un crecimiento amplio. Esto con respecto al resto de los países que forman parte de Europa.

Los escritores de España fueron los que absorbieron las manifestaciones literarias de los países colindantes. Esas españolizaciones o adecuaciones lingüísticas fueron las que dieron paso a las estrofas de culturas modernas. El soneto fue usado adecuadamente al igual que el terceto, la redondilla y la cuarteta.

Como jamás había sucedido en las culturas españolas, se incrementó desaforadamente el uso de términos que no eran usados por el común de las personas. Las mismas parten del clasicismo renacentista, donde surgió a renovación por medio de recursos retóricos.

Elimina la estabilidad del Renacimiento

El Renacimiento era reconocido por la serenidad y la calma en las propuestas literarias. En donde todo se dirigía hacia el conflicto de lo formal y lo estético. Estas características eran más que evidentes por todo el territorio de Europa.

En cada país tenían un tipo de desarrollo diferente. Los cuales, se ajustaban a cada contexto de la producción.

Abuso de los recursos

Se trata de una característica muy importante en la literatura del Barroco. Es común que esté presente en la literatura de estos periodos. Especialmente en los conocidos culteranos.

Predomina siempre la exageración en todos estos géneros. Además, la adjetivación desaforada, el uso de la metáfora y la antítesis eran aplicadas para sobrecargar cualquier obra.

Tendencias marcadas

Nada está más alejado de la realidad por pensar que las manifestaciones literarias fueron homogéneas. Esto debido a que los escritores de esos tiempos tomaron ciertas actitudes, con relación a lo que les tocaba vivir. Sin embargo, en estas creaciones concebidas se suscitaron diversos aspectos en común. Por ello, se organizaron en dos importantes grupos los conceptistas y los culteranos.

Géneros de la literatura del Barroco

Entre los géneros literarios que marcaron tendencia en la historia, mencionamos los siguientes:

Poesía Barroca

Producto del contexto desesperanzador existente en estos tiempos, la poesía pasó a ser una de las formas literarias más explotadas. Asimismo, la expresión de todos los sentimientos es notoria, ya que cada autor adaptó sus formas y recursos a su manera más conveniente.

Estos se aprecian de manera clara en las, obras tanto conceptistas como culteranas. Entre estas estaban los sonetos, las décimas, las églogas, y otros.

Por otra parte, también se evidenció, para aquella época, la poesía popular. La cual, se encontraba repleta de temas relacionados con el desengaño y el amor. En estos casos, los contenidos no eran tan intensos, ya que estaban dirigidos a todo tipo de público.

Prosa Barroca

España es un país considerado precursor de la prosa barroca. La marcada coincidencia entre los siglos sirvió para brotar la creatividad sin límites de la prosa.

Del mismo modo, producciones literarias como las novelas alcanzaron gran importancia en aquellos tiempos. Entre los máximos exponentes destacan: Saavedra y Miguel de Cervantes.

En estos tiempos, existían dos tipos de maneras novelescas notables. Como la picaresca, que se trataba de que el protagonista fuera de la plebe, un grupo social de la Roma Antigua. El segundo era la cortesana, que expresaba los desafueros, excentricidades y lujos de los adinerados comunes de la época.

Teatro Barroco

En la época del Barroco, el texto teatral era uno de los géneros que más impacto provocó. Ya que este llegaba de forma explícita y directa a toda la población sin ningún tipo de distinción. Las representaciones con connotaciones históricas, mitológicas y religiosas eran muy frecuentes. Por consiguiente, los autores trataban de buscar unirse a los pontífices y mandatarios de turno. Esto lo hacían con el único propósito de conseguir favores a cambio.

De igual manera, las organizaciones teatrales se encontraban muy bien estructuradas. Las mismas nacían de los teatros ambulantes callejeros. En ellas se exponían diversas temáticas populares, que deslastradas de los tópicos comunes de la iglesia y las cortes. Entre sus representantes más conocidos se puede hacer mención de Lope de Vega.

Obras y autores destacados

Entre los autores y las obras de la literatura del Barroco, tenemos:

Obras de Luis de Góngora y Argote. De 1562 hasta 1627

  • Fábula de Polifemo y Galatea año 1612.
  • Fábula de Píramo y Tisbe año 1618.
  • Las Soledades año 1613.

Francisco de Quevedo y Villegas. De 1580 gasta 1645

  • El tribunal de la Justa Venganza año 1635
  • Discurso de todos los diablos o infierno enmendado año 1628
  • Historia de la vida del Buscón llamado don Pablos. Ejemplos de Vagamundos y espejos de Tacaños año 1626

María de Zayas. De 1590 hasta 1661

  • Novelas y saraos año 1647.
  • Desengaños amorosos año 1649.
  • Noveles amorosas y ejemplares año 1637

Félix Lope de Vega. De 1562 hasta 1635

  • La Dorotea año 1632.
  • La Gatomaquia año 1634.
  • Hermosura de Angélica, junto a otras rimas año 1602.

Calderón de la Barca. De 1600 hasta 1681

  •  El alcalde de Zalamea año 1651.
  • A Dios por razón de estado año 1650 hasta 1660.
  • Amor, honor y poder año 1623.

Miguel de Cervantes y Saavedra. De 1547 hasta 1616

  • El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha año 1605 y 1615.
  • La Galatea año 1585.

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