¿Qué es el efecto invernadero?

Efecto invernadero

Las actividades económicas e industriales han desencadenado indirectamente una serie de efectos que inciden en los cambios climáticos, debido a la explotación de recursos naturales. Un factor relacionado ha sido el efecto invernadero, fenómeno que se ha acentuado en las últimas décadas. Se trata de la acumulación de radiación térmica emitida por la superficie terrestre en determinados gases que componen la atmósfera. Su nombre es originado del proceso de cultivo en donde la radiación solar atraviesa un vidrio y calienta un invernadero.

Definición de efecto invernadero

Proceso en el que la radiación que emite la superficie terrestre es captada por gases atmosféricos y atrapada en ellos. Parte de esta radiación es devuelta a la superficie y atmósfera inferior planetaria. Resultando entonces en un aumento de la temperatura superficial media, respecto a la que tendría sin la acción de estos. Los gases que atrapan esta radiación (de tipo térmica) son llamados “gases de efecto invernadero” (GEI). Dicho fenómeno sucede en todos los planetas que poseen atmósfera. En la Tierra, permite que la temperatura proporcione origen y albergue vida.

Imagen de Wikipedia

El origen es la capacidad de los gases atmosféricos de reenviar la radiación terrestre nuevamente hacia la superficie. Esto provoca el calentamiento gradual del planeta. Si no existiera el efecto invernadero, la cantidad de radiación que entraría y saldría de la Tierra serían proporcionales. Por lo tanto, no hubiera existido ningún tipo de calentamiento desde su origen y posiblemente no existiera vida terrestre.

¿Cómo se produce el efecto invernadero?

El proceso es muy parecido al que se da en un cultivo de plantas, pero a nivel planetario. Comienza con la llegada de radiación solar a la superficie terrestre, en su mayoría la denominada “de onda corta”. Parte de la energía recibida es captada por la atmósfera (como sucede con la energía ultravioleta). Otra parte es reflejada por las nubes y el resto llega a la superficie del planeta otorgándole calor. Siendo calentada superficialmente, la Tierra la devuelve en forma de “onda larga” a la atmósfera la energía solar. Esta es conocida como “energía infrarroja”.

Los gases de efecto invernadero, retienen aproximadamente el 62,5% de esta radiación, evitando que salga al espacio exterior. Esta parte de la energía atrapada en la atmósfera es causante del aumento en la temperatura superficial. Sin este fenómeno, la temperatura media del planeta sería aproximadamente -18 °C, a diferencia de los 14 °C actuales. Dicha temperatura haría imposible la obtención de vida en la Tierra. De allí que represente un factor indispensable para la supervivencia de las diferentes especies terrestres y acuáticas.

Gases de efecto invernadero

Son aquellos gases atmosféricos que reciben y emiten radiación infrarroja hacia la superficie del planeta. Dicha característica es la causa original de este efecto. Los principales son: vapor de agua (H₂O), metano (CH4), ozono (O3), óxido nitroso (NO2) y el dióxido de carbono (CO₂). La concentración de este último ha incrementado aproximadamente en un 45% desde la llamada revolución industrial en 1750. En ese año la concentración atmosférica de CO₂ era de 250 ppm, mientras que en 2015 ascendió a 400 ppm.

El CO₂ juega un papel fundamental en la generación de la vida en la Tierra. Su concentración era originalmente regulada por las plantas. Se debe a que sirve como elemento indispensable en la fotosíntesis, proceso que genera oxígeno para los demás seres vivos. Sin embargo, incrementó a pesar de las absorciones de CO₂ que realizan grandes depósitos naturales participantes del ciclo del carbono.

Causas de la producción de gases

Los gases pueden generarse a través de diversas causas naturales. Entre ellos: evaporación de agua por efectos del sol en océanos y la actividad volcánica. Sin embargo, actividades como la deforestación, crianza animal, erosión del suelo y quema de combustibles fósiles intensifican exponencialmente su producción. Entre los principales combustibles fósiles se encuentran el carbón, petróleo, la turba y gas natural.

Uno de los principales gases de este tipo es el dióxido de carbono. El CO₂ se produce como desecho de la respiración de seres humanos, animales terrestres y acuáticos. También se produce por la descomposición de materiales orgánicos, por fermentación de vino y pan y por combustión de madera.

Influencia del efecto invernadero en el cambio climático

Al quedarse atrapada cierta cantidad de radiación en los gases atmosféricos, la temperatura de la superficie terrestre aumenta constantemente. Históricamente, este fenómeno se ha dado de forma natural, sin embargo, desde hace décadas su crecimiento ha sido mucho mayor. Esta es la principal causa del llamado “cambio climático”, proceso que ha atravesado el planeta desde su formación. Aunque últimamente su aceleración se ha hecho muy notoria, gracias al efecto invernadero actual.

El aumento excesivo de la cantidad de gases invernaderos en la atmósfera es el principal causante del ascenso de temperatura. La actividad humana genera mayor concentración de dióxido de carbono y metano debido a la excesiva producción de los mismos. Esto acentúa la entrada y salida desproporcionadas de radiación del planeta. De seguir este ritmo, la temperatura superficial podría aumentar significando un riesgo para los ecosistemas, la biodiversidad y la población.

Consecuencias del cambio climático

Por su parte, a raíz del efecto invernadero, el cambio climático también ha generado variaciones en la Tierra. 

  • Deshielo: es uno de los más preocupantes, provoca la desaparición de grandes masas glaciares, inundando de esta manera costas e islas.
  • Aumento en la magnitud de huracanes: la creación de un huracán está íntimamente relacionada con la temperatura del mar. Al verse afectada por cambios climáticos, ha aumentado la fuerza de los mismos.
  • Migraciones: algunas poblaciones se ven en la necesidad de migrar para poder sobrevivir a las sequías e inundaciones.
  • Desertificación: fenómeno que degrada los suelos a raíz del calentamiento. Convierte terrenos fértiles en improductivos.
  • Plagas: el calentamiento favorece la propagación de plagas que perjudican la agricultura.
  • Hambruna: se teme que el cambio climático afecte a tal punto la agricultura que llegue a presentarse escasez alimentaria.
  • Enfermedades y pandemias: enfermedades como la malaria, cólera y dengue pueden propagarse a zonas donde no solían presentarse. A esto, se suma el riesgo de sufrir dificultades respiratorias y cardiovasculares por el aumento del calor.

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