La interesante historia de la carrera espacial

Historia de la carrera espacial

Entre guerras y conflictos, los territorios procuraban alcanzar grandes hazañas en el exterior del planeta. La historia de la carrera espacial apreció diferentes etapas, donde muchos arriesgaron su vida. A su vez, fue demostrado que el pensamiento del hombre transciende barreras. 

A continuación, daremos un paseo por el interesante mundo de la carrera en el espacio.

Diferencias y un canino al espacio ¿Cómo surge la idea de visitar un lugar lejano?

El interesante mundo de los viajes espaciales comenzó con las disputas entre la Unión Soviética y Estados Unidos. Durante la guerra fría, ambos territorios establecieron una especie de competitividad, desarrollando naves con alta tecnología.

Historia de la carrera espacial
Imagen de Wikipedia

De acuerdo con los acontecimientos de aquella época, la historia de la carrera espacial estuvo en manos de la Unión Soviética. Muchos fueron los intentos fallidos, sin embargo, no dejaban a un lado su entusiasmo y perseverancia. De esta manera, lograron crear el Sputnik 1 que traspasó barreras para orbitar en el universo.

Con la gratificación del proyecto, nuevamente se animaron y crearon un Sputnik 2. No obstante, agregaron expectativas, cuando revelaron la involucración de una perrita. La nave sería tripulada por Laika, un can que sufrió las consecuencias del hombre y murió horas después del despegue.

Por otro lado, los norteamericanos deseaban competir con la Unión Soviética, demostrando mayores destrezas tecnológicas.  Así fue como crearon la NASA (Administración Nacional de Astronáutica y del espacio).

La historia de la carrera espacial: lucha de competitividad entre Estados Unidos y Rusia

En 1961, Moscú demostrando su potencia en la aeronáutica, envió el primer hombre al universo. En efecto, Yuri Gagarin exploró sin inconvenientes el espacio durante alrededor de 108 minutos. Como resultado de una programación perfecta, procedieron con un nuevo proyecto en 1963.

Al mismo tiempo, los norteamericanos con el deseo de superar a Rusia, intentaron diferentes despegues. Algunas de estas planificaciones, no se comparaban con los esfuerzos de la Unión Soviética.

Luego de varios intentos, estaban preparados para convertirse en el primer país con material enviado a la Luna. Esta nave fue nombrada como Apolo 11, siendo tripulada por Neil Alden Armstrong, Edwin E. Aldrin y Michael Collins.

Los reglamentos de la Nasa

La historia de la carrera espacial apenas comenzaba, la Nasa tenía proyectos incomparables que generarían grandes avances.  Tal es el caso, del principal propósito identificado como “Mercury”, se trataba de un viaje real, experimentado por un hombre. Antes de ejecutarlo, la organización científica procuro realizar diferentes pruebas para evitar errores dentro de la nave. 

El modo de selección de los astronautas, concedía la oportunidad a expertos del ejército norteamericano. En efecto, 508 personas realizaron su postulación, pero la cifra disminuyó cuando la Nasa requería de astronautas con singulares perfiles.

Con evaluaciones y renuncias, el número se mantuvo en 18. A sabiendas de que la cantidad adecuada era de 7 personas, la Nasa desarrollo una serie de pruebas. Su  finalidad era estudiar el grado de resistencias en los participantes y concluir con la fase de selección.

Un aspecto curioso del proyecto “Mercury” fue un primer viaje protagonizado por un chimpancé de nombre “Ham”. La Nasa, consciente de los riesgos físicos y psíquicos en los astronautas, escogió a este animal como prueba de  prevención.

El inocente tripulante Ham, se mantuvo en constantes entrenamientos y no surgieron inconvenientes. En cuanto a su regreso, tampoco se evidenciaron traumas y fue rescatado con mucha alegría en el océano atlántico.

La negación de una petición realizada por el astronauta Shepard

Sin duda, la historia de la carrera espacial fue marcada por el astronauta Shepard. En aquel entonces, el diseño de una nave era bastante sencillo y no contenía áreas para necesidades fisiológicas. La Nasa explicaba que los viajes tardarían poco tiempo. Por lo tanto ese aspecto carecía  de importancia.

En este primer vuelo cualquier eventualidad era una posibilidad fiable. El hombre preparado dentro de la cápsula, a pocos segundos del despegue, expresó su necesidad de ir al baño. Aunque insistió, el control de Misiones omitió su solicitud diciendo que era un astronauta y debía aguantar. Pero quizás fueron los nervios de Shepard que aumentaron sus ganas y al instante estaba empapado en orina.

A partir de esos acontecimientos, dos versiones destacaban. Por una parte, se decía que los sensores fueron apagados antes de ocurrir un cortocircuito. Otros exponen que el astronauta sintió calambres y luego se vieron obligados en apagar el sistema.

El segundo despegue ¿éxito o fracaso?

Continuando con los vuelos suborbitales, Grissom emprendió con total confianza y no se presentaron inconvenientes.  Lo inusual fue la posición de la cápsula en el lugar de amerizaje, de manera horizontal. Además, el astronauta se encontraba fuera de ella.

La cápsula estaba repleta de agua a causa de una ruptura, por este motivo el helicóptero de rescate no soportaba su peso. Con la intención de asegurar sus vidas, decidieron dejar escapar la “Liberty Bell” hacia zonas profundas del mar.

Posteriormente, en 1999 un submarino innovador viajo 4,6 km para encontrar la cápsula. Finalmente rescatada, un aspecto resaltante era que el material de la nave estaba casi intacto.

Órbitas terrestres

Definitivamente, lo extraordinario sucedió con el tercer vuelo tripulado por el astronauta Glenn. En comparación a vuelos anteriores, este lograría viajar hasta órbitas terrestres gracias al ingenio de Von Braun. Había diseñado un lanzador con la capacidad de elevar con gran potencia una nave.

En este caso, se procuró implementar un adminículo para atender las necesidades fisiológicas de Glenn. Así mismo, la comida y suministro de bebida era indispensable, puesto que el recorrido tardaría un poco más.

China también demostró habilidades en la aeronáutica

Específicamente, fue en el 2003 cuando China decidió mandar lejos a la nave Shenzhou 5. La tripulación estuvo a cargo de Yang Liwei, el cual permaneció en las alturas alrededor de 21 horas.

En los años siguientes, China aumentó su nivel de excelencia, hasta que el 2013 utilizaron un robot. El mecanismo “Yutu” especie de un vehículo no resistió por mucho tiempo el ambiente. 

Seguidamente, países como Alemania y Suiza, unieron sus fuerzas con esta nación para la sonda Chang’e 4 . La sonda incorporaba diferentes elementos que permitían observar el universo y estudiar las fuentes de minerales.

La historia de la carrera espacial no se detiene

Actualmente, Pekín desarrolla diversidad de experimentos, buscando una estrategia adecuada para fundar una estación espacial habitada por los astronautas. También, espera continuar con la historia del hombre en la Luna para el 2035.

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