Qué son los rayos cósmicos y cómo afectan a la vida en la Tierra

Rayos cósmicos

Es muy probable que al hablar de rayos cósmicos desconozcas por completo del término. Por ello, en este apartado hablaremos de qué trata y cómo afecta la vida terrestre. En el proceso del medir del trayecto de la mancha solar, la heliosfera entera cambia. Todo esto trae grandes consecuencias para el espacio que rodea el planeta Tierra.

Si disminuyen las manchas solares, se intensifican los rayos espaciales, arrojando partículas energéticas por todo el universo. Actualmente, se tienen muchas dudas al respecto. Como resultado, los científicos afirman que al resolverlo comprenderán mejor el universo.

Los rayos cósmicos y su comportamiento en el espacio

Los rayos cósmicos son partículas que se mueven rápidamente y están cargadas, casi siempre, por un núcleo pesado o protón. Dichos átomos se mueven constantemente y bombardean a todas las direcciones desde el espacio. La mayoría son protones únicos, como por ejemplo los núcleos de átomos de hidrogeno. No obstante, existen otros que son más pesados y se convierten en núcleos de átomos de plomo.

rayos cósmicos
Imagen de Freepik

Estas partículas cósmicas se transportan a la velocidad de la luz, lo que significa que su energía es más elevada. Algunas de estas, son los átomos más energéticos que se han visto en el planeta. Asimismo, los que poseen mayor capacidad cósmica tienen una potencia que supera los cien millones de carga enérgica.

De dónde provienen

Las partículas de rayos cósmicos que tropiezan con la Tierra, descienden específicamente de la Vía Láctea. Se originan directa e indirectamente por medio de los estallidos de supernova que determinan la muerte de diversas estrellas. Dichas explosiones, son las responsables de expulsar campos magnéticos con movimientos rápidos que desprenden partículas cargadas.

La interacción de los átomos cargados de energía solar, las supernovas o el viento solar son los que explican los rayos espaciales. La energía que poseen van desde 1 mil millones hasta los 10 mil billones de electrón voltios. Sin embargo, se ha detectado algunos con energía superior a los 10 millones de trillones de electrones voltios.

No existe una determinación final científica relacionada con su procedencia. No obstante, existen muchas razones que hacen pensar que su origen es fuera de nuestra Vía Láctea. Aunque aún no está confirmada ninguna fuente existente en el cosmos que produzca tal energía, se han formulado varias hipótesis al respecto. Como por ejemplo los chorros galácticos activos o los puntos calientes de radiogalaxias.

Cómo se detectan los rayos cósmicos

Cuando algún átomo de rayo cósmico llega al planeta Tierra, impacta con un núcleo perteneciente a la atmósfera. En esta colisión producen diversas partículas secundarias que dividen la energía del átomo primario original. Dichos elementos, seguidamente se tropiezan con otros núcleos de la atmósfera. Después de eso, crean una nueva generación de objetos diminutos que continúan con el proceso multiplicador.

Los rayos cósmicos que tienen energías superiores impactan en la Tierra con una velocidad de solamente una partícula por km² al año. Asimismo, los que tienen energías superiores a 1020 eV por hora tienen una tasa de colisión de 1 km² por siglo. Por ello, para rastrear la mayor cantidad de estas partículas, los investigadores requieren de espacios muy amplios.

Lograr descubrir la procedencia de los rayos espaciales no es nada fácil. Debido a que, dichas partículas son desviadas de los campos magnéticos que están presentes en el universo. Al impactar con el planeta Tierra no apuntarán a la fuente original. Sin embargo, cuando se analiza el patrón de llegada de los residuos se hace posible la obtención de su procedencia. Así como también, se puede determinar la distribución de las fuentes que forman parte del universo.

¿Cómo se producen?

El rayo cósmico con menor energía se produce del Sol, se acelera en la atmósfera solar. Al detonar suelen liberar una gran cantidad de energía y material. En las estrellas también se producen, pero de baja intensidad. Sin embargo, el Sol los opaca, producto de su cercanía con la Tierra.

Los rayos con mayor potencia se cree que son originados en nuestra galaxia, específicamente, por muerte masiva de estrellas. Asimismo, la masa que poseen es superior a cinco veces más que la del Sol. Dichos eventos se denominan supernovas, y provocan ondas de choque que mueve partículas, las atrapan y posteriormente las arrojan con una gran fuerza.

Por otra parte, también se dice que los rayos con mayor carga se registran lejos del universo. El origen probable se localiza en diversos tipos de galaxias conocidas como activas. Las cuales, se identifican porque en el centro engloban una pequeña región de intensa latente. Asimismo, su luminosidad es tan fuerte que supera a todas las estrellas del espacio.

¿Qué pueden ocasionar?

Hasta el presente no es posible tener una ventaja tecnológica o económica relacionada con los rayos cósmicos. Esto se refiere a que la investigación de esta radiación tiene el propósito de comprender el desarrollo de la naturaleza. Además, es necesaria para el estudio de fenómenos que se suscitan en rincones de mayor energía, presentes en el universo.

Las mencionadas exploraciones se extienden de manera progresiva. Concentrándose mayormente en estudios del clima, la tecnología, la atmósfera, la salud y las telecomunicaciones. Con relación a la salud, se asocia con el tráfico aéreo, los viajes interplanetarios y estancias espaciales de los astronautas.

Se cree que durante algunos eventos, un rayo cósmico con energía baja, suele ocasionar fuertes perturbaciones. Al mismo tiempo, genera sobrecargas eléctricas e interrumpe las telecomunicaciones. Por otra parte, dichas partículas dañan los paneles solares de los instrumentos espaciales y los satélites. En la actualidad, se investiga su incidencia en los dispositivos electrónicos usados habitualmente.

Medioambiente cósmico

A ciencia cierta, todo el clima que conforma la Tierra se encuentra dominado por la interacción del rayo cósmico.Provienen de las estrellas que hicieron explosión en un momento determinado. Por este motivo, diversos científicos le atribuyen a este fenómeno la existencia del calentamiento global.

La progresión de la intensidad de estas partículas ha impactado sobre la Tierra en los últimos años. Por ende, se generan más nubes. También, más radiación, esperando que en el futuro se experimenten considerables cambios climáticos. Por ello, los pronósticos  de inviernos para regiones como Europa se visualizan como muy impactantes y difíciles de superar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: