5 obras icónicas de Diego Rivera

Diego Rivera

Diego Rivera es considerado como un pintor célebre, de origen mexicano. Nació en el año 1886. Fue recordado de manera muy especial por la brillante carrera que emprendió en el muralismo de México. Esto lo realizó en compañía de otros pintores destacados, como lo fueron David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

No obstante, aunque muchas personas reconocen su nombre, quizás no tengan conocimiento de las obras que realizó. Por ello, aquí conocerás todo acerca de su vida y sus obras más resaltantes en el mundo artístico.

La vida de Diego Rivera

Como ya se mencionó Diego Rivera nace en México, desde muy pequeño le apasionó la pintura. Por este motivo, a partir de los 10 años comienza a estudiar arte. Esto lo hizo bajo la tutoría de José María Velasco. En el año 1907 recibió el apoyo económico de la nación para comenzar a estudiar en España. Posteriormente, viaja a París en el año 1909, donde se comprometió con la también pintora Angelina Beloff.

Diego Rivera

Se diferenciaba de sus colegas pintores porque nunca se involucró con la Revolución de México. La cual, había estallado en el año 1910 después de que este partiera hacia Europa. En este caso, su relación se consideraba más bien del tipo ideológico. Posteriormente, en 1912 fue invitado a la capital Mexicana por José Vasconcelos. Así fue como en el año 1922 se concentró en pintar el mural que se conoció como “La creación”.

Junto a José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, fundaron el sindicato de Escultores, pintores y artistas gráficos de la revolución. Después de eso logran desarrollar el programa, denominado muralismo mexicano. Diego también se abocó al estudio de todo lo relacionado con el arte prehispánico. Se consideró como una fuente de inspiración para un gran coleccionista.

Otros datos importantes

Su primera esposa fue Guadalupe Martín, con ella procreo dos niñas: Ruth y Lupe. Después de esta unión, contrae nupcias dos veces más. Fue militante en el partido del comunismo mexicano, hasta el día que lo expulsaron, en el año 1929. Realizó distintos trabajos por todo Estados Unidos, entre ellos: El hombre controlador del Universo y el célebre mural. Los cuales estaban destinados para que fueran exhibidos en el Rockefeller Center.

El mencionado mural fue destruido, debido a que pensaban que representaba el rostro del comunista Lenin. No obstante, Diego pintó una nueva versión del mismo, antes de regresar nuevamente a México. Esto también, lo hizo con su famosa obra del 1948 “Sueño de una tarde en la Alameda Central”. Por otra parte, ilustró el libro de poesía de Pablo Neruda, titulado “Canto General”. Para ese entonces fue galardonado con el Premio de Artes de México.

Las 5 mejores obras de Diego Rivera

Seguidamente, se mencionan las obras más apasionadas e influyentes de la vida de Diego Rivera.

Año 1915- Paisaje zapatista

Rivera incursionó a los diez años de edad en la escuela de arte. Por esto, ya a los 21 años se embarca en una travesía para irse a estudiar a Europa. Al regresar a su casa natal México se encontraba atravesando por una revolución. Lo que lo hizo familiarizarse con las tendencias del arte moderno. Esta obra es una combinación de la devoción que él sentía por su país y por las influencias europeas.

Se trataba de un pastiche cubista con ciertos elementos fragmentados que fueron extraídos de la cultura indígena. Como por ejemplo: serapes o sombreros. En cuanto a lo revolucionario, utilizó la artillería y los fusiles. Todos estos fueron compaginados al centro del lienzo. Desde ese momento, Rivera logró reivindicar su naturaleza mexicana, y terminó siendo miembro de la revolución de su país.

Por otra parte, Rivera, por medio de esta obra también expuso su sentido cubista. Debido a que, mostró un hermoso paisaje de montaña y la virgen, como símbolo del México pre colonial, de allí proviene el nombre de esta pintura. Además, también se la dedicó a Emiliano Zapata, un revolucionario que dirigió las guerrillas campesinas en las batallas.

Año 1928- En el Arsenal

Diego Rivera

En el año 1920, Diego viaja por primera vez a Italia para poder estudiar los enormes frescos renacentistas del país. Posteriormente, regresa en el año 1921, con nuevos conocimientos. En ese momento, se encuentra con un nuevo Gobierno que fue elegido de manera democrática. Por consiguiente, el ministro de educación pública, José Vasconcelos, inició un programa público de artes. En el cual, combinó la intensidad junto a la sutileza.

En dicho programa, Rivera estuvo de encargado, y trataba siempre de canalizar su afición por el cubismo. Para ello, empleó su fervor político en la realización de los murales sociales y realistas de la capital Mexicana. En el Arsenal se retrató al mexicano común, que eran los líderes de la revolución. Es así como en la pintura monumental, por primera vez, se da fin al enfoque de los jefes, dioses y reyes.

Año 1928- Historia de México

En esta obra titulada Historia de México, se demuestra el ya estilo maduro del pintor. Se trataba de una síntesis de la estructura cubista, que estaba definida por lo neoclásico. Asimismo, refleja una paleta en su esplendor que manifiesta tanto la pintura de la época de la pre conquista, como el postimpresionismo. Rivera con este trabajo asumió la tarea ambiciosa de dar representación a la historia mexicana. Así como también, visualizar un poco más allá hacia el futuro.

Demuestra el lado extremo de la escalera central del palacio. Lo cual, fue realizado como representación de la caída del Teotihuacán, que sucedió en el periodo 900 d.C. Esto fue vivido en la época del dominio colonial y en las revoluciones del siglo XIX y XX. Lo que une los acontecimientos. Sin duda alguna, es la lucha de clases. Hecho que se trasmite de manera clara en el área centralizada del fresco.

Por último, tenemos a Carlos Marx, sujetando un banderín con un manifiesto escrito. En esta señala: “la historia completa de la humanidad hasta ahora es considerada la historia de la lucha por la clase. La tarea de todos no se centra en reformar la sociedad actual, sino en construir una completamente nueva.”.

Año 1932- Industria de Detroit

Diego Rivera

A principios del siglo XX, Detroit fue considerado como un próspero centro industrial. Asimismo, también se vio envuelta en frecuentes despidos en los tiempos de Gran Depresión. Cuando Diego llegó a la capital, en el año 1932, los efectos se sintieron de manera profunda. En ese momento el pintor vuelve a exaltar la difícil situación que atraviesan los trabajadores.

En este muro, Rivera representa la abundancia de la naturaleza y la agricultura. Lo hace por medio de una imagen de un pequeño niño rodeado de figuras. En las áreas del sur y el norte, expresa la próspera industria automotora. Esto con el fin de demostrar la maquinaria que sacude las líneas de ensamblaje y el acero fundido.

En el oeste, ubicó herramientas de guerra como manifestación de los peligros tecnológicos. Todo ello podría llevar a la autodestrucción de la humanidad. Por el norte, Rivera representó los avances médicos usando para esto un pesebre cristiano con figuras de médicos y sus pacientes. Al ser desvelados los frescos, surgieron las controversias de los grupos católicos. No obstante, Ford acepta la pieza animada, apoyado por trabajadores de fábricas y estudiantes universitarios, manifestantes en contra de la censura.

Año 1934- Hombre controlador del universo

Muy a pesar de la política socialista que se vivía en esos tiempos, Rivera consiguió numerosos personajes partidarios. Además, de contar con el apoyo de Ford, también fue patrocinado por Abigail Greene Aldrich Rockefeller. Siendo tanto así, que ella invitó a Diego Rivera para que participara en una exposición en el famoso Museo de Arte Moderno. Al año siguiente, animó a su esposo, John Rockefeller, para que comisionara un fresco que abarcara el edificio del Rockefeller Center.

Esta obra, pensada en Los Rockefeller, era una composición de los proletarios en avance. Los cuales, son los oponentes de las grandes potencias capitalistas. En el centro se ubica un hombre heroico que opera una máquina, de donde surgen cuatro elipses cósmicas. Es como si se tratase de unos portales de otros reinos lejanos. Asimismo, contaba configuras de microorganismos y cuerpos celestes que se referían a ciertos adelantos científicos.

Al último momento, Diego adicionó elementos que no les sentaron bien a sus colaboradores. Esto debido a que estaba lastimado con sus compatriotas socialistas por la relación que tenía con la adinerada familia Rockefeller. Por ello decidió dejar clara su lealtad al comunismo e incorporó un retrato de Lenin.

La dinastía Rockefeller le exigió que lo retirara de la obra, pero el artista se negó. Por ende, tiempo más tarde tras vivir polémicas constantes el mural termino destruido.

Un artista por excelencia

Diego Rivera se concentró en la identidad mexicana moderna, a partir del año 1929. Tiempo en donde fue expulsado del partido comunista por estar envuelto en ciertas discrepancias. En la mayoría de sus obras, ilustra la historia de su México querido, desde que inicio la época precolombina. Por ello, sus murales forman parte de las tres paredes ubicadas en la escalinata del edificio principal.

Mientras tanto, en la pared del centro se ubica el periodo desde la conquista española hasta la revolución. En el extremo derecho el artista describe con una visión idealizada y nostálgica el mundo precolombino. Por su parte, en el lado izquierdo se plasmó la visión de un México próspero y moderno.

Su relación con Frida

Para el año 1929 Diego se casó con otra artista emblemática mexicana, Frida Kahlo. Esta relación fue muy tormentosa y estuvo marcada por escenas cargadas de odio y amor. Se creían que era debido a aventuras amorosas y por tener la misma afición por lo creativo.

Muchas personas afirmaban que su matrimonio se semejaba a la de una paloma y un elefante. Debido a que él era pesado y grande y ella pequeña y delgada. Entre las aventuras de Diego, estuvo Cristina, la hermana de su esposa Frida. Sin embargo, a pesar de los tantos problemas, ambos se mostraban frente a los demás como si estuviesen completamente enamorados.

Otras obras importantes de Diego

  • En el año 1913: un óleo sobre el lienzo que se titulaba Retrato de Adolfo Best Maugard.
  • Año 1925: Óleo en lienzo, denominado Festival de las Flores.
  • Un Fresco, en el año 1923, que se conoció como Entrada a la mina.
  • Óleo sobre lienzo, en el año 1928, que se conocía como Baile de Tehuantepec.
  • Fresco del año 1931, denominado Zapata, Líder Agrio.
  • Mural, en el año 1931, cuyo título era The Making of a Fresco, Showing The Building of a City.
  • En el año 1933, un Fresco llamado Detroit Industry.
  • Periodo 1935, un temple y óleo sobre masonita, llamado Cargador de Flores.
  • Año 1940, el mural que se llamó Unidad Panamericana.
  • Óleo sobre el lienzo, en el año 1943, denominado retrato de Natasha Zakolkowa.
  • En el año 1944, óleo sobre masonita, conocido como Desnudo con alcatraces.

El día de su muerte

El día 24 de octubre del año 1957 fallece en México uno de los mejores mejor artistas representativo del siglo XX. En compañía de David Alfonso Siqueiros y  José Clemente Orozco cambiaron la idea del muralismo mexicano. Los temas usados eran nacionalistas y pertenecientes a la generación post revolucionaria. Los días siguientes a su muerte, las condolencias por parte de personalidades de la cultura y política no cesaban. Así como también los discursos acerca de quien fuera, hasta el presente, el mejor exponente de la pintura.

Diego Rivera, el afamado muralista mexicano falleció producto de una complicación por trombosis y flebitis. Al morir se encontraba en compañía de su última esposa, Emma Hurtado. Con esta se casó después de regresar de la Unión Soviética, fue el último viaje que realizó. También estaba a su lado su hija Lupe.

Se encontraba en su domicilio que, también usaba como taller, en la Colonia de San Ángel Inn. Su lucidez estuvo presente hasta el final de sus días, ya que minutos antes de morir logró conversar un poco con su hija y esposa. 

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