Asteroides “potencialmente peligrosos”. Cuatro planes para salvar la Tierra del impacto

Asteroides “potencialmente peligrosos”

Los asteroides “potencialmente peligrosos” son una amenaza latente para la Tierra. De hecho, la distancia mínima de intersección orbital con la terrestre es de 0.3ua. Además, tienen una magnitud absoluta de veintidós o más brillantes. Esto ocasionaría muchos daños como destrucciones pequeñas o extensiones masivas. La caída de estos objetos mayores de 50 m de diámetro sucede aproximadamente cada cien años.

Asteroides “potencialmente peligrosos” y los grandes impactos

Imagen de Wikipedia

Los asteroides “potencialmente peligrosos” de más de un kilómetro ocasionan catástrofes globales. En este caso, los restos del impacto se esparcen por la atmósfera terrestre. Originando con ello, que la vida vegetal sufra lluvias ácidas, grandes incendios e interrupción parcial de la luz solar. Estas colisiones han ocurrido en el pasado y seguirán ocurriendo en el futuro. Asimismo, se les atribuye la responsabilidad de la desaparición de grandes extensiones como la de los dinosaurios.

Escala de Turín

En el mismo orden de ideas, existe una escala para determinar la potencia de estos asteroides. Se denomina la escala de Turín y funciona de la siguiente forma:

Nivel 0

Se trata del momento en que el objeto tiene una probabilidad de colisión igual a 0. De igual forma, cuando estos elementos entran en contacto con la atmósfera se desintegran y califican en este nivel.

Nivel 1

Tiene una probabilidad muy baja. Es semejante a la posibilidad de que un objeto al elevarse alcance la Tierra en las próximas décadas.

Nivel 2

Probabilidad muy baja de colisión.

Nivel 3

Existe la posibilidad de que sea capaz de causar daños locales superiores al 1%.

Nivel 4

Probabilidad que puede causar devastación regional superior a 1%.

Nivel 5

Es capaz de causar devastación regional.

Nivel 6

Puede ocasionar catástrofes globales.

Nivel 7

Tiene una probabilidad elevada de colisión capaz de causar una catástrofe global.

Nivel 8

Es una colisión segura, capaz de causar una devastación regional. Esto sucede una vez cada 1000 o 100.000 años.

Nivel 9

Ocasiona una devastación regional, al igual que el anterior nivel, sucede una vez cada 1000 o 100.000 años.

Nivel 10

Una colisión segura, que puede ocasionar una catástrofe climática global.

Cuatro planes para salvar la Tierra del impacto de asteroides “potencialmente peligrosos”  

Para la Tierra no sería algo nuevo enfrentar un impacto de asteroides “potencialmente peligrosos”, ya que existen incidencias específicas del año 1908, de la caída de una roca espacial que destruyo todo a su paso. Se denominó “Tunguska” e impactó en la superficie de un bosque del tamaño de la Isla Gran Canaria.

De igual forma, el meteorito Chicxulub, responsable de ocasionar la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años. Ante la gran preocupación de que se repitan estas colisiones, recientemente se han creado programas de defensa espacial. Debido a que se debe tener un plan para cuando la Tierra esté amenazada por asteroides “potencialmente peligrosos”. Los planes para ello son cuatro y se mencionan detalladamente a continuación:

Plan nuclear, en caso de asteroides “potencialmente peligrosos” de más de 300 metros

Es ideal para desviar asteroides “potencialmente peligrosos” de la Tierra y consiste en una bomba nuclear. Según lo ideado, no será enviada directamente a impactarlo, su explosión será adyacente para que la fuerza expansiva logre desviar el asteroide. Esto se debe a que no se quiere que se desintegre y genere miles de amenazas más pequeñas.

A pesar de todo, tendría muchos inconvenientes, pues los efectos son demasiado incontrolables. Sin embargo, no sería suficiente para asteroides mayores a 1000 metros, ya que son demasiados grandes. Como por ejemplo, sería imposible desviar el objeto que fue capaz de extinguir a los dinosaurios.

Plan cinético, para asteroides de 300 y 60 metros

Está hecho para asteroides más manejables. Se trata de un elemento cinético, que no es más que una nave sin carga explosiva. Su objetivo sería chocar contra la roca causando un desvío mínimo de su trayectoria. Existe un procedimiento para probar la eficacia del plan cinético, denominado el programa AIDA (Asteroid Impact and Deflection Assessment). En concreto, la sonda estrellará con el sistema binario Didymos. Con el fin de medir el cambio de rumbo del asteroide mayor al menor.

Plan tractor: un proyecto a largo plazo

Este es otro de los planes que se maneja para salvar a la Tierra de un posible impacto, es un tractor de gravedad. Consiste en situar un cuerpo al lado de la roca para desviarla poco a poco de su órbita. Esto pudiese colocarse en marcha, en al menos unos 50 o 100 años más. Asimismo, tiene sus inconvenientes, ya que pudiese no funcionar en asteroides de más de quinientos metros. Por otra parte, para lograr que sea completamente eficaz se necesita invertir más tiempo.

Plan terrestre, pensado en asteroides de menos de 50 metros

Es evidente que mientras más pequeños son los asteroides son más difíciles de localizar. No se conoce el 1% de estos cuerpos. Por ello, es importante seguir investigando. En este caso, la aproximación para atajar el problema sería más terrenal. Si bien es cierto, que son rocas que viajan muy rápido y son muy pequeñas, muchas veces sorprenden.

Sin embargo, son muy frecuentes y todos los días caen fragmentos sobre la atmósfera. Por lo tanto, por ser muy pequeños se desintegran antes de llegar a la Tierra. Como resultado, solo unos pocos sobreviven a esta fricción y producen verdaderos daños. Si el asteroide que se considera peligroso es de menos de 50 metros se detectará, logrando estudiar sus posibilidades.

Posibilidades de impacto en la actualidad

Aproximadamente, existen 800 objetos que han sido catalogados como potencialmente peligrosos. Sin embargo, mencionamos dos que destacan:

  • Apofis: es la principal preocupación de los expertos. Sobre todo, por sus dimensiones (259 y 400 metros). Este asteroide hace 14 años estuvo en el nivel 4, con referencia a la escala de Turín. Las estimaciones indican que la colisión pudiera ser en el 2068, con una probabilidad de 9 en un millón de colisionar antes del 2106.
  • 2018 VP1 : la probabilidad de impactar en la Tierra es de 0,4%. No es de gran tamaño, con dimensiones aproximadas de 2 metros de diámetro. Se descubrió en el año 2018. Las probabilidades apuntan que puede hacer impacto en noviembre del 2020. El océano pacifico se sitúa como la línea de variación.

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