Categoría: Ecología

Sal parece, pero no es… ¿qué es?

Agua seca

Agua en polvo (gotitas recubiertas de sílice). | Fuente imagen: Universidad de Liverpool.

Una sustancia poco usual conocida como “agua seca” y que recuerda al azúcar en polvo, podría ayudarnos a crear un nuevo método de absorción y almacenamiento de CO2, el gas invernadero que contribuye en mayor medida al calentamiento global, tal y como los científicos informaron hoy durante la 240 edición de la Convención Anual de la Sociedad Química de los Estados Unidos. En palabras de los investigadores, el polvo muestra también un futuro prometedor en un buen número de otras aplicaciones. Por ejemplo, podría servir como iniciador o retardador de reacciones químicas en cientos de productos de consumo (actuando de un modo más ecológico y energéticamente eficiente). El agua seca podría servir también para transportar y almacenar de forma más segura, materiales industriales potencialmente peligrosos.

Visto en Ustream

Robots flotantes y nanotecnología para limpiar la mancha de aceite

Imagen | Sea Swarm

Parece que no hay nada como una catástrofe para que aparezcan soluciones por todos lados. Desde que ocurrió la tragedia ecológica en el Golfo de México, han surgido ideas hasta de debajo de las piedras para limpiar el vertido. Bacterias, productos químicos, dispersantes… y aun así, las últimas informaciones alertan de que más del 80% del crudo sigue estando en el agua.

De todas las ideas, soluciones y productos que han ido surgiendo en este tiempo, me ha llamado la atención la que aporta un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts, el célebre M.I.T. Se llama Sea Swarm y consiste en una flota de robots autónomos flotantes que utilizando nanotecnología limpiarían el vertido.

Flota de Sea Swarm | Imagen Sea Swarm

Según explica Carlo Ratti, director del proyecto, cada robot Seaswarm porta una células fotovoltaicas, y una cubierta de nanocables que opera como cinta transportadora. Las células fotovoltaicas generan electricidad suficiente para mantener la flota en movimiento durante varias semanas. Mientras, la cinta transportadora está girando constantemente y absorbiendo contaminación.

Es de lo más original que he visto hasta el momento, y de los más ecológicos ya que, por lo menos, no se dedica a lanzar más productos químicos a una zona ya de por sí, bastante deteriorada.

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No sé si ya estarían operativos para solucionar la mancha del Golfo de México, pero me parece una buena idea de cara a futuros vertidos que, a buen seguro, llegarán…

Pon Azotobacter vinelandii en tu escape


Científicos estadounidenses creen que un microbio que se alimenta de monóxido de carbono podría ayudar a producir combustible económico a partir de los humos del tubo de escape que expulsan los coches.

El microbio Azotobacter vinelandii, que se encuentra en el suelo en las raíces de varias plantas, crea una enzima llamada anadio nitrogenasa, que normalmente produce amoniaco a partir del nitrógeno. Pero ahora se ha descubierto que también produce propano a partir del monóxido de carbono, un subproducto común en varios procesos industriales.

En opinión de Markus Ribbe, científico de la Universidad de California en Irvine, en última instancia esta encima podría “trucarse” para que en lugar de crear moléculas simples de propano, pudiera crear moléculas más complejas como la de la gasolina.

Los científicos creen que el monóxido de carbono producido en los tubos de escape de los coches a causa de la combustión incompleta, podría servir en el futuro para que los vehículos obtuvieran parte de su combustible mediante el procesamiento de sus propios humos.

Aunque para llegar a eso falta un largo camino, como dice Ribbe, ya que extraer, cultivar y almacenar cantidades suficientes de anadio nitrogenasa es algo “muy, muy difícil”.

Resumido de un artículo del Telegraph.

Crédito imagen Earth System Science Center.

Ríos de droga, torrentes de imprecisión

Imagen: Vladimir Kush

Imagen: Vladimir Kush | [Fuente]

Si no resultara un poco reiterativo, se podría decir que sobre los ríos que llevan droga se han escrito ríos de tinta. Como explican en Nature, en los últimos años se han publicado decenas de artículos en los que se destaca la aparición de todo tipo de sustancias en las aguas fluviales más diversas. “Desde opiáceos a hormonas”, escriben, hasta “medicamentos para dolencias cardíacas”, la lista de sustancias encontrada en los ríos era interminable. Leer más »

Otra cumbre climática desperdiciada, y van…

Rusia 04 de Agosto 2010 | Fuente NASA

Cuando ya tenía medio preparada esta entrada, el twitter de @la_información me hace cambiar apresuradamente el texto que ya tenía escrito, y decido comenzar con su titular:

350 muertos al día en Moscú por la ola de calor y el humo de los incendios.

La mayor ola de calor vivida en Rusia desde que existen registros y la densa nube de humo de los incendios forestales que cubre Moscú desde hace días han duplicado la tasa de mortalidad en la capital rusa. A pesar de ello, el alcalde de Moscú no volvió hasta ayer de sus vacaciones.

La Información

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La ONU estudia incentivar las granjas de insectos

Insectos fritos sobre lecho de arroz. | Fuente imagen: LasLentejas

Y es que la humanidad dedica ya un tercio de los terrenos de cultivo a alimentar al ganado tradicional, el cual por cierto es culpable de una buena cantidad de los gases invernadero que se emiten a la atmósfera. Y mientras tanto vivimos rodeadas de toneladas de proteínas comestibles, criadas según métodos sostenibles. Esto es lo que ha empujado al entomólogo belga Arnold van Huis a escribir un documento que en estos momentos está siendo considerado por la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación).

La recomendación que van Huis hace a occidente es que coma más insectos. Una granja en la que se cultivaran gusanos de la harina o grillo produciría 10 veces menos metano y 100 veces menos óxido nitroso que su equivalente en grandes mamíferos. Los insectos metabolizan el alimento de un modo mucho más eficiente, lo cual abarata considerablemente su cría y alimentación. Además, al estár tan lejos biológicamente de los humanos, el riesgo de que surjan enfermedades contagias como la tristemente famosa encefalopatía esponjiforme bovina (vacas locas) es mucho menor.

Existen más de 1000 especies comestibles de insectos, ricas en proteínas y calcio. Aquellos que las han probado afirman que muchas de ellas son deliciosas.

El pasado mes de abril, la FAO inició un proyecto piloto sobre granjas de insectos en Laos, donde la tradicional entomofagia está en retroceso a causa del influjo cultural de occidente. Según se informa en el periódico británico Guardian, ya hay 15.000 granjeros tailandeses cultivando langostas en sus hogares. Su experiencia, bien podría trasladarse a otros lugares del mundo.

El entomólogo belga propone un plan de dos fases: primero cultivar insectos para emplearlos como pienso para otras formas de ganado más convencional, y más tarde ir introduciéndolos de forma gradual, directamente en el menú de los humanos. Sin duda alguna los prejuicios de la cultura occidental al respecto de los “bichos” no serían de gran ayuda, por lo que van Huis propone en principio introducir estos alimentos en forma de pastel de carne picada. De este modo nuestros paladares se irían acostumbrando poco a poco a estos manjares. ¿Pasará el futuro de Burger King por un Whopper-Grillo?

Lo vi en Popular Science.

La Ola

La Ola | fuente imagen

Suzy Lee tan solo necesita papel, carboncillo y acuarela azul y blanca para llevarnos de paseo por la playa. Su último libro, ‘La Ola’ (Barbara Fiore Editora), consiste en dieciocho ilustraciones. En ellas una niña juega con una ola con la compañía de un grupo de gaviotas y la mirada de su madre. Sencillo y bonito. Muy bonito.

La realidad no es tan amable. En la orilla de cualquier playa española, tenga o no tenga bandera azul, es fácil encontrar una botella o una bolsa de plástico medio enterrada. Si uno dedica un rato a observar la suave arena deslizándose entre los dedos de su mano encontrará unos curiosos granos de colores diversos. Son pequeños trozos de plástico moldeados por las aguas.

El plástico permanece en el agua durante siglos. En los últimos años se años se han encontrado en los océanos millones de toneladas de basura –llamadas sopas tóxicas- que se acumulan en determinadas zonas por efecto de las corrientes.

Y hace unas semanas un grupo de científicos británicos ha denunciado la presencia de plástico en la Antártida.

Por otra parte y según denuncia Greenpeace en su informe de este años ‘Destrucción a Toda Costa’  en los últimos 20 años se ha destruido en la costa española la superficie equivalente a ocho campos de fútbol al día. Aún hoy, 38 ciudades españolas incumplen la normativa de depuración de aguas, cuyo plazo venció en 2000.

Y qué decir de los 416 campos de golf que hay en España y que a mi personalmente me dejan perpleja, sobre todo cuando están situados en medio de un paisaje árido. Cada uno necesita al año una cantidad de agua equivalente al consumo de una población de 10.000 habitantes.

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Conclusión: Comprad “La Ola” porque a este paso, sólo podremos disfrutar del mar y la playa con libros tan deliciosos como éste.

Selva, malaria, dinero

Los servicios ecosistémicos son algo esencial en nuestra vida. No los percibimos habitualmente, es cierto. Hasta que nos faltan o lo que nos dan se convierte en escaso. Es decir, hasta que hay que ponerles precio. De hecho, que un ecosistema (o algo que nos proporcione) tenga precio es una mala noticia. Significa que es escaso.

Hay una manera de averiguar qué nos suministra un ecosistema: quitándolo de en medio. No es una buena manera, pero es la que parecemos haber elegido.

Es el caso de la selva amazónica. Seguro que no tienes ni idea de si guarda alguna relación con tu vida, de si te proporciona algo. Ni yo. Ni la inmensa mayoría de la gente. ¡Pues nada, a quitarlo! A convertirlo en productos. De los cuáles sólo unos poquitos serán de primera necesidad. La mayoría, probablemente, serán perfectamente prescindibles.

Y mientras, a expandirse la malaria.

Incidencia de la Malaria | Imagen Science Daily

Sí, porque entre bosque amazónico y malaria existe una relación. Ya se había detectado en África. Ahora en Sudamérica. En concreto, en Brasil, haciendo un seguimiento de la tala y de la incidencia de malaria en más de 54 distritos de ese país. ¿El resultado? Pues que parece haber una correlación estrecha. Allí donde la tala fue más intensa la malaria aumento hasta en un 50% su incidencia.

Sí, es cierto. Te puedes estar preguntando si puede ser coincidencia. O si puede ser otra la causa de la malaria. Yo, después de ver que los resultados que se lograron en Kenya en 2008, creo que no, para nada. Creo que sí que existe la correlación. Porque a algunas fases del mosquito que transmite la enfermedad le va mejor con el aumento de temperaturas que experimentan los sitios deforestados. O con el aumento de encharcamiento que experimenta un lugar que ha perdido mucha de su biomasa vegetal.

¿Qué precio le ponemos a la malaria que sufre toda esta gente? ¿El precio de los productos fabricados con la madera obtenida de la tala? No olvides la relación, de retroalimentación positiva, que existe entre salud y riqueza!

No, no… Definitivamente los árboles no dan dinero, no. SON el dinero. Allí, plantados, en su sitio. Creciendo. Prestando servicios ecosistémicos. Sin gastar en su mantenimiento. Ya se apañan ellos.