Amazings.es se ha puesto en contacto con un experto de una central nuclear española para que nos informe sobre la situación actual de Fukushima. Respetando su petición de anonimato, hemos encargado a Francis que edite su extensa respuesta. Francis la ha dividido en dos entradas (esta que hoy os ofrecemos es la primera) y ha “maquillado” las partes que puedan comprometer dicho anonimato.
Tal vez Fukushima ya no esté en la primera plana informativa, pero los ingenieros que trabajamos en la industria nuclear seguimos su evolución a diario, por motivos evidentes. Ahora mismo gran parte de nuestro trabajo son las mejoras a raíz de Fukushima. La gente jamás lo aceptará ni lo comprenderá, pero si esto ya era seguro antes, ahora lo será mucho más.
No somos los únicos que seguimos “en la brecha”. Los colectivos antinucleares tampoco se olvidan de Japón. Si durante el accidente la reacción fue de histeria, en los meses que han seguido hemos pasado a la fase de la conspiración. Aunque pasa el tiempo, no dejan de escucharse informaciones terroríficas sobre lo ocurrido. Tengan o no base.
Nada vende tanto como el miedo. La gente desconoce el tema y les hace caso a ellos, no a nosotros. El argumento de un catastrofista es mucho más atractivo que la explicación técnica de un experto. Más aún cuando las explicaciones técnicas son complejas y difíciles de entender. Los ingenieros utilizamos la información oficial sobre el accidente, tanto del gobierno Japonés, la autoridad reguladora nuclear japonesa y la empresa TEPCO, como del INPO (Institute of Nuclear Power Operations). Todas las centrales del mundo siguen a este organismo para sus propios protocolos de seguridad, modificaciones de diseño y mejora continua.
Todos estos informes son públicos y están disponibles en la web para quien quiera leerlos. No hay ninguna conspiración para ocultar “la verdad”, ni para hacer olvidar el asunto, como denuncian los antinucleares, que creen sinceramente que el “lobby” nuclear ha comprado a los medios de comunicación para que no hablen del tema. No existe tal confabulación. De hecho, la apertura con la que se está publicando todo es increíble. El problema es que todos estos informes dirigidos a los expertos suman más de 2000 páginas y son altamente técnicos.
Por ello hay que tener mucho ojo con quien interpreta la información oficial, aunque cite fuentes fiables. Lo digo porque más de un periodista se ha hecho eco de estos informes oficiales, para luego empezar pisotearlos con su interpretación. De hecho, recuerdo haber leído a un periodista que se lio con el concepto de “parada fría”. Asumió que si se declaraba la parada fría en diciembre es porque antes de diciembre los reactores aún estaban en marcha. En su artículo se recreaba con lo horrible, catastrófico e inconcebible que ha sido tener tres reactores en fisión nuclear incontrolada a miles y miles de grados durante 9 meses. Otros han malinterpretado la secuencia de eventos y han llegado a decir que la central no resistió en el terremoto (aunque hubo daños, ninguno comprometía la seguridad hasta que llegó el tsunami, y así lo muestran todos los parámetros recogidos). Esto ha dado pie a que la idea de que el accidente comenzó con el terremoto y no con el tsunami, y que por tanto toda la versión oficial es mentira, haya corrido como la pólvora en los círculos antinucleares.
Así que, como siempre, ojo con lo que lees y la credibilidad que le das. Se han escuchado miles de barbaridades al respecto, de las cuales te puedo destacar las más atroces, porque son los argumentos favoritos del ecologista tendencioso desinformado. Leer más »