Como sabrás, en Estadística asignamos a cada posible evento X una probabilidad P(X), un número entre cero (nunca ocurrirá) y uno (seguro que ocurrirá). Es mucho menos conocida una peculiar excepción a la interpretación de esos dos valores y es que, por raro que parezca, en esta rama de las Matemáticas ni el cero ni el uno son siempre lo que parecen. Hay dos ceros y dos unos distintos.
Para entender de qué va este aparente sinsentido, te propongo un reto: ve al mercado más próximo e intenta encontrar una manzana que pese, exactamente, 200 gramos. Ya que las manzanas suelen pesar entre 150 y 230 gramos, no parece tarea imposible.
Tras una ardua búsqueda, es muy posible que des con alguna que se acerque mucho… pero casi seguramente nunca encontrarás una que pese exactamente 200g. Piensa que el peso es una magnitud que puede tener decimales, lo que en matemáticas llamamos un número real: una manzana puede pesar 200,01 gramos o 199,999999978 gramos y, aún así, seguirían existiendo infinitos valores posibles entre esos pesos y el buscado.
Por lo tanto, sólo existe una posibilidad entre infinitas de encontrar nuestro objetivo. Haciendo una interpretación frecuentista de la probabilidad podemos calcular la que corresponde al éxito en nuestra búsqueda:
Esto pinta mal… una probabilidad de cero. ¿Quiere esto decir que es imposible encontrar una manzana de 200 gramos exactos? ¡Para nada! En realidad no existe ninguna ley del Universo que prohíba que existan manzanas con esa propiedad. Así que, estrictamente hablando, sí que sería posible. Leer más »




















