Nínive era la joya del Tigris: una ciudad magnífica cuyas raíces se remontaban a los albores de la civilización. Gracias a las bibliotecas y archivos construídos por sus reyes, Nínive fue la conservadora del conocimiento antiguo de Babilonia, de la historia, las leyendas y la hermosísima literatura de sumerios, acadios y babilonios: los primeros hombres que dominaron el arte de la escritura. Situada en el punto de encuentro de las rutas comerciales que conducían al Mediterráneo y Asia Menor por un lado y las que llevaban a la India y Arabia por el otro, Nínive era una ciudad de riquezas y poder en el violento y semisalvaje mundo del siglo VII a.C.
Pero Nínive era también objeto de las envidias y odios de sus vecinos. Los asirios se distinguían por la crueldad que desplegaban contra sus enemigos, a los que sometían, saqueaban, vejaban, torturaban y desfiguraban a la menor ocasión.
Por eso, cuando medos y babilonios se aliaron en el año 612 a.C. para acabar con el poderío asirio, no hubo piedad para Nínive, que fue incendiada y destruida hasta los cimientos. Era una destrucción ansiada por muchos pueblos, entre ellos los judíos, quienes registraron el evento en sus libros sagrados como un castigo divino por la ignominia de sus habitantes.
En otras circunstancias, el saqueo e incendio de una ciudad como Nínive hubiera significado la desdichada pérdida de su memoria cultural, cosa que sucedería posteriormente en otras ciudades como Cartago, Persépolis o el Bagdad califal.
En Nínive, sin embargo, la destrucción provocada por el fuego permitió que su mayor tesoro fuera conservado en excelente estado durante miles de años: Las tablillas de arcilla donde los escribas asirios habían registrado hechos, nombres, leyes e historia se convirtieron por obra y gracia de las llamas en duros ladrillos capaces de soportar el paso del tiempo.

Grabado de las excavaciones de Layard en Nínive | Wikicommons
Casi dos mil quinientos años más tarde, en 1849, el joven aventurero y arqueólogo Austen Henry Layard hizo uno de los mayores descubrimientos de la arqueología a nivel mundial: excavando bajo las recientemente descubiertas ruinas de Nínive encontró los restos de la biblioteca del rey Asurbanipal, uno de los últimos reyes asirios que gobernó el Imperio antes de su caída. Leer más »