Artículos de Rinze

Jose María MateosJose María Mateos | http://rinzewind.org/ | @Rinze

Ingeniero de telecomunicación por la Universidad Politécnica de Madrid. Actualmente se encuentra realizando sus estudios de doctorado en bioingeniería en el Laboratorio de Imagen Médica del Hospital Gregorio Marañón, donde trabaja como investigador desde 2005. Es colaborador de la sección de ciencias del diario Público desde 2008 y lleva editando su blog personal, ‘Las penas del Agente Smith’, desde finales de 2003.

Computación voluntaria

Era el 11 de diciembre de 1994 y David Gedye celebraba su fiesta de cumpleaños. Por aquel entonces, Gedye estaba trabajando en el desarrollo de un juego on-line para niños llamado Castle Infinity en la compañía Starwave. Mientras charlaba con su colega y compañero de trabajo Craig Kasnov, recordando el 25 aniversario del Apolo XI, pronunció la frase mágica: «si se pudiese hacer ciencia de verdad en los ordenadores de la gente…».

Aquella idea duró más allá de la resaca de la fiesta y se la comentó inmediatamente a Woody Sullivan y Dan Werthimer, quienes habían estado trabajando en el proyecto SETI durante varios años. «La idea de que SETIpudiese ser capaz de utilizar muchos más ciclos de computación fue lo que me animó a comentarles la idea a Woody Sullivan y a Dan Werthimer», comenta Gedye.

La pregunta clave para mí siempre fue “¿podemos hacer ciencia útil con esto?” No quería ser el instigador naïf de un gran desperdicio de atención y de recursos si luego solamente iba a haber una mejora marginal con el poder de (como imaginábamos en aquel momento) decenas de miles de ordenadores domésticos. En realidad, el listón estaba más alto porque el requerimiento real era que había que hacer ciencia de verdad con conjuntos de datos muy pequeños que pudiesen enviarse con los módems de 56K de la época.

Así se plantó la semilla de SETI@Home, un programa que cualquier persona podía instalarse en el ordenador de casa para ayudar a buscar vida extraterrestre mediante el sencillo sistema de ceder aquellos ciclos de CPU que no se están utilizando. Pero fue mucho más: el comienzo del acceso doméstico a la computación distribuida; en lugar de utilizar un ordenador potentísimo para realizar unos ciertos cálculos, se divide el problema en partes más pequeñas y manejables que se resuelven por separado utilizando ordenadores más pequeños.

Todo eso en casa a unos pocos clicks de distancia. Leer más »

Chemtrails: Fumigados de la vida

Los usuarios de la Línea 2 del Metro de Madrid habrán podido ver en los últimos días pintadas como la siguiente:

¿Alergias en primavera? ¡No irás a pensar que es el polen!

Pintada en la Linea 2 de Metro. Estación de Goya.

¡Alergias en primavera! No habrá ni un alma a la que se le ocurra pensar que puede ser debido al polen, ¿no? Coincide el avistamiento de la pintada con un lector de Amazings que el otro día pedía un artículos sobre esto. Que no se diga que no tenemos excusas.

La pintada hace referencia a los chemtrails, abreviación de chemical trails (estelas químicas). La “teoría” de los chemtrails dice que algunas estelas que aparecen en el cielo tras el paso de los aviones no están compuestas en realidad del vapor de agua condensado procedente de la combustión de los hidrocarburos, sino de otros productos químicos nocivos. El propósito de estas supuestas fumigaciones no está claro. En la página nosfumigan.com puede leerse que:

Buscamos que las autoridades y gobiernos cesen en su campaña desinformativa de la población a través de partes metereológicos que falsean los hechos de las fumigaciones; a través de material didáctico que pretende explicar que estas formaciones “nubosas” son de origen natural; que cesen las campañas de marketing y publicidad con contenidos de chemtrails con el objetivo de acostumbrar la mente y el ojo de la población a este tipo de fumigaciones y formaciones artificiales; que cesen las campañas de introducción subliminal de chemtrails en campañas publicitarias, películas y dibujos para niños que pretenden que éstos crezcan con la idea de que esas “formaciones” son completamente naturales. No lo son.

Bien, calémonos hasta el entrecejo el gorro de papel de aluminio y vayamos a ver qué puede haber de cierto detrás de todo esto. Comencemos por el principio.

La página contrailscience.com contiene multitud de artículos críticos con la conspiración de los chemtrails. Un contrail, ya que aparece el término, es la abreviatura de condensation trail (estela de condensación), o las líneas de cristales de hielo que los aviones dejan a su paso. En esa página, como decía, puede encontrarse un artículo muy ilustrativo que cuenta la historia detrás de esta paja mental. Luis Alfonso Gámez escribió en su día un breve resumen de todo esto en Magonia cuya lectura también es recomendada.

Yo voy a dedicar un párrafo a condensar el pasado de los chemtrails. Sigan conmigo. Leer más »

Metáforas que condicionan

La pluma es más fuerte que la espada, que la pistola, que el cañón y que la bomba atómica. Dejen suelta una idea y, si es buena, verán que no importa cuántos libros se quemen, que seguirá infectando nuevos cerebros, incluso aunque sus portadores no se den cuenta de ello.

Gracias a Mind Hacks he descubierto un estudio publicado recientemente en PLoS ONE titulado Metaphors We Think With: The Role of Metaphor in Reasoning y que demuestra mediante un sencillo experimento cómo las metáforas incluidas dentro de un texto influyen de forma significativa en la percepción que el lector tiene sobre el contenido. Es más: en muchos casos el propio lector ni siquiera sabe que su punto de vista está siendo llevado de la mano hacia una posible conclusión o hacia otra.

1485 estudiantes participaron en el estudio, consistente en cinco experimentos diferentes que utilizaron textos distintos para describir el problema de la alta criminalidad en la ciudad de Addison. De forma básica, los experimentos consistían en un párrafo corto que empleaba la metáfora del crimen como una bestia que acechaba a la ciudad, o como un virus que infectaba a sus habitantes. Cada experimento planteaba una pequeña modificación de esta premisa. El texto inicial fue el siguiente:

Crime is a {wild beast preying on / virus infecting} the city of Addison. The crime rate in the once peaceful city has steadily increased over the past three years. In fact, these days it seems that crime is {lurking in/plaguing} every neighborhood. In 2004, 46,177 crimes were reported compared to more than 55,000 reported in 2007. The rise in violent crime is particularly alarming. In 2004, there were 330 murders in the city, in 2007, there were over 500.

(El crimen es {una bestia salvaje que amenaza / un virus que infecta} la ciudad de Addison. El índice de criminalidad en esta ciudad, antes pacífica, se ha incrementado de forma constante durante los últimos tres años. De hecho, estos días parece que el crimen está {acechando / plagando} cada barrio. En 2004 se denunciaron 46.177 crímenes, comparados con los más de 55.000 denunciados en 2007. El aumento de los crímenes violentos es particularmente alarmante. En 2004 hubo 330 asesinatos en la ciudad; en 2007, más de 500.)

Después de leer los textos, se pidió a los voluntarios que completasen un breve formulario proponiendo soluciones para este problema. ¿Qué prefieren: más castigo para los criminales o más soluciones sociales? Ah, dependerá del texto (ver gráfica).

Proporción de soluciones propuestas dependiendo de la metáfora empleada en el texto

También se pidió a los participantes que expresasen su género y sus simpatías políticas. Como es de esperar, los hombres republicanos eran más partidarios del castigo que las mujeres demócratas. Sin embargo, estas diferencias fueron de un 8 – 9%, mientras que las debidas al uso de una u otra metáfora fueron de entre el 18% y el 22%. Además, los republicanos se vieron menos influidos por las metáforas empleadas.

¿Qué porcentaje de los voluntarios se dio cuenta de que la forma en la que el texto estaba redactado influía en su decisión final? También se preguntó: el 3%.

Efectivamente, en muchas ocasiones es muy difícil hablar de temas complejos sin emplear metáforas que ayuden a explicar nuestro punto de vista. Como se puede pensar, estas metáforas, elegidas para dar al discurso una forma que nos agrada, también están destinadas a modelar la forma en la que nuestro interlocutor percibe el problema. Este estudio de Thibodeau y Boroditsky pone de manifiesto que esta influencia no solamente ocurre y produce un efecto mayor que el que pueden ocasionar nuestros propios prejuicios, sino que además la mayoría de las veces actúa sin que nadie se dé cuenta de ello.

Cómo buscar bibliografía para un artículo científico

Buscar bibliografía a la hora de escribir un artículo científico no es una labor sencilla; muchas veces es un asunto complicado en el que los artículos iniciales que se encuentran no van en la dirección buscada, el tema que se trata en ellos es tangencial respecto al asunto que uno anda buscando, las referencias citadas son muy antiguas como para usarlas en nuestro trabajo, muchas veces no se sabe si un artículo es bueno en su campo simplemente leyéndolo sin el conocimiento previo necesario y un largo etcétera.

Lo que sigue a continuación es el pequeño puñado de cosas que he ido aprendiendo a lo largo de los años mientras me pateaba los archivos del PubMed, IEEEXplore, Google Scholar (que es utilísimo en ocasiones) y otras bases de datos. He pensado que merece la pena compartir estas pequeñas cosas, porque igual lo que a mí me parece obvio a alguien le resulta de bastante ayuda y algo en lo que yo no había pensado es una práctica común por ahí fuera[1].

  1. Una pequeña anotación para neófitos: por motivos de la estructura clásica de un artículo de investigación, la exposición de los antecedentes y la comparación de resultados con lo que puede encontrarse en la literatura, con sus correspondientes citas, están siempre (o deberían estar siempre) en la introducción y en la discusión. Es decir: al principio y al final del todo. Buscar una referencia en el material y métodos o en los resultados suele ser una labor inútil –en general.
  2. Para ir empapándose bien de un asunto basta con descargarse los tres o cuatro primeros artículos que encontremos. Luego solamente hay que ir buscando las referencias que se repiten en todos ellos: normalmente se tratará de artículos más básicos que los autores han ido utilizando para elaborar su propio trabajo. Seguramente venga muy bien echarles un ojo.
  3. La Web of Knowledge (que, hasta donde yo sé, requiere un acceso institucional) es un índice de citas que recopila, entre otras cosas, cuántas veces ha sido referenciado un determinado artículo. Cuando uno está empezando a bucear en la bibliografía, viene muy bien saber que un artículo de 1990 solamente tiene 2 citas en revistas bastante desconocidas pero otro de 1991 tiene 130. Si nos olvidamos del primero y vamos a buscar el segundo seguramente nos ahorremos mucho trabajo innecesario.
  4. Muchas veces, un determinado autor seguirá una línea de investigación durante varios años (antes de decir «que os den», «no puedo más con esto» o «hasta aquí he llegado, el que venga detrás que siga si le apetece»). Si un primer autor aparece repetidas veces en los artículos que vamos encontrando, quizá sea buena idea buscar su nombre para ver si ha hecho algo más que se podría usar. Ejemplo: durante un tiempo, estuve buscando artículos de un tal A. Sitek porque su línea de investigación iba en el mismo sentido que la mía. Ahora ya no, pero gran parte de lo que ha ido publicando me ha venido de perlas.
  5. Sin ser tan inmediato como los métodos anteriores, varias de las bases de datos mencionadas anteriormente permiten suscribirse mediante e-mail o RSS a los resultados de búsquedas mediante palabras clave. Este método no nos proporcionará información muy exacta, pero es una buena forma de mantenerse al día en los temas en los que uno está trabajando.

Hasta aquí mi pequeño libro de recetas. La búsqueda de bibliografía es un problema complejo, cada persona lo aborda de una manera diferente y está lejos de solucionarse. En PLoS Computational Biology se publicó en 2008 una estupenda revisión que aborda este asunto titulada Defrosting the Digital Library: Bibliographic Tools for the Next Generation Web y cuya lectura recomiendo encarecidamente.

[1] Durante el congreso del IEEE en el que he estado estos días atrás, uno de los asistentes me comentaba su sorpresa por el hecho de que una de las charlas tratase sobre un asunto técnico que en su grupo de investigación habían dado por resuelto hace ya bastante tiempo y ni se planteaban hablar de ello. La definición de «obvio» no es la misma para todo el mundo.

¡El escáner se ha tragado mi silla!

El imán principal de una resonancia magnética no es un electroimán normal y corriente que pueda desactivarse en caso de emergencia: la corriente de la bobina circula a través de un superconductor que se mantiene a bajas temperaturas utilizando helio líquido que necesita ser constantemente refrigerado. Si esa refrigeración falla, el semiconductor comienza a resistir el paso de la corriente, se calienta y se produce lo que se denomina quench: la rápida expulsión de un helio que se está pasando a estado gaseoso a marchas forzadas. Bajo circunstancias controladas es algo como lo siguiente:

Imagen de previsualización de YouTube

En condiciones no controladas, cuando no hay una vía obvia de escape para el gas o la expansión se produce de forma brusca, abre las noticias:

Imagen de previsualización de YouTube

El imán se puede apagar, pero el proceso es costoso: hay que vaciar el circuito de refrigeración de forma controlada, tras lo cual el electroimán queda completamente inerte; luego hay que volver a rellenarlo y volver a poner en marcha el circuito de corriente. De forma que, si una silla con partes metálicas se acerca demasiado al imán y no hay mucho tiempo para reparaciones, la única solución es palancas, fuerza y paciencia. Atentos:

Imagen de previsualización de YouTube

Somos buenas personas

Se ha comentado últimamente mucho ese Eurobarómetro que mencionaba que el 80% de los europeos estaban interesados en la ciencia y un 65% en el deporte. Aunque se resaltó ese dato, supongo que por lo curioso y porque daba para hacer titulares fácilmente, los resultados de la encuesta tienen respuestas preocupantes. El gráfico de barras mostrado a continuación pertenece a una de esas preguntas cuya respuesta me resulta ligeramente inquietante.

Respuesta a una de las preguntas del Eurobarómetro.

Concretamente, la frase con la que los encuestados deben expresar su acuerdo o desacuerdo es: a causa de su conocimiento, los científicos tienen un poder que los hace peligrosos. Si buscan el resultado medio para la Unión Europea, verán que es del 53%. En España vamos más allá y está de acuerdo con la afirmación el 60% de los encuestados. En El retorno de los charlatanes se comentan otro par de preguntas algo más sutiles. Hay otras directamente descacharrantes (la ciencia y la tecnología pueden, a veces, dañar el sentido moral de las personas, con un 62% de acuerdo), pero quiero quedarme con la que ilustra el artículo. Leer más »

Patrocinador Oficial Dinahosting

Suscríbete por E-mail

En colaboración con Quo

  • Vuelos baratos en Destinia
  • Euskaltel
  • DUA SL - Agencia Independiente de Aduanas
  • Anúnciate en Amazings.es
  • Inercia Creativa