Artículos de Paleofreak

Paleofreak Paleofreak | http://paleofreak.blogalia.com/ | @paleofreak

No tuvo infancia, sino prehistoria. Fascinado por la evolución y los temas afínidos, a veces hace divulgación científica. Otras veces solo hace el freak

Osos polares divergentes

¿Es cierto que el oso polar es mucho más antiguo de lo que se pensaba ya que existe desde hace 600.000 años? ¿Debemos preocuparnos por tratarse de una especie que se adapta demasiado despacio? Eso afirmaban ayer las noticias de diversos medios de todo el mundo, tanto generalistas como los especializados en divulgación científica.

Se referían al trabajo publicado en Science* por Frank Hailer y otros. Estos investigadores han comparado secuencias de ADN de varios osos de distintas especies (oso polar, oso pardo y oso negro). Sus conclusiones contradicen totalmente las hipótesis previamente aceptadas sobre el origen del gran depredador del Ártico.

El modelo previo, cuyas principales pruebas consistían en estudios con ADN mitocondrial, establecía que el oso polar está más emparentado con algunas poblaciones de osos pardos que con otras, y por tanto está “dentro” de la ramita genealógica de los osos pardos. Se trataría de una especie (o quizá mera subespecie de oso pardo) que evoluciona muy rápido y en una fecha muy reciente: hace entre 111.000 y 166.000 años.

Es decir, que cuando nuestros antepasados africanos ya llevaban un tiempo siendo Homo sapiens anatómicamente modernos, unos osos pardos estaban adaptándose al frío extremo y a la nieve, haciéndose a toda pastilla blancos, hipercarnívoros, de pie ancho y antideslizante, etcétera etcétera.

El nuevo estudio, que utiliza datos más completos y del genoma nuclear, concluye por el contrario que todos los osos pardos de la actualidad están más emparentados entre sí que con el oso blanco. Por tanto los osos polares quedan *fuera* del clado (ramita) de los osos pardos. La existencia de hibridación, sostienen los autores, confundía al modelo anterior. Además, estiman que los linajes de ambos tipos de oso, pardo y polar, se separaron hace 600.000 años.

Y éste es un dato que ha sido malinterpretado.

Veamos: a esos 600.000 años se le llama técnicamente tiempo de divergencia, en este caso tiempo de divergencia entre entre osos pardos actuales y osos polares actuales. Es una estimación de la fecha en la que vivió el antepasado común más reciente entre ambos grupos de poblaciones. Pero no es la fecha en la que surge ninguna de las dos especies.

Es decir, que no es necesariamente la fecha en la que empiezan a existir los osos polares (como dicen El País y otros medios). Un tiempo de divergencia tan antiguo significa que la adaptación al frío pudo producirse de forma más lenta de lo que se pensaba, y que el oso polar tal y como lo conocemos pudo realmente ser mucho más antiguo. Pero se trata de eso, de una posibilidad. De momento, con los datos disponibles, no podemos saber cuánto tiempo llevan los osos polares existiendo como tales. Y, por supuesto, tampoco podemos deducir que se trate de una especie “de adaptación lenta” (como dice Scientific American) o afirmar gran cosa acerca de su su habilidad para adaptarse o no, en el futuro, a un clima más cálido.

Para entender que tiempo de divergencia entre dos especies no es lo mismo que fecha de origen, veamos ejemplos que nos tocan más directamente.

La fecha de divergencia entre los humanos actuales y el hombre de Neandertal se ha estimado recientemente en medio millón de años, pero está bien probado que en esa época aún no existía ningún neandertal y tampoco ningún humano moderno (sí existían antepasados de ambos, más primitivos). Varios estudios estiman que los linajes del ser humano actual y del chimpancé divergieron hace unos 4-5 millones de años.

¿Significa esto que el Homo sapiens lleva 4 millones de años existiendo sobre la Tierra? Claro que no.

Sigamos: el tiempo de divergencia entre el hombre y el orangután sería todavía más antiguo; aproximadamente de 13 millones de años. ¿Es ésa la fecha en la que nosotros, o los orangutanes, “evolucionamos”?

El tiempo de divergencia entre nosotros y las vacas podría ser de 90 millones de años. Entonces ¿había humanos, y vacas, conviviendo con los tiranosaurios en el Cretácico? Y así podríamos seguir quizá hasta nuestra divergencia con esa “primera bacteria” que, según Punset, soltaba señales químicas preguntándose si había alguien más…

Para leer más: nota de prensa de BiK-F (aunque no ayuda con el malentendido); post de Ed Yong en Not Exactly Rocket Science, con excelentes esquemas.

ResearchBlogging.orgHailer, F., Kutschera, V., Hallstrom, B., Klassert, D., Fain, S., Leonard, J., Arnason, U., & Janke, A. (2012). Nuclear Genomic Sequences Reveal that Polar Bears Are an Old and Distinct Bear Lineage Science, 336 (6079), 344-347 DOI: 10.1126/science.1216424

Titulares fotosintéticos

Los titulares de las noticias de ciencia. Esos titulares. Dicen que están ahí para llamar nuestra atención, para tentarnos y hacer que leamos el artículo. Aseguran muchos periodistas (incluido el editor jefe de Nature online) que no tienen que resumir la noticia, que no tienen por qué ser rigurosos, mesurados ni prudentes, pues para eso ya está el texto del artículo. No tienen necesariamente que destacar lo que al científico le gustaría de su propio trabajo. Ni lo que le gustaría al lector friqui. Vale, de acuerdo.

Pero no es eso lo que muchos criticamos de los titulares científicos. Lo que nos da rabia es que sean garrafalmente erróneos, que carezcan de sentido, que lleven al lector a engaño, que sean simplemente mentira. No entendemos qué necesidad hay de estropear un buen artículo con un titular falso. Leer más »

La evolución suavecita y las moscas aceleradas

Drosophila melanogaster | Wikimedia Commons

¿Cómo se queda el genoma tras cientos de generaciones de selección? ¿vapuleado, o solo ligeramente masajeado?

Antes, cuando uno hacía selección artificial para conseguir, por ejemplo, caballos más veloces o gallinas más ponedoras, comprobaba los resultados en el fenotipo, o sea, en el “bicho visible”, pero no podía tener la menor idea de lo que estaba sucediendo ahí dentro, en los cromosomas. Ahora, en la Era Genómica, ya se puede cotillear cómo ha cambiado el genoma entero después de un proceso selectivo, ya sea darwiniano o artificial.

El año pasado comentamos un largo experimento (duró 21 años) de selección natural con bacterias Escherichia coli. Parece que, siendo las bacterias organismos “simples”, su evolución también era “simple”. Las mutaciones beneficiosas iban surgiendo (simplifico yo también) a un ritmo bastante constante, y la selección natural las iba fijando, o sea, extendiéndolas hasta una frecuencia próxima al 100% Algunas mutaciones eran clave, y cuando surgían (a veces no lo hacían), provocaban cambios drásticos. Leer más »

Redes y genotipos

La mayoría de vosotros no entiende la evolución.

Toma ya. Así, con estas maneras, empieza PZ Myers un interesante post (que ha colgado tanto en su blog, Pharyngula como en Panda’s Thumb, y por tanto tenemos doble ristra de comentarios para leer).

Dejando aparte creacionistas y personas a las que la evolución les importa un Raphanus, muchos defensores de la evolución tendrían, según Myers, un concepto que podría resumirse así (traduzco):

La evolución ocurre mediante mutación y selección. Una nueva mutación ocurre en un gen, dando cierta ventaja al individuo que la hereda, y esa persona se la pasa a sus hijos, que a su vez adquieren la ventaja y se desenvuelven mejor que sus contemporáneos, y dejan más descendencia. Al cabo del tiempo, la mutación ventajosa se extiende a través de la población y de ese modo la especie entera acaba teniéndola.

Myers considera que esta “historia estándar”, o sea, este modelo sencillo de mutación al azar + selección natural, es un malentendido, una “caricatura simplista” que también conciben y usan a su favor los creacionistas. Yo, últimamente, cada vez que leo en este tipo de blogs que algo es erróneo, falso, malentendido, mito, etc., me empiezo a preocupar porque no suelo estar del todo de acuerdo. Me daría  con un canto en los dientes si hubiera mucha gente representándose la evolución de ese modo y no de las extrañísimas formas (lamarckianas, antidarwinianas, magufas, etc.) que pueden constatarse por todas partes, incluso dentro de la Universidad. Leer más »