A veces, cuando desconfías de un hecho científico, vale la pena saber cómo empezó, de dónde salió y el tipo de pruebas y experimentos que tuvo que superar para llegar a ser aceptado por la comunidad científica. Y cuando lo recuerdas, te das cuenta de la lógica, de la evidencia y de la rigurosa puesta a prueba. Bien, ¿por qué los científicos no han (hemos, si me permitís) aceptado la existencia de los OVNIs? Hoy día, en la era de Internet y la telefonía móvil, hay gente con un desconocimiento casi total de la ciencia pero que sabe perfectamente lo que son los OVNIs. Incluso serían capaces de dibujarnos uno. No fallaría: con forma de “platillo”. Y si queremos saber cuándo fue la primera vez que se habló de forma seria de platillos volantes hemos de ir al 14 de junio de 1947, cerca de Roswell, Nuevo México.
Aquel día, el capataz del Rancho Forrester, situado a unos 120 kilómetros al norte de Roswell, observó una amplia zona llena de escombros a unos 11 kilómetros de la vivienda del rancho. Eran tiras de neopreno, cinta, láminas metálicas, cartón y pedazos de madera. No le dio importancia, pero unas semanas después oyó hablar de los primeros informes sobre platillos volantes y se preguntó si aquello podía guardar alguna relación. Leer más »







