Casi todos los fanáticos de la ciencia ficción siempre nos hemos sentido fascinados por algo muy concreto, quizás por el miedo que encierra de volverse real, quizás por el simple desarrollo dentro de la ciencia ficción: máquinas que toman conciencia de sí mismas.
Ya sea en Blade Runner con el test Voight-Kampff (Test de Turing para identificar replicantes), en 2001: Odisea en el Espacio con las decisiones que toma HAL 9000, la rebelión de las máquinas en Terminator, o los pensamientos de AM en el relato corto de Harlan Ellison, No tengo boca y debo gritar, todo gira en torno al miedo a que las máquinas tomen conciencia de forma inteligente.
Sin embargo, en el mundo real, las cosas están bastante lejos de ser así. ¿O no?
Obviando la evidente mención a los juegos de Ajedrez, que siempre se suelen tomar como inicio para hablar de Inteligencia Artificial, quizás uno de los trabajos más destacables fue el de Joseph Weizenbaum mientras trabajaba en el MIT: El programa ELIZA.
Eliza fue uno de los primeros programas de ordenador que eran capaces de «conversar» con una persona. Y digo «conversar» porque su autor se basaba en la filosofía que utilizaba el psicólogo Carl Rogers (psicología rogeriana), o lo que es lo mismo, utilizar -o aparentar- empatía para que el paciente se sintiera querido y escuchado.
Y lo cierto es que el programa tuvo bastante éxito, lo que dice mucho de los seres humanos. Leer más »








