Artículos de Colaborador Invitado

Colaborador Invitado Colaborador Invitado | http://amazings.es

Si tienes un artículo interesante y quieres que lo publiquemos en Amazings como colaborador invitado, puedes ponerte en contacto con nosotros enviando un correo a “contacto@amazings.es”.

¿Qué gira más rápido: el motor de un Fórmula 1 o una Estrella de neutrones?

En primer lugar ¿Qué es una Estrella de neutrones?

Resumiendo mucho, una Estrella de neutrones es el residuo que queda tras la explosión de una estrella masiva en forma de Supernova. Este remanente estelar comprime en un radio de unos 10 Km alrededor de 1,4 masas solares. Como supondréis las densidades que hay son inmensas. Por ejemplo, una cucharilla de café de la materia de dicha estrella contendría la misma masa que una ciudad.

Otra de las características de las Estrellas de neutrones es que giran muy rápido.

Todas las estrellas giran sobre sí mismas, pero a velocidades muy pequeñas. El Sol por ejemplo realiza un giro cada 26 días.

Y entonces, ¿por qué las Estrellas de neutrones giran tan rápido? Leer más »

En esta danza las chaperonas también bailan

Proteina 3D

Al baile celular todas las proteínas acuden, pero no pueden ir solas. Necesitan chaperonas(1), así como si de jóvenes inocentes se tratase.

Cada proteína tiene una sofisticada variedad de curvas y pliegues que le permite cumplir correctamente su función. En esa labor acrobática de plegarse sobre sí misma es ayudada por otras moléculas (proteínas también), las chaperonas.

Éstas evitan interacciones inadecuadas y fomentan el plegamiento correcto, pero también tienen otra función fundamental: ayudar a la célula a mantenerse operativa en condiciones de estrés (calor o fríos extremos, falta de oxígeno o de nutrientes, por ejemplo).

Digamos, entonces, que las chaperonas evitan que las señoritas proteínas a su cuidado tengan relaciones “indeseadas” y que establezcan un vínculo estable y productivo con otras proteínas.

Existen varias familias de chaperonas, pero las más conocidas y estudiadas son las de apellido HSP60, HSP70 y HSP90. Las primeras se dedican mayoritariamente a plegar proteínas, es decir a ayudar que estas adopten la forma correcta para cumplir su función en la célula, por eso se les da el apodo de “plegasas”. Las HSP70, por el contrario, son “desplegasas” porque intervienen en el proceso de degradación de proteínas dañadas o en la unión incorrecta entre proteínas, pudiendo hacer que las mismas se desplieguen. Leer más »

Sobre Alfred Wegener en el centenario de la teoría de la deriva continental…

Tal día como hoy de hace un siglo, 6 de enero de 1912, Alfred Wegener presentó sus ideas al público por primera vez en una conferencia ante la Asociación Geológica en Frankfurt-am-Main. La teoría de la deriva continental propuesta por Wegener representó un muy importante episodio en la historia de la ciencia ya que revolucionó el concepto de la dinámica terrestre. Desde su surgimiento, la idea de que los continentes podían desplazarse cambiando completamente la configuración de tierras y mares fue, además de impactante, polémica.

Wegener, soldado del ejército alemán, profesor de meteorología y viajero incansable, fue el primero en elaborar una explicación coherente sobre el desplazamiento de los continentes apoyada en una teoría geológica completamente audaz y novedosa a partir de evidencias paleontológicas, geológicas y geofísicas, lo que inicialmente suscitó una fuerte polémica en la comunidad científica.

El desarrollo posterior de los estudios paleomagnéticos condujo a la moderna teoría de la tectónica de placas y, si bien la teoría de Wegener fue incapaz de desarrollar una explicación convincente sobre el mecanismo de los movimientos horizontales de la superficie terrestre, la tectónica de placas, surgió, por el contrario, como resultado de estudios del fondo oceánico y paleomagnéticos que se convirtieron en la evidencia empírica que da sustento al movimiento de las placas tectónicas.

Wegener durante la expedición de 1930 a Groenlandia | (Alfred Wegener Institute).

Alfred Wegener, a diferencia de lo que se conoce actualmente, pensaba en términos de movimientos continentales y no de placas tectónicas, pero su gran idea sobre el desplazamiento fue y sigue siendo impactante, no solo por los resultados catastróficos que produce para la especie humana, sino porque implicó la audacia de imaginar una fuerza colosal capaz de mover continentes enteros hasta el punto de recomponer completamente la disposición de tierras y mares en el curso de las eras geológicas.

Si bien Wegener no pudo encontrar un mecanismo para explicar la deriva de los continentes, tuvo el mérito de reunir toda la evidencia posible en su época para establecer de forma sólida el movimiento horizontal de los continentes. Leer más »

Éxitos transgénicos: la insulina

Desde su descubrimiento, la insulina se ha convertido en una de las moléculas más estudiadas de la historia de la medicina. Como todos sabemos, la insulina es una proteína  relacionada con la diabetes, una enfermedad que afecta a un amplio porcentaje de la población.

No obstante, el vínculo entre insulina y diabetes no ha estado siempre tan claro, de modo que inicialmente el único tratamiento conocido para controlar la diabetes era la ingestión de una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas y grasas, que actúan retrasando la asimilación de los azúcares.

No fue hasta 1922 cuando se administró por primera vez insulina para tratar la diabetes, concretamente un extracto de hígado de ganado que, debido a las impurezas presentes, producía grandes reacciones alérgicas. Los experimentos avanzaron, intentando encontrar la dosis exacta necesaria para una correcta respuesta del organismo,  obteniendo resultados más o menos satisfactorios. Leer más »

Un año, más o menos… ¡y la Pascua se nos desfasa!

Empezamos un nuevo año bisiesto y reconocer este fenómeno se considera una práctica propia de un niño de primaria.

Un año bisiesto es aquel cuyo mes de febrero tiene 29 días en lugar de 28, y por tanto, hay en total 366 días al año en lugar de 365. Esto se hace para ajustar el calendario a la duración real del año trópico (el tiempo que efectivamente tarda la Tierra en un ciclo alrededor del Sol), que es de 365 días y casi 6 horas (365 días, 5 horas, 48 minutos, 45 segundos, 2 décimas y 5 centésimas… o dicho de otro modo, 365’242190402 días).

Es una simple división: si un día tiene 24 horas y nos sobran casi 6 al final del año, al cabo de 4 años se habrá acumulado un día entero; de ahí que los años bisiestos se den cada 3 no bisiestos.

Hasta aquí, lo que nos suelen enseñar; sin embargo hay dos matices a tratar: el primero es cómo reconocer un año bisiesto, y el segundo, relacionado con el primero, es que la última frase del párrafo anterior no es del todo cierta. Leer más »

Angela Zhang, la joven promesa contra el cáncer

Angela Zhang, una joven estadounidense de 17 años, ha resultado ganadora de la última edición del Premio Siemens en Ciencia y Tecnología. Su idea galardonada ha sido el diseño de una nanopartícula que ayuda a combatir el cáncer.  Su proyecto se titula  “Diseño de nanosistema de liberación de medicamento multifuncional, guiado por imagen y de control fototérmico para el tratamiento de células madre cancerígenas”.

Como la autora ha comentado ya en muchas entrevistas, su fijación en la patología viene dada por motivos familiares. Tanto su abuelo como bisabuelo murieron por causas tumorales y ello la llevó a investigar sobre la afección de la sobrereproducción celular. No tardó en darse cuenta que si atacaba directamente a la célula madre del tejido podía reducir la masificación. Leer más »

Ingenio contra la crisis: el reto SciFund. Una nueva forma de financiar la ciencia.

Hoy en día la investigación está pasando por un periodo de vacas flacas. No solo en España sino también en Europa o incluso en Estados Unidos. Últimamente cada vez que lees un periódico hay alguna noticia sobre los recortes económicos en investigación: impagos en universidades como la de Castilla la Mancha, congelación de planes de investigación para utilizar el dinero en el  pago de gastos corrientes como en la de Cartagena o los despidos masivos del ERE del Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia que hasta ha llamado la atención de revistas científicas internacionales como Nature. No es un buen momento para conseguir financiación para hacer investigación, y si se consigue es menor que la que se necesitaría.

Así, en tiempos de crisis hay que poner a funcionar el ingenio. Hay que buscar nuevas formas de conseguir lo que necesitas. Y eso es lo que hicieron dos investigadores americanos: JarretByrnes y Jai Ranganathan. Cansados de que en EEUU se recortase la inversión en investigación un 20% y sin embargo se llegara a financiar hasta un 135% la estatua de RoboCop en Dretroit idearon un experimento (deformación profesional) para conseguir fondos para la investigación: el reto SciFund. Una iniciativa que consiste en usar un métodoampliamente usado por las charities (especie de ONGs/fundaciones que existen por ejemplo en EEUU o Reino Unido) y que consiste en recaudar fondos a través de pequeñas donaciones personales (crowdfunding), para financiar proyectos de investigación específicos.

Reto SciFund

Y aunque los americanos no usan la expresión “de perdidos al rio”, ellos se tiraron de cabeza y sin salvavidas. En julio de este año hicieron una llamada internacional a través de twitter para dar a conocer la idea que habían tenido. Esta idea de que los científicos presentaran sus proyectos de una forma sencilla y entendible para la gente de a pié y así conseguir que diferentes personas contribuyeran económicamente al proyecto captó la atención de muchos investigadores. De hecho, unos 240 de diferentes especialidades y niveles en la carrera investigadora se apuntaron para participar. Leer más »

Wikisensor Dosimeter: ¿convertir tu iPhone en un dosímetro de radiación?

Los sensores CMOS se utilizan en Medicina para obtener radiografías digitales. Y las radiografías son básicamente una imagen de la radiación ionizante que ha conseguido atravesar el cuerpo u objeto analizado. Esta radiación ionizante detectada por los sensores CMOS es en esencia la misma que se produce en un reactor nuclear. Y puesto que la cámara del iPhone utiliza un sensor CMOS, a alguien se le ha ocurrido la brillante idea de desarrollar una aplicación que permita convertir nuestro iPhone en un medidor de radiación.

Ante todos ustedes, WikiSensor Dosimeter:

Imagen de previsualización de YouTube

Como se muestra en el vídeo, el funcionamiento es muy sencillo: basta con cubrir la cámara frontal del móvil con algo opaco (p.ej. cinta aislante) y ejecutar la aplicación para, en tan sólo 30 segundos, obtener un maravilloso y exacto resultado en microsieverts por hora (μSv/h):

Por supuesto, si su uso es sencillo, la explicación “técnica” no podía ser menos. Traduzco de la página web oficial:

Las lentes de las cámaras, incluidos los sensores CMOS, encontrados en la mayoría de los smartphones, no son sólo sensibles a la luz visible, sino también a otros tipos de ondas, incluyendo rayos gamma y rayos X emitidos por fuentes radioactivas.

Cubriendo la cámara con algo opaco (cinta aislante, el dedo pulgar del usuario…) las lentes ya no capturan la luz visible, sino únicamente los rayos gamma y X. Entonces, el algoritmo de la aplicación cuenta el número de impactos recibidos y lo transforma en un valor en microsieverts por hora.

Sensor de imagen CMOS

Además, para adornar este esperpento, en su página web hay una serie de vídeos sobre la aplicación, entre ellos un supuesto testeo en laboratorio con material radiactivo, y por Internet podemos encontrar diversos blogs haciéndose eco de este portento de aplicación. Para colmo de males la aplicación se encuentra disponible en la tienda oficial de Apple (iTunes) al módico precio de 80 céntimos.

Sin embargo, la primera pregunta de cualquier mente escéptica sería: si esa explicación técnica es cierta, entonces ¿no nos valdría cualquier cámara de fotos para detectar esa misma radiación ionizante? Los sensores CMOS de las cámaras son mejores que los introducidos en los móviles.

Por otro lado, otro aspecto que chirría es que lo lógico sería que el sensor de una cámara  de fotos esté optimizado para el rango de frecuencias de la luz visible, que al fin y al cabo es lo que queremos que salga en la foto, ¿no?.

Cristal centelleador rodeado de varias unidades detectoras de centelleo

Efectivamente, en los últimos años se ha extendido en radiografía el uso del Active Pixel Sensor (APS) basado en la tecnología CMOS, por ofrecer una ventaja coste-resultados sobre los sensores CCD y los TFT.

Sin embargo, y por desgracia para el mundo mágico de las aplicaciones magufas, para que estos sensores de imágenes sean capaces de recoger la radiación ionizante, es imprescindible convertir esta energía en luz visible. Algo que se hace poniendo sobre el sensor una lámina de material centelleador (p.ej. oxisulfato de gadonio oxisulfuro de gadolinio(GadOx) o yoduro de cesio (CsI)) que emita luminiscencia cuando es bombardeado por la radiación ionizante. Y es esta luminiscencia la que capta el sensor CMOS.

Quizá conozcáis la historia de cómo Wilhelm Roentgen descubrió los rayos X a finales del s. XIX. Estaba trabajando un poco tarde en su laboratorio de Wurzburg con un dispositivo que disparaba un haz de electrones a un objetivo en un tubo de vacío, cuando se percató de que una solución de cristales de platino-cianuro de bario que dieron la casualidad de estar cerca, comenzaron a resplandecer con un tono verdoso-amarillento. Observó que el resplandor aparecía cuando encendía su dispositivo y desaparecía cuando lo apagaba. Roentgen acababa de descubrir accidentalmente una nueva forma de radiación e inventado el primer detector de centelleo.

Lo que capta el sensor CMOS en una radiografía digital es precisamente esta luz visible producida por el material centelleador. La web de la empresa Texela tiene un buen esquema del recorrido de la información en uno de sus detectores CMOS de rayos X:

Detector CMOS de Rayos X de Texela

La cantidad de luz producida por el centelleador es proporcional a la intensidad de la radiación recibida, y el fotodiodo de silicio que hay en el interior del sensor CMOS convierte esa luz en una señal eléctrica amplificada, cuyos voltajes nos dan la información sobre la intensidad de la radiación que incidió sobre el centelleador.

En todo caso, aunque consigas un material centelleador, no te molestes en ponerlo sobre la cámara de tu teléfono esperando poder desarrollar una aplicación que mida la radiación.  Aunque la tecnología CMOS sea esencialmente la misma, los sensores tienen que estar integrados con el material centelleante en paneles específicamente diseñados para medir la radiación

Si aún así sigues empeñado en medir la radiación, la mejor opción sería buscar alguna aplicación que se base en datos de estaciones de medición disponibles online, como RT Radiation (iPhone) o Global Nuclear Watch y Nuclear Radiation Dosim (Android).

—————————————————-
Este artículo nos lo envía JesusR y se publica simultáneamente en SmartBlog

Referencias:

  1. Achterkirchen, Farrier & Weckler 2008. Digital Radiography Revealed. NDT (Quality Magazine)
  2. Centelleador (Wikipedia)
  3. What is a Scintillator and how does it work? (FlatPanelDR)
  4. Sensor CMOS (Wikipedia)
  5. Scientists create CMOS sensors to capture X-rays (The Engineer)
  6. Imagen | Detector CMOS de rayos X de Texela
  7. B K Cha et al 2011. Use and imaging performance of CMOS flat panel imager with LiF/ZnS(Ag) and Gadox scintillation screens for neutron radiography. JINST 6 C01064

Los geólogos responden: ¿Qué está pasando en El Hierro?

Para nadie es desconocido que desde el pasado 19 de Julio algo se está “cociendo” bajo la isla de El Hierro: más de 11.000 terremotos, la aparición de manchas en el mar junto con el burbujeo, e incluso el ascenso de algunas rocas llenas de gas que flotaban hacían presagiar que se estaba produciendo algún tipo de actividad volcánica.

Pero sin duda, algunos de los peores problemas al que nos hemos tenido que enfrentar durante el actual desarrollo de la crisis son el cómo se ha dado la información, tanto por parte de los científicos (que al final acabaron cediendo y liberando algo más de datos) como por la prensa, que ha hecho muy mal trabajo informando de posibles terribles eventos que podían suceder por haber comprendido mal la terminología científica. Y por si aún era poco, el fuego cruzado y las acusaciones entre científicos de distintas entidades han ido enturbiando un poco más el asunto.

Y por todo esto es por lo que vamos a hacer un resumen con todo lo ocurrido hasta el día de hoy en El Hierro, con los últimos datos disponibles a los que hemos podido tener acceso. Leer más »

Láseres Ultra intensos: la ciencia que revolucionará el siglo XXI

En 2010 se cumplió el 50 aniversario de la construcción del primer láser por  Theodore Maiman y aquel instrumento que se denominó como “solución en busca de problemas” por aquel entonces se ha convertido en una herramienta imprescindible a día de hoy. El láser se ha hecho un lugar en nuestras vidas y está presente en cientos de aparatos, desde los cotidianos reproductores de CD, impresoras y lectores de código de barras hasta los más sofisticados equipos en medicina,  comunicaciones, industria metalúrgica o investigación. Y aunque parezca imposible, en los siguientes párrafos me dispongo a mostrarles que su impacto en nuestra sociedad no ha hecho nada más que comenzar. La investigación y fabricación de láseres cada vez más intensos en los últimos años está destinada a convertirse en la revolución científica y tecnológica posiblemente más importante del siglo XXI, que ya muchos denominan como el siglo del fotón. Sigan leyendo que prometo sorprenderles.

La llave a las altas intensidades: Chirped Pulsed Amplification

La clave para el desarrollo de láseres ultraintensos tiene su origen a mediados de los 80 en la invención de la técnica denominada Chirped Pulse Amplification, CPA,  por los científicos Gerard Mourou y Donna Strickland. Por aquel entonces la intensidad de los pulsos láseres había llegado a unos valores  (unos 10^15 W/cm2) que dañaban a los propios sistemas ópticos que se utilizaban en la amplificación.

La técnica CPA resolvió esa limitación implementando el ingenioso truco de  estirar el pulso en el tiempo, esto es, hacer la duración del pulso más larga, (efecto que se consigue con redes de difracción) antes de someterlo a una amplificación en energía, de modo que en ningún momento el pulso rebasaba el valor de intensidad umbral de daño de los componentes ópticos. Una vez amplificado, y de nuevo mediante una red de difracción, se volvía a comprimir el pulso temporalmente consiguiéndose haces muy cortos y energéticos. Gracias a esto, la intensidad de los láseres siguió creciendo hasta alcanzar en la actualidad unos valores capaces de acelerar electrones hasta velocidades cercanas a las de la luz.

Esquema de evolución de la intensidad de los pulsos láser con el tiempo. A la derecha se encuentra el rango de energías que se pueden aportar a los electrones bajo esas intensidades láser.

Números para quedarse boquiabierto

Cuando hablamos de pulsos ultra intensos, en particular, aquellos que se pueden conseguir con “láseres de sobremesa” nos referimos a pulsos:

de cortísima duración, por lo general en el orden de decenas de femtosegundos, fs (1 fs = 10^-15 segundos). Para que nos hagamos una idea , en 1 fs la luz sólo recorre unas décimas de micra y es el rango de tiempos en que las moléculas realizan sus vibraciones (decenas de fs).

de altísimas potencias, del orden de terawatios ( 1 TW=10^12 W) y hasta pettawatios (10^15). Así, un pulso láser ultraintenso representa, durante unos instantes de tiempo, una potencia superior a la potencia eléctrica que se consume mundialmente (15TW).

Convenientemente focalizados (algunas micras cuadradas) esos pulsos pueden alcanzar enormes intensidades  de hasta 10^22W/cm2 (la intensidad luminosa del Sol en su superficie es de tan solo 6300W/cm2). Esas intensidades llevan asociados campos eléctricos del orden de10^14 V cm−1, unas 10000 veces superior al que se encuentra en el interior de los átomos entre los electrones y el núcleo.

Yo quiero uno para desintegrar a mi vecino

A las intensidades mencionadas, cuando un pulso interactúa con la materia arranca electrones de sus átomos de cuajo y los acelera a velocidades relativistas. Esa interacción pulso – materia puede generar corrientes de electrones de Mega amperios, que a día de hoy sólo se consiguen en instalaciones monstruosas como Z-machine. Esas corrientes a su vez generan campos magnéticos de 10^5 Teslas, cientos de veces superiores a los obtenidos en grandes laboratorios como el  National High Magnetic Field Facility o el Dresden High Magnetic Field Laboratory (pero pequeños en comparación con los campos más intensos que se conocen, los generados en la superficie de los púlsares que alcanzan los 10^10T).

Los investigadores del campo están utilizando esos electrones relativistas como fuente de otras partículas y de radiación con propiedades únicas. Así, los electrones se pueden emplear para generar rayos Gamma y rayos X intensos con duraciones inferiores a los femtosegundos.  Esta radiación de centenas de attosegundos  (10^-18 s), la más corta que sabemos generar, nos permitirá estudiar y controlar uno de los procesos más rápidos que ocurren en la naturaleza, el movimiento de los electrones alrededor de sus núcleos. Además, los rayos Gamma a su vez se pueden utilizar para producir positrones o inducir reacciones nucleares con diverso interés.

Con los pulsos de electrones generados por láser, también se pueden crear haces energéticos de iones con unos flujos altísimos (>10^24particulas/cm2/s)  que se pueden utilizar para calentar la materia y llevarla unos estados de temperatura y densidades (Warm Dense Matter,WDM, estados entre sólido y plasma) similares a los que se encuentran en el interior de planetas y enanas marrones.

Interior de Júpiter

Aplicaciones

Debido a su corta duración y su alta intensidad, los pulsos láser ultraintensos y las partículas/radiación que puedes generar con ellos están encontrando aplicación en multitud de campos:

1. Los pulsos de rayos X se están empleando para el estudio de la evolución estructural de materiales y sistemas biológicos con una resolución temporal y espacial nunca antes lograda.

2. En astrofísica se utilizan como herramientas que reproduzcan condiciones interiores de planetas y estrellas, además que ayudar a entender fenómenos como las explosiones de supernovas, la formación de estrellas y los desconcertantes brotes de rayos Gamma.

3. En el campo de la física nuclear se emplean para inducir reacciones de fisión y transmutación, pudiendo ser una solución para el tratamiento de residuos radioactivos o mejorar el proceso de enriquecimiento de uranio para las centrales nucleares.

4. En el campo de la física de altas energías se está considerando muy seriamente como una vía para generar y acelerar electrones o iones que complementen o sustituyan a los aceleradores lineales actuales. Los pulsos de láser ultraintenso son capaces de acelerar electrones a velocidades de Gigaelectronvoltios en cuestión de centímetros, en comparación con los metros que se necesitan en los sistemas tradiciones basados en radio frecuencia.

5. En el ámbito de la producción de Energía son pieza clave de la fusión por confinamiento inercial.

6. En particular, el campo de la medicina se está realizando un importante esfuerzo para utilizar los lásers ultraintensos como instrumento para  el tratamiento de cáncer por hadroterapia (irradición de tumores con iones). También se está experimentando para emplearlo en imagen médica o para la producción de radio-isótopos utilizados en tomografía por emisión de positrones, PET.

7. Incluso en el área de ciencias de la atmósfera tiene su aplicación. El proyecto Teramobile dispone de un láser intenso para distintos estudios atmosféricos, y entre otros está el control de rayos y el efecto de pulsos láser como precursores de lluvia.

Ciencia Ficción – Interactuando con el vacío

Y esto es sólo el comienzo pues, tan pronto como la intesidad de los láseres se vaya acercando al límite de Schwinger (intensidades de 10^29Wcm-2) en el cual el campo eléctrico interactúa con el vacío (E=10^16Vcm-1) se podrán realizar experimentos directos que permitirán validar diversas predicciones de la Electrodinámica cuántica. Así se podrán observar fenómenos exóticos como la producción de pares e+ e- del vacío, la dispersión de luz por luz, la autofocalización de la luz, la división de fotones o la muy discutida radiación Unruh que servirá entre otras cosas para conocer con más detalle la radiación Hawkings y poner a prueba algunos de los aspectos de la teoría general de la relatividad.

Situación actual y futuro

Actualmente ya hay varias instalaciones en el mundo con láseres por encima de 1PW de potencia y se están diseñando varias de 10PW con las que se alcanzarán intensidades de 10^23W/cm2. El mayor esfuerzo en el desarrollo e investigación de láseres ultraintensos se encuentra en el proyecto Europeo ELI, Extreme Light Infrastructure, que tiene previsto construir 3 laboratorios de 10PW en torno a la ciencia de pulsos ultraintensos, pulsos ultracortos y aplicaciones en física nuclear. A día de hoy cabe la posibilidad de un cuarto laboratorio que busque superar los 10^24W/cm2 y sobre el que científicos españoles están trabajando para que se construya en España (ELI4Spain).

Sin ninguna duda, al láser le espera un futuro brillante y como decía al principio, muy probablemente sea la llave de los descubrimientos en física y avances tecnológicos más espectaculares de los próximas décadas. ¡Estén al tanto del fotón!

———————-
Este artículo nos lo han enviado (via Francis) dos físicos: Jesús Alvarez Ruiz, Instituto de Fusión Nuclear, UPM y Javier Fernández Tobías, Instituto de Fusión Nuclear, UPM. Actualmente en el Central Laser Facility del Rutherford Appleton Laboratory, Inglaterra.