Artículos de Carlos Chordá

Carlos ChordáCarlos Chordá | http://www.lacienciaesbella.blogspot.com/ | @CarlosChNav

Biólogo, profesor y divulgador. Editor del blog “La ciencia es bella” y escritor de los libros “Ciencia para Nicolas” y “El yeti y otros bichos, ¡Vaya Timo!”.

“Los homeópatas no somos curanderos”

“Los homeópatas no somos curanderos, somos médicos”, sentencia Inmaculada González-Carbajal, presidente de la Federación Española de Médicos Homeópatas (sic) en La Vanguardia. Podéis acceder al artículo pinchando en la imagen:

Entrevista en La Vanguardia a la presidenta de FEMH

Continúa la pataleta de los homeópatas a raíz del reciente estudio del Ministerio de Sanidad sobre la inutilidad de esta timomedicina.

El genial Mauricio-José Schwarz ya les dio caña en su blog con la entrada La mala respuesta de los homeópatas pero por supuesto no se dan por vencidos. Y como no hay mejor defensa que un buen ataque, su presidente atribuye a la ignorancia los ataques racionales contra la homeopatía:

“Un defecto que tiene mucha gente en este país es la ignorancia (…) es un argumento que no tiene ningún tipo de fundamento más que la ignorancia como actitud”.

Poco importa que una revista médica tan prestigiosa como Lancet publicara en 2005 un metaanálisis que concluía que el único efecto de la homeopatía era el placebo, conclusión aceptada por el Parlamento Británico antes que por nuestro Ministerio de Sanidad.

Los homeópatas -esta vez doña Inmaculada- siempre contraatacan con pseudoargumentos, como la falacia de autoridad:

“La practicaron médicos muy importantes de la época”; “recientemente ha salido un oncólogo recomendando que los pacientes complementaran el tratamiento de la medicina convencional con acupuntura o con homeopatía”.

O el sofisma populista:

“Muy asentada en países como Alemania o Francia, va en aumento también en España”; “llevo trabajando 30 años con muchos éxitos en mi consulta ¿Usted cree que la gente es tonta?”

Desde las filas homeopáticas se insiste en que no puede haber placebo si “funciona” con niños y con animales (aunque se les puede dar un ¡zas! en toda la boca con este estudio y con este otro):

“La veterinaria homeopática es muy interesante porque además en los animales las respuestas son muy rápidas ¡y aquí no puede haber placebo! Y yo tengo en mi consulta cantidad de niños de 0 a 3 años ¿a ver qué componente de placebo puede haber aquí?”

Parece ser, cómo no, que (aunque no las cita directamente) las malvadas multinacionales farmacéuticas conspiran contra los honrados homeópatas:

“Pero a nivel general sí que nos tenemos que enfrentar a esas ‘opiniones’ que quizá vienen más del sector médico. Y probablemente haya intereses…”

Otra perla de la entrevista:

“-¿Están reconocidos como medicamentos? -Sí, en la ley de Garantías. Por tanto son legales como lo son los medicamentos tradicionales. Si esto es así, es porque en su día, el Ministerio de Sanidad los reconoció atendiendo a sus particularidades pero reconociendo su eficacia”.

Lo que Doña Inmaculada se calla es que lo de atendiendo a sus peculiaridades quiere decir que a los “medicamentos” homeopáticos, a diferencia de los de verdad, no se les exige que demuestren su eficacia.

Aunque a mí, personalmente, lo que más me ha gustado de la entrevista es que…

“La homeopatía es una medicina muy barata”.

Es obvio que yo no opino igual. Ni es barata ni, lo que es peor, es efectiva; y como no es efectiva, la homeopatía es peligrosa. Es cierto que muchos titulados en medicina ejercen como homeópatas, pero eso no justifica la siguiente afirmación de su jefa:

“No somos curanderos ni buhoneros. Somos médicos, gente formada”.

Porque es una afirmación contradictoria: servidor, que se gana el pan dando clase de Ciencias, sabe que en el temario de Química de tercero de ESO entra el número de Avogadro, así que en todo caso pueden decir que son gente titulada, pero no formada.

Aún añadiría más. Tienen razón en lo de que no son ni curanderos ni buhoneros. Son magos, pero al estilo de Merlín o de Harry Potter, y a las pruebas me remito. Y por si acaso os queda alguna duda del carácter pseudocientífico y de la nula efectividad de esta timomedicina encontraréis la respuesta en ¿Qué es la homeopatía?

¿Existen los invertebrados?

En primaria, e incluso al comienzo de la secundaria, los libros de texto de Ciencias Naturales insisten en que el reino animal está dividido en dos grandes grupos, vertebrados e invertebrados. Es una manera como cualquier otra de agrupar el casi millón y medio de especies descritas, pero desde luego no es una manera científica.

Para que os hagáis una idea, lo de vertebrados e invertebrados se parece al tópico que dice que los estadounidenses clasifican a los habitantes del planeta en dos grupos: estadounidenses y todos-los-demás. Aunque lo cierto es que clasificar los animales en vertebrados e invertebrados es todavía más absurdo. Es como si alguien de Estados Unidos agrupara a la gente en: a) estadounidenses-excepto-californianos y b) resto (incluyendo aquí a los californianos).

Imagen | fuente

La clasificación científica del reino animal o taxonomía se apoya en la filogenia, es decir en las relaciones evolutivas entre las especies. De esa manera, las especies más estrechamente emparentadas o lo que es lo mismo, con un antepasado evolutivo más reciente, se agrupan en el mismo género. Así, la especie león africano (Panthera leo) pertenece al género Panthera, en el que también se incluyen el tigre, el jaguar y el leopardo. Este género, junto con otros cercanos a él como Felis o Lynx (gatos y linces, respectivamente) se agrupan en la famila de los félidos. Esta familia, junto con otras como los hiénidos y la de los úrsidos conforman el orden de los carnívoros. Los órdenes se agrupan en clases: la clase mamíferos incluye, además de al de los carnívoros, a otros órdenes como los primates, los roedores y los cetáceos. Finalmente las clases se agrupan formando filos, los grupos principales en que se divide el Reino Animal. La clase mamíferos, junto con aves, reptiles, anfibios, osteictios (peces de esqueleto óseo) y alguna más conforman el filo de los cordados.

En el último párrafo, ¿cuándo ha aparecido la palabra vertebrados? Te lo digo yo: ninguna. Dentro del filo de los cordados hay tres subfilos, (grupos “intermedios” dentro de este sistema de clasificación): el de los vertebrados, el de los urocordados y el de los cefalocordados.

Imagen: | Corella inflata, un urocordado. Fuente.

Imagen | Branchiostoma lanceolatum, o anfioxo, un cefalocordado. Fuente.

En definitiva, ¿a qué llamamos invertebrados? A unas cuantas especies del filo cordados y al resto de los filos del reino animal, que incluye algunos tan conocidos como los moluscos (caracoles, pulpos, mejillones…), los artrópodos (insectos, crustáceos, arañas…) o los equinodermos (estrellas y erizos de mar) y a otros conocidos solo por los frikis de la zoología: quinorrincos, mixozoos, lorocíferos, nematomorfos, placoideos… y así hasta casi 40, en un número que no me atrevo a precisar porque algunos de ellos no están suficientemente aceptados por todos los zoólogos.

Especial “Los caras de Bélmez” 4. Carlos Chordá: “Romance de Bélmez”

Señora y señor  les pido

que pongan mucha atención

De las caras de Bélmez

el centro de interpretación

¿sabían ustedes que cuesta

en euros casi un millón?

Pasta gansa de todos:

alcaldía, Europa y diputación

fondos públicos aportan

a una magna colección

de una veintena de fotos

de caretos al carbón

(dicen que son teleplastias

ases de la himbestigación)

y unos pedetes grabados

en un viejo magnetofón:

onomatopeyas sepulcrales

que salen… del interior

(psicofonías las llaman

esos de la himbestigación).

Para más recochineo

sepan señora y señor

que sobre un viejo colegio

se construye el caserón.

En Bélmez la cara no pierden

de vergüenza, ¡qué va, no!

en el pueblo ganan todos:

tiendas, bancos,  restauración

todos estiran el cazo

todos hacen buen cajón.

Caras nos salen las caras

caras de un tiempo anterior

tiempo presente en Bélmez

capital de la superstición

Señora y señor  les pido

que pongan mucha atención

¿sabían ustedes que cuesta

en euros casi un millón?

“La mitad de los europeos desciende de Tutankamón” ¿dónde está la noticia?

En el capítulo Incultura científica, simplemente incultura de mi libro Ciencia para Nicolás hacía referencia a la siguiente noticia:

Entonces utilicé matemáticas básicas para argumentar que la noticia no era tal. Pues bien, recientemente ha salido en los medios una noticia que me ha traído aquella a la mente:

En el estudio sobre Gengis Khan, el de los “ímpetus sexuales”, se rastreaba el cromosoma Y, que se transmite solo de padre a hijo varón. En el caso actual, el del faraón egipcio, se hace seguimiento del haplogrupo (un haplogrupo es una serie de alelos en una zona concreta de un cromosoma) R1b1a2, situado también en el cromosoma Y. En ambos casos las conclusiones se refieren, por tanto, a la población masculina.

Hay que tener en cuenta que Tutankamón no tuvo hijos varones. Los investigadores de la empresa de análisis genéticos iGENEA señalan que además de sus genes, estudiaron los de su padre y su abuelo. Prescindiremos de este “nimio” detalle y usaremos las mismas matemáticas de primaria para comprobar que la noticia peca de sensacionalista. (¿Publicidad de iGENEA?)
Asumamos, de una forma muy conservadora, que un siglo abarca tres generaciones humanas, y que, como promedio, cada varón tiene dos hijos varones que alcanzan la edad reproductora; cada uno de éstos tiene otros dos a su vez, y así sucesivamente. Tutankamón nació hacia el año 1345 a.C., por lo que desde entonces han transcurrido 100 generaciones. Si en cada generación se duplica el número de varones descendientes del famoso faraón, debemos esperar que 299 hombres vivos sean descendientes suyos. Resulta que 299 = 6,3 • 1029, más de seiscientos mil cuatrillones, la población total actual multiplicada por un uno seguido de veinte ceros. Concluyendo, que la mitad de los europeos (incluso que más del 70% de los españoles) seamos “parientes” de Tutankamón no tiene nada de extraordinario.

Esto es lo que añadía tras el similar análisis que hice sobre la noticia relativa a Gengis Khan en Ciencia para Nicolás:

“La noticia me trae a la mente a esos tipos que presumen de ser descendientes directos de algún personaje famoso de la antigüedad. Si razonamos ahora en sentido inverso y nos fijamos en los antecesores masculinos cada uno de nosotros tiene un padre, dos abuelos, cuatro bisabuelos, ocho tatarabuelos… Retrocediendo unas pocas generaciones resulta que tenemos, en una época determinada, más antepasados que gente vivía entonces. La conclusión es triple, a saber: primero, que no es ningún mérito tener un antepasado de postín, ya que eso es de lo más vulgar; segundo, que muchos de nuestros antepasados lo son más de una vez, es decir uno de ellos puede aparecer en varias ramas de nuestro árbol genealógico; y tercero, que todos los humanos compartimos antepasados, lo que automáticamente nos convierte en parientes, por poco que esto le guste a racistas de todo pelo”.

La información más importante

Cuando explico en mis clases de 3º de ESO la teoría cinética de la materia, trato de que se aprecie su importancia comentando esta especulación que el Nobel Richard Feynman escribió en su libro Lectures on Physics:

Si por un cataclismo fuera destruido todo el conocimiento científico y solamente pasara una frase a la siguiente generación, ¿qué enunciado contendría el máximo de información con el mínimo de palabras? Yo creo que es la hipótesis atómica (o el hecho atómico, o como quieran llamarlo): que todas las cosas están formadas por átomos, pequeñas partículas que se mueven con movimiento perpetuo, atrayéndose unas a otras cuando están separadas por una pequeña distancia, pero repeliéndose cuando se las trata de apretar una contra otra. En esa sola frase, verán ustedes, hay una cantidad enorme de información referente al mundo, si se aplica sólo un poco de imaginación y pensamiento

Fascinados por la reflexión de Feynman, desde Seed Magazine han planteado a varios científicos qué única observación transmitirían a la siguiente generación si esta tuviera que reconstruir desde cero su campo de conocimiento.

Estas son las respuestas:

“La escala del complejo social, económico y político es tan grande que interfiere muy intensamente sobre la biosfera, de la cual es totalmente dependiente, mientras que la evolución cultural es demasiado lenta para hacer frente eficazmente a la crisis resultante”. Paul R. Ehrlich, presidente del Centro de Biología de la Conservación en la Universidad de Stanford.

“Los seres humanos tenemos la ilusión de que la economía es el centro del universo, olvidando que es la biosfera la que sustenta todos los sistemas, tanto humanos como naturales. Por eso, el objetivo de los esfuerzos medioambientales no es tanto salvar el planeta -que de todas formas sobrevivirá y creará nuevas combinaciones de átomos- como asegurar la prosperidad de nuestra propia especie”. Carl Folke, director científico del Stockholm Resilience Centre de la Universidad de Estocolmo.

“Las mismas matemáticas que estudian las interacciones entre las moléculas de una célula, las neuronas en un cerebro o las especies en un ecosistema pueden utilizarse para comprender las complejas interacciones entre las personas, la emergencia de la identidad de grupo y las maneras en que la información, las normas y el comportamiento se transmiten de una a otra persona”. James Fowler, politólogo de la Universidad de California en San Diego.

”Comenzamos nuestra andadura humana como cazadores-recolectores, donde el contacto con los otros, parientes o no, era el centro de la vida social y moral. Cójanse de las manos, mírense a los ojos y hablen recordando nuestra historia evolutiva y la importancia de nuestra especie”. Marc Hauser, biólogo evolutivo de la Universidad de Harvard.

“La impresionante diversidad de especies y adaptaciones biológicas después de más de 3500 millones de años de vida en la Tierra debe su existencia a la adaptación por selección natural, que exige solo tres sencillos requisitos: variación, selección diferencial (los portadores de los caracteres más adecuados sobreviven y se reproducen más eficazmente) y transmisión de estos caracteres a las siguientes generaciones, a través de una doble hélice que codifica las proteínas como bloques de construcción biológica o, en los animales más complejos, a través de la transmisión cultural del conocimiento”. Dominic Johnson, biólogo evolutivo de la Universidad de Edimburgo.

“La biosfera es el activo más grande e importante del planeta, un inmenso mercado natural de vida que contiene y posibilita nuestras vidas individuales, la sociedad y la economía”. Enric Sala, miembro de National Geographic y profesor asociado en el Consejo Nacional de Investigación de España.

“A menudo, la manera de entender un sistema complejo es entendiendo sus componentes, pero probablemente no es así en el caso de los sistemas complejos más interesantes: nosotros”. Robert Sapolsky, biólogo y profesor de neurología en la Universidad de Stanford.

“Se puede dar sentido a todo lo que cambia gradualmente en el espacio o en el tiempo, por complejo que pueda parecer, simplemente imaginándolo como una serie infinita de cambios infinitesimales, cada uno de ellos con una tasa de cambio constante (y por lo tanto más simple), y luego poniendo todos los cambios juntos para reconstruir el conjunto inicial”. Steven Strogatz, matemático de la Universidad de Cornell.

“Muchos fenómenos sociales y naturales -sociedades, economías, ecosistemas, climas- son complejas redes evolutivas con partes interconectadas cuyo comportamiento conjunto no se puede reducir a una suma de las partes; cambios pequeños y graduales en un componente pueden desencadenar en el sistema global cambios catastróficos y potencialmente irreversibles que se pueden propagar en efecto dominó incluso más allá de sus límites”. George Sugihara, biólogo teórico de la Institución Scripps de Oceanografía.

“Me voy a permitir citar a un eminente científico. En Cosmos, Carl Sagan dijo: ‘Estamos hechos de polvo de estrellas’. Esta sencilla declaración no abarca los primeros instantes del universo, pero incluye toda su evolución, desde la formación de las primeras estrellas y el enriquecimiento del universo con nuevos elementos, a la aparición de sistemas planetarios, y de la vida y la humanidad en el planeta Tierra. Porque pone de relieve nuestra conexión íntima y directa con el cosmos, admitiendo la posibilidad de que otros están, han estado o estarán conectados de la misma manera”. Jill Tarter, directora del Centro del Instituto para la Investigación SETI.

“El conocimiento es un bien público que aumenta de valor conforma aumenta el número de sus poseedores”. John Wilbanks, vicepresidente del proyecto de ciencia de Creative Commons.

¡Vaya par de testículos!

El mamífero más grande del mundo (de hecho, el animal más grande que haya existido jamás) es la ballena azul, Balaenoptera musculus para los biólogos. Se han visto ejemplares de más de 30 m de longitud, equivalente a la altura de un edificio de 10 plantas, y más de 170 toneladas. Haría falta una veintena de elefantes para conseguir la masa de uno de estos colosos.

Todo en ellos es enorme, y los testículos no escapan a la norma… Espera, ¿he dicho testículos? Acaso alguien distingue una ballena macho de la hembra mirando si los tiene en la entrepierna? Vaya lío, las ballenas no tienen ni entrepierna ni testículos… visibles. Los tiene, cómo no, sólo que son internos, lo que supone una ventaja para su forma de vida natatoria.

Fuente imagen | ballena franca austral

Sin embargo no son los machos de la ballena azul los poseedores del récord de tamaño de testículos. El galardón es para la ballena franca austral (Eubalaena australis, en la imagen), un animalote más modesto: unos 15 metros y 40 toneladas, cuatro veces más ligeros que las ballenas azules.

El inmenso tamaño de sus testículos, (en torno a una tonelada entre los dos) parece ser resultado de la presión evolutiva. Varios machos copulan con una hembra, así que el que más espermatozoides deje en ella tendrá más posibilidades de transmitir sus genes a la siguiente generación.

¿Queréis haceros una idea de cómo es un testículo así de grande?
Os pongo una foto de algo con un peso similar:

Fuente imagen | Toro

Relacionado: El corazón de una ballena azul (fogonazos)

El ataque de la malaria en alta resolución

Como supongo que sabéis, la malaria -también conocida como paludismo- es una terrible enfermedad endémica de las zonas tropicales que causa más de un millón de muertes al año. El responsable de su transmisión es el mosquito Anopheles, que transmite con su picadura protozoos del género Plasmodium. Nada más entrar, los plasmodios se encaminan al hígado, donde se multiplican rápidamente de forma asexual. El ciclo del parásito es complejo e incluye diversas formas (esporozoitos, merozoítos, trofozoítos, gametocitos), y uno de los momentos clave es la entrada de los merozoítos en los glóbulos rojos.

Hasta ahora nunca se había visto el momento exacto en que el plasmodio viola la integridad del glóbulo rojo y se oculta en su interior para seguir reproduciéndose hasta reventarlo. Gracias a unos investigadores del Institute of Medical Research en Melbourne, Australia, ese íntimo momento ha sido desvelado.

El vídeo es un montaje de miles de imágenes obtenidas mediante microscopía electrónica, inmonofluorescencia y microscopía 3D en superresolución:

La película podría tener implicaciones en el tratamiento de la malaria: los parásitos insertan una vía de entrada en la cubierta de la célula; si se lograra bloquear este proceso podría detenerse la enfermedad.
(Cell.com vía New Scientist)

La avispa con placas solares fotovoltaicas

Vespa orientalis | Imagen: Wikimedia Commons

La avispa oriental (Vespa orientalis), habitante del mediterráneo oriental y Madagascar, tiene un comportamiento un tanto extraño dentro del mundo de las avispas: son mucho más activas al mediodía, al contrario que el resto de especies, que tienen su máximo de actividad a primeras horas de la mañana.

A un equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, le ha dado por averiguar qué hay detrás de ese comportamiento que, reconozcámoslo, la mayoría de nosotros hubiéramos considerado poco digno de reflexión. Fruto de su trabajo se han encontrado con que estos himenópteros tienen su cutícula repleta de células solares.

Las obreras de la colonia dedican su tiempo a excavar, sobre todo en las horas más cálidas del verano, lo que coincide con la radiación ultravioleta más intensa, así que estos científicos supusieron que esta especie había evolucionado desarrollando alguna adaptación para aprovecharla. Al examinar su exoesqueleto encontraron en él capas sucesivas de pigmentos, unas treinta en la zona marrón y quince en la amarilla (la diferencia de color es debida a que las áreas marrones contienen melanina, el pigmento del bronceado humano, mientras que las amarillas contienen xantopterina). Vieron además que aunque la superficie de ambas era diferente, tanto la cutícula marrón como la amarilla funcionan como rejillas de difracción, lo que les permite capturar el 99 % de la luz.

Lo más llamativo de todo es que estas estructuras son auténticos paneles solares fotovoltaicos: transforman la radiación en electricidad, generando un pequeño voltaje. ¿Qué hacen las avispas con esta energía eléctrica? Almacenarla en minúsculas baterías biológicas para conventirla en calor cuando baja la temperatura, o para proporcionar una dosis extra a los músculos de las alas cuando sea necesario. Lo comprobaron al observar que las avispas anestesiadas se recuperaban mucho antes al ser expuestas a radiación ultravioleta.

Avispas eléctricas. Parcialmente, pero eléctricas.

(Publicación original. Vía NewScientist)

En la sala de control del Apolo 13

Si habéis visto la película Apolo 13 (si no, ya estáis tardando) es más fácil que conozcáis la dramática historia de la misión espacial que tenía como objetivo alcanzar la Luna y posar en su superficie a dos seres humanos, el quinto y el sexto en conseguirlo. Una explosión de los contenedores de oxígeno impidió que se lograra. De una forma que se podría calificar de milagrosa, los tres astronautas que participaban en la misión consiguieron regresar sanos y salvos.

Este “exitoso fracaso” se lleva ahora al teatro, en una función interactiva en la que el público se transforma en los componentes de la sala de control de la NASA, en Houston, como podéis ver a continuación:

Imagen de previsualización de YouTube

El momento culmen es ese en que John Swigert dice, con sorprendente sangre fría, la frase que ha pasado a la historia: “Houston, we have a problem”.

Can you bring them home? ¿Puedes llevarlos a casa? Si quieres participar no tienes más que hacerte con tu entrada en esta página y pasarte por el Nelson Arts Festival. Sólo hay una pequeña pega: que Nelson es una ciudad de Nueva Zelanda, qué se le va a hacer | Vía Boing Boing

¿Platija? No, pulpo

El pulpo imitador (Thaumoctopus mimicus) es un cefalópodo del sudeste asiático descubierto en 1998. Este pequeño pulpo (apenas sobrepasa el medio metro) desarrolla un sistema de camuflaje realmente sorprendente: es capaz de imitar a seres marinos muy diferentes entre sí, no sólo en su aspecto sino también en sus movimientos; todos los imitados, además, comparten la particularidad de que son tóxicos.

Según parece, la decisión sobre a qué especie imitar no la deja en manos del azar, sino que depende del predador que en ese momento aparece por la cercanía.

En las siguientes imágenes lo podemos ver disfrazado de cangrejo gigante (imagen superior) y de estrella de mar (imagen inferior), aunque, como si de Mortadelo se tratara, es capaz de hacerse pasar también por anémona, medusa, serpiente marina y camarón gigante, entre otros.

Recientemente, un equipo de científicos de la California Academy of Sciences ha logrado desentrañar la historia evolutiva de tan sorprendente habilidad comparando secuencias de ADN del pulpo imitador con las de 35 especies cercanas. Se centraron en su capacidad de nadar como una platija tóxica, y llegaron a la conclusión de que la conducta evolucionó en tres etapas.

Primero, los antepasados del pulpo desplegaban un patrón de colores intensos para sorprender a los predadores cuando les fallaba el camuflaje; más tarde, imitaron los movimientos de la platija a la vez que sus tentáculos se alargaban, facilitando la conducta de imitación. Finalmente, combinaron ambas capacidades, tal y como podéis ver:

Imagen de previsualización de YouTube

La imitación que el pulpo hace de la platija no es, desde luego, perfecta, dicen los autores del estudio. Sin embargo, al pulpo parece serle muy útil frente a los predadores: para cuando quieren recuperarse de la sorpresa, el embaucador ha cogido las de Villadiego.
(Fuente: Wired Science)