Artículos de Biotay

Antonio José Osuna MascaróAntonio José Osuna Mascaró | http://biotay.blogspot.com | @biotay

Biólogo de formación, actualmente me encuentro realizando mi doctorado en Paleontología y evolución. Ninja sociópata aunque orgulloso autor del libro “El error del pavo inglés” y del blog Biotay.

¿Qué es la sinestesia? ¿Qué sabemos sobre ella? ¿Qué nos queda por saber?

Muchos textos sobre sinestesia comienzan del mismo modo, y este no quiere ser menos, el origen etimológico de la palabra, del griego “sensaciones mezcladas”,  sentidos mezclados, esto nos da una idea bastante acertada de que queremos decir cuando nos referimos a alguien como sinestésico.

Entre un 2 y un 4% de la población es sinestésica, ¡y muchos ni lo saben!, de hecho es muy común que lo descubran por casualidad y de forma algo tardía. Cuando, por ejemplo, en alguna clase del instituto, y por algún comentario afortunado, descubren que los demás no tienen las habilidades que ellos sí poseen.

¿Pero, qué es exactamente la sinestesia? Bueno, realmente nadie lo sabe a ciencia cierta, aquí voy a exponeros algunas de las cosas que sabemos sobre tan sorprendente fenómeno, que no son pocas.

Los sinestésicos experimentan una “mezcla” en sus sentidos, de forma que pueden, por ejemplo, ver sonidos u oler colores, esto no lo hacen de forma aleatoria y suelen estar asociados dos o más sentidos. En algunos casos los efectos son espectaculares, hay personas que ven colores al oír determinados sonidos, otros saborean involuntariamente los colores, los hay que son capaces de ver formas geométricas de modo involuntario, e incluso algunos pueden jugar con el espacio viendo filas de números interminables que les ayudan a realizar proezas matemáticas… ¡se conocen 60 tipos de sinestesia distintos!

¿A qué se debe?

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Rompamos una lanza a favor de la religión… que es Navidad

Jesusito Tesla

(Durante este artículo de opinión usaré el término “religión”para referirme principalmente al cristianismo)

Es navidad, esa pequeña época del año en la que los seres humanos de medio mundo se reúnen en grupos familiares para compartir alimentos. Todo esto forma parte de un comportamiento tan humano que, probablemente,  interesaría a cualquier primatólogo, antropólogo… o a cualquier sacerdote cristiano, pues, lo queramos o no, la festividad del solsticio de invierno es algo completamente dominado por la religión.

Así que, ¿por qué no dejar que la religión se apodere también de esta entrada del blog? Vamos a intentar romper una lanza en favor de la religión, “¿Qué? ¿En favor de la religión? ¿Me habré equivocado de blog?” No te preocupes, esto sigue siendo un lugar escéptico. Leer más »

Historia de la vida en 24 horas

Perspectiva de la Luna de verano

Seguramente muchas veces te habrán preguntado; ¿para qué te sirve leer tantos libros de ciencia? Es evidente que, en el día a día de la mayoría de nosotros,conocer la conjetura de Goldbach o la explosión del Cámbrico no determina demasiado el éxito de la jornada, y aunque alguna vez lo habrá hecho, de seguro que habrá sido algún caso puntual.

Entonces, ¿para qué tanta divulgación científica? ¿Qué conseguimos con ello? En mi opinión, por encima de “poder”, “protección” o cualquier otra cosa, la respuesta es “perspectiva”.

Suele asombrarme lo que ha cambiado la cosmovisión gracias a la ciencia, la “perspectiva” con la que apreciamos el mundo y a nosotros mismos con él. La complejidad y belleza del mundo natural ha alcanzado tal grado de sofisticación, que casi cualquier intento anterior de dar respuestas (y generar preguntas) queda convertido en un cuento de hadas irrisoriamente sencillo (como es el caso de la mitología religiosa).

Este verano han sido dos mis obsesiones a la hora de tomar “perspectiva”, una de ellas ha sido la Vía Láctea, fácilmente visible si tienes la suerte de encontrarte lejos de la civilización(en verano no es difícil conseguir una buena fotografía de nuestra propia galaxia). Pero mi obsesión principal ha sido otra, la luna. Quizás ha sido por los viajes en coche de un lugar a otro, o por coincidir más con ella, o qué se yo.

Es normal que al mirar la luna llena la gente vea solo un círculo brillante en el cielo, de un tamaño indeterminado y a una distancia igualmente indeterminada, pero mirar la luna debe ser mucho más que eso, es ver un cuerpo celeste a tu lado, es recordarte que la gravedad terrestre apenas existe ahí arriba, que entre tú y ella apenas solo hay espacio, o que vives sobre la superficie de una enorme roca en mitad de ninguna parte…

Total, que en un momento de esos, me di cuenta de lo importante que sería poder transmitir alguna de esas sensaciones con vosotros, tendría que transmitir de forma sencilla esa sensación de enorme esfera espacial y se me ocurrió una idea, ¿cómo cambiar la perspectiva que tiene la mayoría de la gente a cerca de la luna? ¡Con una sencilla imagen!

Lo que veis en la imagen es la Península Ibérica, el norte de África, Francia, e incluso parte del Reino Unido e Italia, tal y como se verían si formasen parte de la geografía selenita.

Solamente con recordar esta imagen, la próxima vez que miréis a la Luna podréis “ver” su tamaño y la distancia que la separa de nosotros. No es totalmente precisa, tened en cuenta que está hecha con Paint, pero os servirá para ampliar esa “perspectiva”.

El error del pavo inglés

“Han pasado trece mil setecientos millones de años. Es muy temprano en la mañana, la gigantesca estrella a millones de kilómetros a la que llamamos Sol, y que da vida al planeta mediante ondas electromagnéticas de todos los tamaños, es apenas una tímida insinuación redondeada que se disimula detrás de una alargada nube de finales de primavera. La niebla, aun espesa después de una noche algo más fría de lo que debiera ser en esta época del año, parece agarrarse al suelo de forma caprichosa recorriendo una carretera gris y desgastada, en mitad de algún lugar de Brierly, Inglaterra. Algunos coches pasan recorriendo rápidamente el camino… rompen un extraño silencio, salpicado por voces de aves, quizá arrastradas por la humedad, quizá más cercanas de lo que imaginamos; probablemente provengan de alguna granja cercana.

A ambos lados de la carretera la vegetación es casi tan alta como los vehículos, de un verde intenso contrasta con el blanco de la niebla, y con los coloridos vehículos que pasan o se detienen en la también colorida y llamativa gasolinera.

Parece ser que una vez más ha llegado el momento, a un lado del camino las plantas se agitan de forma violenta, chocan unas contra otras como si celebrasen un reencuentro después de años sin verse, pero las plantas no celebran los reencuentros, algo las mueve, y avanza hacia la carretera de forma rápida e imparable.

De entre el verde agitado del lateral, un cuello azul parece emerger, no solamente es azul, un color raro en la naturaleza, (no son muchos los seres azules que se le puedan ocurrir a una persona no acostumbrada a repasar guías para identificar bichos), también tiene unos extraños pedúnculos en la cabeza con forma de antenas, parecen ser muchos, quizá cinco o seis pedúnculos acabados en una forma redondeada y que se agitan con el viento. Además este extraño individuo al que llamaremos “Mister P.” parece portar lo que podríamos llamar una extraña antena parabólica en su espalda, de colores chillones y con enormes “ojos” en los extremos. Para rematar la extraña aparición de “Mister P.” en mitad de la carretera, éste comienza a agitar su cuerpo con fuerza, de forma que un zumbido seco rompe una vez más el silencio de la mañana, un zumbido que no eclipsa el efecto Doppler de los vehículos que atraviesan el camino, pero que es imposible ignorar. Si no fuese porque este ser tiene un enorme pico puntiagudo muchos podrían pensar que “Mister P.” acaba de bajarse de un ovni. No se ha bajado de ningún platillo volante, ni es un ser del espacio exterior, como mucho sería del espacio interior, de éste que nosotros compartimos. “Mister P.” es un pavo… un pavo real como muchos ya habréis imaginado, y simplemente, como todos los días, viene a hacer una llamada de atención a su amada.”

Así comienza mi libro (de próxima publicación) “El error del pavo inglés”, comienza con la historia de Mr. P, un pavo real enamorado que en 2007 se hizo famoso por demostrar que Cupido necesitaba volver a graduarse la vista. Leer más »