El asesinato de JFK: ¿conspiración o física de bachillerato?

Advertencia: algunas frases y/o imágenes mostradas en este artículo pueden resultar excesivamente violentas para determinadas sensibilidades. Si decides continuar leyendo será bajo tu absoluta responsabilidad.

Tal día como hoy pero hace 48 años, un 22 de noviembre de 1963, el presidente de los Estados Unidos de América, John Fitzgerald Kennedy, era abatido a tiros en Dallas, mientras viajaba en el asiento trasero de su limusina oficial, a su paso por Dealey Plaza. El presunto asesino, Lee Harvey Oswald, había efectuado tres disparos con un rifle Carcano de 6,5 x 52 mm desde el sexto piso de un edificio dedicado al almacén de libros. El primero no hizo blanco pero el segundo y el tercero alcanzaron, respectivamente, la parte superior de la espalda de Kennedy y la cabeza, este último con resultado fatal.

Tan sólo unas horas después del magnicidio, Lee Harvey Oswald fue arrestado, tras cometer un nuevo asesinato, el de un oficial de policía llamado J.D. Tippit. Dos días después, mientras era trasladado de prisión, Oswald también era asesinado por Jack Ruby, el propietario de un club nocturno de Dallas.

Una comisión oficial encabezada por el juez presidente de los Estados Unidos, Earl Warren, fue la encargada de investigar el asesinato del presidente Kennedy. A lo largo de 27 volúmenes se recogieron y analizaron todas las evidencias, testimonios y pruebas, al mismo tiempo que se redactaron las correspondientes conclusiones.

De entre todas, la principal fue la que otorgaba la responsabilidad completa del crimen a Lee Harvey Oswald. El hecho de que éste, durante el poco tiempo que vivió después, proclamase su inocencia, alimentó durante mucho tiempo (aún hay muchas personas que siguen creyéndolo en la actualidad) la posibilidad de una conspiración en la que podrían haber estado implicados la mafia, la CIA, cubanos pro-castristas o anti-castristas y hasta la misma NASA, la agencia espacial norteamericana (al menos esta teoría es la que se sostiene en la película dirigida en 1991 por Oliver Stone “JFK”, protagonizada, entre otros, por Kevin Costner).

Uno de los argumentos más socorridos a la hora de defender la teoría de la conspiración es el que tiene que ver con la película filmada por la videocámara de Abraham Zapruder, un ciudadano que se encontraba muy cerca del punto por el que transitaba la limusina presidencial en el momento fatídico y que fue recogido en la cinta. En la grabación, efectuada a una velocidad de 18 fotogramas por segundo, se puede observar que, concretamente, entre los fotogramas 312 y 313 la cabeza de JFK se desplaza unos 5 cm hacia delante, para inmediatamente después experimentar una violenta sacudida hacia atrás de más de 21 cm (entre los fotogramas 313 y 321), casi al mismo tiempo que en las imágenes se logra apreciar con nitidez la expulsión por la parte frontal del cráneo de abundante masa encefálica, sangre y tejido óseo.

Ahora bien, si esto último es una clara evidencia de un disparo proveniente de la espalda del presidente, ¿no resulta también evidente que un brusco movimiento de la cabeza hacia atrás constituye prueba indiscutible de un disparo efectuado desde la parte delantera de la limusina? ¿No es razonable, pues, la teoría de la conspiración, la existencia de más de un tirador? Reflexionemos por un momento.

Bien, quien más quien menos, todos hemos visto en el cine que cuando el pistolero bueno le dispara al pistolero malo, éste último suele salir despedido hacia atrás con una buena sacudida y además le regala al bueno un abundante salpicón de sangre en los morros. Pero, claro, esto es cine y muchas veces tiene poco que ver con la realidad. Lo cierto es que los orificios de entrada de las balas reales suelen ser bastante sosos en comparación con el cisco que se organiza en el extremo opuesto, pues ahí es donde esta la “salsa” del asunto. En efecto, los orificios de salida siempre son significativamente mayores que los de entrada y las salpicaduras suelen ocurrir preferentemente en aquéllos y no en éstos (por tanto, el pistolero bueno no será salpicado a menos que se encuentre muy cerca del pistolero malo).

De hecho, en la película de Zapruder apenas se aprecia tejido expulsado por la herida de entrada de la bala, en la región superior de la cabeza del presidente Kennedy. Parece razonable suponer que si un proyectil hubiese sido disparado desde la parte delantera debería encontrarse alojado en el interior del cráneo o, en todo caso, de haber sido expulsado, habría ido a parar con toda seguridad al suelo. Entonces, ¿por qué nunca fue hallado? Ah, ya, claro: la conspiración, ¿no es eso? Alguien retiró la bala incriminadora, ¿verdad?

De acuerdo. Hasta aquí la parte suave. Si todavía sigues pensando que hubo más de un asesino y que los razonamientos anteriores son fácilmente rebatibles, entonces tendré que tomármelo más en serio, como algo personal. Desenvainaré entonces las implacables leyes de la física. Pero no te asustes porque si tienes la cachaza suficiente como para no entrar en razón supongo que asimismo serás lo bastante receptivo como para escuchar y recordar una vez más aquellas leyes físicas que estudiaste (y olvidaste) o estás estudiando en estos momentos en tu colegio, instituto o cualquier otro centro conspiranoico y/o seudoracional.

Comenzaré por refrescarte la memoria con el dispositivo conocido como péndulo balístico. Este artefacto consiste, básicamente, en un bloque macizo de madera que se encuentra suspendido verticalmente en el aire mediante cables. Cuando el bloque tiene un espesor suficiente y sobre él se dispara una bala, ésta penetra y queda alojada en su interior.

Como consecuencia, el péndulo comienza a oscilar y asciende hasta una cierta altura. En esta situación, se conserva una cantidad física denominada momento lineal (cuando en física hablamos de cantidades conservadas nos referimos a que se mantienen constantes en el tiempo). El momento lineal de un objeto se define como el producto de la masa por la velocidad con que se desplaza. Es, por tanto, lo que los matemáticos llaman un vector, es decir, un segmento orientado con una dirección y sentido dados: si apunta hacia la derecha el movimiento de la partícula será hacia la derecha, si apunta hacia arriba el movimiento será hacia arriba, y así sucesivamente.

Pues bien, decir que se conserva el momento lineal significa que esta cantidad física mantiene el mismo valor en el tiempo (y, por tratarse de un vector, tanto la dirección como el sentido de éste también deben mantenerse inalterados). Así pues, debe cumplirse que el momento lineal de la bala justo en el instante inmediatamente anterior a impactar contra el bloque de madera debe ser igual al momento lineal adquirido por el conjunto (bala+bloque) en el instante inmediatamente posterior al impacto.

De esta manera, se comprueba, en primer lugar, que un proyectil que golpea a un objeto provoca un desplazamiento de este objeto en la misma dirección y sentido que llevaba el proyectil. Y en segundo lugar, es posible determinar la velocidad de la bala sin más que conocer su masa, la masa del bloque de madera que hace de péndulo balístico y la altura a que asciende en su movimiento oscilante tras el impacto. Por lo tanto, si disparásemos sobre una persona de 75 kg con una bala de 10 gramos que se mueve a 500 m/s (1800 km/h) tan sólo lograríamos levantar a aquélla del suelo unos 0,2 milímetros. Pensad en esto cuando vayáis al cine para ver vuestra película de disparos favorita.

Volvamos una vez más sobre la conclusión primera de las dos expuestas en el párrafo anterior ya que incita a pensar que pudo haber dos (o más) tiradores en el magnicidio de JFK. En efecto, parece evidente que si el objeto sobre el que se dispara debe salir despedido en el mismo sentido en que fue golpeado, para que la cabeza de Kennedy se desplazase hacia atrás y levemente hacia el costado izquierdo, el disparo debería haber provenido desde la parte delantera. Conclusión: ¡conspiración!

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Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión. En este sentido, a todos ellos les ofrezco aquí y ahora mi tiempo y mi paciencia infinita para hacerles comprender que todos sus desvaríos y ensoñaciones tienen poco fundamento y se pueden explicar perfectamente con unos razonamientos y pocos cálculos relativamente simples, al alcance de cualquier estudiante de bachillerato (al menos el bachillerato que yo estudié).

Para empezar, os plantearé una pregunta: ¿qué diferencia esencial existe entre el ejemplo del péndulo balístico que acabo de exponer y el asesinato de JFK? ¿Lo adivináis? Es sutil, pero de una importancia decisiva a la hora de elaborar las conclusiones definitivas. ¿Aún no caéis en la cuenta? Vale, os lo desvelo.

Veréis, si se considera, a modo de símil, la cabeza del presidente Kennedy como si fuese una especie de péndulo balístico sobre el que incide la bala procedente del tercer disparo efectuado por Lee Harvey Oswald, entonces, efectivamente, las leyes de la física del momento lineal nos dicen que la cabeza debería haberse desplazado hacia delante ya que el proyectil provenía de la espalda del presidente.

Sin embargo, tal y como ya os dije más arriba, el cráneo de Kennedy retrocede violentamente, como de hecho se aprecia en la película de Zapruder, a lo largo de más de 21 centímetros, ocupando nada menos que 8 fotogramas. ¿Existe alguna explicación científica razonable que obedezca los hechos anteriores y, sin embargo, permita descartar la intervención de un segundo pistolero? Aquí está la clave y la respuesta a la pregunta que os planteaba unas líneas más arriba. La diferencia fundamental entre un péndulo balístico ordinario y la cabeza del presidente es que la bala atravesó ésta, saliendo por el extremo delantero. Y este hecho es el que modifica las conclusiones. ¡Estad atentos!

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En cuanto el bloque de madera o péndulo balístico deja de alojar al proyectil en su interior la situación física es diferente, pues ahora intervienen tres cuerpos. En el caso de la cabeza de Kennedy, la bala que acabó con su vida le produjo un orificio de entrada relativamente limpio, pero a la salida por el extremo opuesto se llevó consigo una nada despreciable cantidad de masa encefálica, fragmentos de huesos del cráneo y abundante sangre que salieron despedidos a una velocidad no despreciable, comportándose como una especie de “surtidor” o “chorro” (jet effect, en su terminología inglesa).

Si alguna vez habéis visto cómo se desplaza un cohete en el aire, ya me imagino que podréis intuir que lo que quedaba del cráneo de JFK bien podría ejecutar un desplazamiento en sentido contrario al del macabro “surtidor”, es decir, hacia atrás. Pero corroborémoslo con unos números y otro poquito de física elemental. Por cierto, os gustará saber que la primera persona que propuso el jet effect como posible explicación del movimiento retrógrado (“contrario” a la intuición) de la cabeza del presidente Kennedy fue Luis W. Álvarez. Quizá le recuerdes más por otra de sus grandes contribuciones a la ciencia: la idea del meteorito que acabó con los dinosaurios.

Para entender el movimiento de la cabeza suponed que ésta puede rotar o describir un giro alrededor de un pivote que podemos considerar situado en la base del cuello. Al igual que antes vimos cómo se conservaba el momento lineal de los objetos que intervenían en el problema, ahora sucede lo mismo con otra nueva cantidad que recibe el nombre de momento angular, una magnitud física que juega un papel análogo en los movimientos de rotación al que desempeña el momento lineal en los movimientos de traslación.

Pues bien, el momento angular de la bala justo en el instante previo al impacto debe ser exactamente igual al momento angular (en el instante posterior al impacto) del conjunto formado por: lo que quede del cráneo tras la “explosión” de la cabeza, los tejidos y sangre expulsados a modo de surtidor y la bala al abandonar la frente a través del orificio de salida. Sumando las contribuciones de estos tres elementos debe obtenerse el mismo valor que para el momento angular inicial de la bala antes de alcanzar el cráneo del presidente. Hagamos ahora los números.

La bala de calibre 6,5 x 52 mm que salió del cañón del rifle de Oswald pesaba 10,37 gramos. Desde la posición que ocupaba Oswald en el sexto piso del almacén de libros donde trabajaba, a unos 100 metros del lugar por donde pasaba la limusina en el momento del impacto fatal, el proyectil hubiese mantenido aún una velocidad de, aproximadamente, 550 m/s.

La distancia entre el orificio de entrada de la bala en el cráneo de JFK y la base del cuello (donde suponemos el pivote alrededor del cual gira la cabeza como consecuencia del impacto) fue de 23 centímetros. Como el momento angular se define, en este caso, como el producto de la masa de la bala por su velocidad y la distancia al pivote, esto arroja un valor para el momento lineal de 1,31 kg m/s.

A continuación determinaré, con unas suposiciones más que razonables, los momentos angulares de la masa encefálica expulsada y de la bala a su salida por la frente de Kennedy. Cuando la susodicha bala se vio libre de las ataduras del cráneo y el encéfalo del presidente de los Estados Unidos, sus fragmentos impactaron contra el parabrisas de la limusina, causando a su vez otros daños en el interior. Por un lado, admitamos que el 67% del momento angular total que llevaba la bala antes de abatir a JFK se ha perdido en las distintas interacciones, es decir, que tan sólo mantiene una tercera parte del mismo.

Por otro, aceptemos asimismo que un 10% de la masa de la cabeza presidencial fue expulsada por la frente en forma de sangre, huesos y encéfalo. Lo anterior conduce claramente a evaluar el momento angular de la bala a la salida del cráneo como 0,437 kg m/s (el 33% de los 1,31 kg m/s hallados previamente, ya que la distancia entre la bala y la base del cuello son de nuevo unos 23 cm). En cambio, el cálculo del momento angular del tejido y sangre expulsados requiere algún sutil detalle adicional, que paso a contaros a continuación.

Os había dicho más arriba que la videocámara de Zapruder filmaba a una velocidad de 18 fotogramas por segundo. Por lo tanto, un único fotograma corresponde a 0,057 segundos de imagen. Ahora bien, de todo este tiempo solamente durante 0,025 segundos permanecía abierto el obturador, manteniéndose cerrado los 0,032 segundos restantes.

Así se explica que en el fotograma 312 no haya evidencia del disparo en la cabeza de JFK y, en cambio, en el fotograma 313 ya se puede ver masa encefálica eyectada. Atribuyéndole una masa de 5 kilogramos a la cabeza del presidente y estimando un 10% de pérdida de masa a causa de su expulsión por el orificio de salida de la bala a una distancia de unos 30 centímetros se puede calcular que durante los 0,025 segundos que el obturador estuvo abierto la velocidad media a la que tuvieron que salir despedidos los restos óseos, blandos y sangre nunca debieron ser inferiores a los 12 m/s (43 km/h). El momento angular correspondiente asciende hasta 1,37 kg m/s.

Con todos los datos recogidos en los tres párrafos precedentes se puede evaluar el momento angular de la cabeza del presidente, que resulta ser la diferencia entre las tres cantidades anteriores, es decir, LC = 1,31 – 1,37 – 0,437 = -0,497 kg m/s. Y la importancia del signo negativo es fundamental, decisiva. Efectivamente, como el momento angular, al igual que el momento lineal, tienen carácter vectorial, esto significa que su signo positivo indica un movimiento hacia delante, pero cuando su signo es negativo el movimiento debe ser contrario, es decir, hacia atrás. Los 4,5 kilogramos que restaban de la cabeza de JFK pudieron salir disparados hacia atrás sin violar ninguna ley física. Es más, si recordáis la relación matemática que existe entre el momento angular de un cuerpo y la velocidad con la que ese mismo cuerpo describe el movimiento de rotación correspondiente, sabiendo que la distancia entre el centro de masas del cráneo de Kennedy y la base del cuello era de 18 centímetros podríais calcular sin dificultad que la cabeza del presidente tuvo que describir un giro retrógrado de nada menos que 22º en el intervalo de tiempo correspondiente a tan sólo dos fotogramas consecutivos (unos 0,11 segundos). Recordad que en la filmación de Abraham Zapruder el retroceso de la cabeza de Kennedy dura nada menos que 8 fotogramas, unos 0,44 segundos de tiempo real.

Cabe, finalmente, señalar que todos los argumentos físicos presentados aquí son excesivamente simples y que, en ningún caso, demuestran que no hubiese una conspiración para acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos aquel fatídico 22 de noviembre de 1963.

Aquí, insisto una vez más, lo único que se demuestra es que a pesar de incidir una bala por la parte trasera de la cabeza, ésta puede describir un movimiento hacia atrás y no siempre hacia delante, en el sentido en el que es golpeada por el proyectil.

Quizá esta imagen tan opuesta al sentido común que tenemos provenga del cine, donde siempre se exageran las escenas de una forma tremendamente irreal, cuando no absolutamente contrarias a las leyes de la física. Como si no fuera suficientemente violento apuntar y disparar a alguien con un arma de fuego, sin necesidad de salpicar tu cara y enviarle a él a estrellarse contra la pared de detrás, a varios metros de distancia y derribando infinidad de objetos frágiles que hagan mucho ruido.

Tampoco me quiero detener en la teoría propuesta por Oliver Stone en su película JFK (JFK, 1991) pues ya han sido no pocas páginas web las que se han dedicado a desmontar uno por uno todos sus argumentos falaces: la “bala mágica“, que fue la segunda disparada por Oswald (la primera no hizo blanco en el presidente) y que impactó en la espalda de Kennedy, saliendo por su garganta y alcanzando después el torso, la muñeca y el muslo del gobernador de Texas, John B. Connally Jr., quien viajaba en la parte delantera de la limusina. En la película de Stone, el fiscal del distrito, Jim Garrison (interpretado por Kevin Costner) propone la enloquecida hipótesis del segundo tirador para poder explicar la trayectoria seguida por la “bala mágica“.

El error del modelo elaborado por Garrison y sus colaboradores provenía de suponer que el asiento del gobernador Connally estaba situado directamente frente al del presidente, a la misma altura, una posición desde donde la pretendida “bala mágica” hubiese necesitado describir una serie de curvas y trayectorias imposibles como para haber sido por sí misma la causa de las siete heridas encontradas en los cuerpos de Kennedy y Connally. La conclusión final a la que llegaba Garrison implicaba la existencia de seis disparos o seis balas diferentes. Resulta casi sonrojante afirmar que, en realidad, Connally iba acomodado en un asiento casi 8 centímetros más bajo y 15 centímetros a la izquierda del malogrado presidente Kennedy. Y todo ello por una simple y obvia razón: para no bloquear ni estorbar la visión del presidente ni la de éste por parte del público congregado.

Por último, me gustaría hacer unos breves comentarios acerca de la cuestión del tiempo empleado por Oswald para efectuar los pretendidos tres disparos en menos de los 5,6 segundos que se deducían de la película de Zapruder. Bien, aunque a pesar de todo, esto ha sido igualmente desmentido en multitud de ocasiones, hay que decir que esos 5,6 segundos deben cronometrarse a partir de haberse efectuado el primer disparo, pues el tiempo empleado para efectuar aquél no cuenta en el cómputo total. Así pues, los 5,6 segundos solamente deberían transcurrir desde que se carga el segundo disparo hasta que se efectúa el tercero y último. Al fin y al cabo, si hubo otros tiradores, ¿no hubiera sido más razonable, a la hora de confundir al público, haber efectuado un gran número de disparos, en lugar de tan sólo tres, mucho más fácilmente rastreables e identificables como pertenecientes a un solo pistolero? Si se hubiesen empleado otras armas diferentes a la de Oswald, capaces de efectuar hasta 8 disparos en el mismo tiempo, haber “camuflado” un par o tres de disparos más hubiera causado una enorme confusión, nadie sabría a ciencia cierta de dónde provenían y su localización hubiese sido prácticamente imposible para el público.

En 1963 una carabina M1 costaba aproximadamente unos 75 dólares y disparaba tres veces más rápido que el rifle Carcano de la 2ª guerra mundial empleado por Lee Harvey Oswald, cuyo precio ascendía a unos míseros 13 dólares, y que iba equipado con una mira telescópica de no más de 5 dólares. Y, además, defectuosa…

Fuentes:

Insultingly Stupid Movie Physics, Tom Rogers, Sourcebooks Hysteria, 2007.

Scientist as detective: Luis Alvarez and the pyramid burial chambers, the JFK assassination, and the end of the dinosaurs, Charles G. Wohl, American Journal of Physics, Vol. 75, No. 11, November 2007.

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118 comentarios | Responde | Suscríbete

  • GoseriGoseri|22/11/2011 @ 10:22 Responde

    Eres un p#@¬ crack! :o )

  • CésarCésar|22/11/2011 @ 10:43 Responde

    Estupendo artículo, Sergio. ¡Enhorabuena!

    Un par de nimiedades:

    - El calibre del Carcano corto M91/38 es 6.5 mm y usa munición de 6.5x52mm.
    - La munición usada en el asesinato también es un dato a tener en cuenta. Oswald usó Cartuccia Modello 1895 rimless 6.5x52mm. Estas balas tienen dos características: punta redondeada y una relación sección/longitud muy baja. Estas dos características hacen que los disparos con ellas sean muy estables tanto en dirección como en velocidad hasta 200 m (la denominada densidad de sección es muy alta). Estas mismas características hacen que no sean buenas como munición de guerra en general: tienden a atravesar limpiamente los objetivos dejando canales bien definidos salvo que encuentren hueso en la trayectoria, esto es, hieren limpiamente, no matan en el acto salvo que alcancen el corazón o la cabeza.
    Esta munición se sigue usando hoy día para caza mayor pero con modificaciones en el diseño.

    • CésarCésar|22/11/2011 @ 10:52 Responde

      Se me olvidaba. La iteca que identifica al rifle carabina de Oswald es incorrecta: dice que es un Mannlicher-Carcano. Mannlicher es el fabricante del clip de munición. La munición que empleó Oswald iba en estos clips por lo que se la llamaba Mannlicher-Carcano, de ahí la confusión. El nombre correcto y completo es Fucile di Fanteria Carcano Modello 91/38. El 38 indica que dejó de fabricarse en 1938.

      Ya me callo.

    • RawsockRawsock|22/11/2011 @ 11:08 Responde

      Otro apunte más: El rifle que utilizó Oswald tenía el defecto de la mira corregido por un armero. En la investigación oficial la cagaron de dos maneras: primero no usaron el mismo rifle, y luego no usaron la misma munición.

  • Sergio L. PalaciosSergio L. Palacios|22/11/2011 @ 10:47 Responde

    Hay una pequeña errata bajo la fotografía del asesinato de Oswald. En la última frase, la que aparece entre paréntesis dice “por tanto, el pistolero malo no será salpicado a menos que se encuentre muy cerca del pistolero malo”. Evidentemente, el primer pistolero debe ser el “bueno”.

    Perdón por el desliz y gracias a todos.

  • GodziGodzi|22/11/2011 @ 11:13 Responde

    Genial el artículo. Física y gore, ¿Qué más se puede pedir? :-)

    Sin embargo, creo que esta frase desentona un poco:

    “Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión.”

    Algunas de las personas tendentes a creer en conspiraciones tienen, más que debilidad mental, una curiosidad que les lleva a atender (y creer en) estas hipótesis. Artículos como este ayudan a “encaminar” esta curiosidad y a poner un contrapunto a las teorías conspiranoicas a la vez que todos aprendemos algo. Sin embargo, frases como la anterior no creo que sean ideales para que los que creen en las teorías conspiranoicas lean con la mente demasiado abierta (la gente no suele tomarse a bien que le llamen “débil mental”).

    En resumen: “Don’t be a dick” :-)

    http://amazings.es/2010/08/22/phil-plait-dont-be-a-dick-subtitulado/

    • Milú el BárbaroMilú el Bárbaro|22/11/2011 @ 18:53 Responde

      El estilo de Sergio siempre ha sido ése, irónico y mordaz. Habrá quien se ofenda por ello, pero no tendría por qué, opino.

    • JorgeJorge|22/11/2011 @ 19:28 Responde

      No sólo eso, sino que para los lectores que estábamos interesados en la física del asunto, resultaría mucho menos pesada la lectura si no hubiera que hacer tanto fast-forward visual para saltarse los insultos y frases condescendientes a conspiranoicos.

    • PistachoPistacho|22/11/2011 @ 20:31 Responde

      Gracias por el enlace. No había visto el vídeo.

      Muy interesante, le hace a uno replantearse varias cosas, y expone de forma clara alguas dudas que yo mismo tenía desde hace tiempo y no había sido capaz de concretar.

  • ArturoArturo|22/11/2011 @ 11:21 Responde

    Todo muy bien explicado, sí señor.
    Me ha molado la frase Penn Jillete. “Second gunman my aching ass”.

  • carlacarla|22/11/2011 @ 11:22 Responde

    bien por el articulo…para los interesados en otras teorias que sepan que el nuevo libro de D.Estulin le dedica una paginas

  • PakmAnPakmAn|22/11/2011 @ 11:26 Responde

    Ayer por la tarde en La2 echaron un documental bastante bueno sobre este tema, en el que según pruebas forenses y pruebas reales con cráneos simulados, si hubiera habido un segundo tirador, la cabeza de JFK estaría destrozada, y aunque no dicen que no lo hubiera, si este existió FALLO el disparo!

    Salu2

  • Cerdo JusticieroCerdo Justiciero|22/11/2011 @ 11:41 Responde

    ¿Jet effect? No me resulta muy convincente… Sólo tendría sentido si (a): el agujero de entrada fuera más pequeño que el de salida (que lo es) y (b) si dentro de la cabeza el cerebro estuviera a presión. Si no ¿no nos encontramos con un péndulo hueco relleno de materia viscosa, parte de la cual acompaña a la bala al atravesarlo pero sin producir un empuje neto en sentido contrario? Desde luego esta masa expulsada modera el movimiento del resto del péndulo pero ¿producir un empuje? La compleja estructura del cuello, que puede transmitir extrañamanente el impulso columna abajo y su rebote de vuelta, me parece más relevante.

    Hasta que no me pongas un vídeo con veinte cabezas ametralladas a cámara súper lenta te considero un débil mental :D

    • AbraxasAbraxas|22/11/2011 @ 15:23 Responde

      La bala entrando en la cabeza produce un aumento de presión craneal, y la apertura de la parte delantera produce la liberación de esa presión en forma de salpicadura aparatosísima.

      Es una explicación plausible, sin duda. No digo que sea la correcta (aunque lo crea), pero es perfectamente razonable.

      • Cerdo JusticieroCerdo Justiciero|22/11/2011 @ 19:00 Responde

        Sí, lo había pensado, pero esa explosión tendrá que compensar el fuerte impulso de la bala al entrar en el cráneo y al ir atrevesándolo… No sé, emplear física de instituto para un cálculo que implica objetos moviéndose por un fluido viscoso a velocidades supersónicas es un poco… ¿de debilidad mental?

        ¡Yo quiero ver las cabezas explotando! :)

        • AbraxasAbraxas|22/11/2011 @ 19:25 Responde

          “pero esa explosión tendrá que compensar el fuerte impulso de la bala al entrar en el cráneo y al ir atrevesándolo”

          La cosa es así:

          La bala perfora el cráneo, eso es energía que se invierte en la ida. Luego la bala comprime los tejidos internos, lo cual es energía que se invierte en aumentar la presión craneal. Luego la bala abre el cráneo de salida, que es, de nuevo, energía de impulso en el sentido de la trayectoria de la bala.

          Si la energía que la bala cede a la cabeza durante el impacto es menor que el aumento de la presión debido a su trayectoria a través del tejido blando, al producirse el jet la cabeza saldrá disparada en sentido opuesto (de hecho, primero se irá para un lado y luego hacia el otro). De ahí todas las explicaciones sobre el tipo de bala (cuanto más limpia sean la entrada y la salida, menos energía cederá en el impacto de entrada y salida).

          “No sé, emplear física de instituto para un cálculo que implica objetos moviéndose por un fluido viscoso a velocidades supersónicas es un poco”

          No importan ni la velocidad ni la viscosidad. Se trataba de demostrar, con física de instituto, que la cabeza no tiene por qué seguir la trayectoria de la bala. El choque es un choque elástico, y se aprende a resolver ese tipo de choques en el instituto.

          Al final es una cuestión de energía, la que lleva la bala y la que cede al cráneo (tanto en el impacto como en la compresión de las entrañas). Lo demás son los parámetros, que se podrán discutir más o menos. El autor ha dado sus explicaciones para elegir los parámetros del “experimento”, tú puedes dar los tuyos en contra (o precisando cosas).

          Si lo que querías decir es que no es obvio, no, no es obvio. Pero cualquiera puede entenderlo (creo, digo “creo” en toda su amplitud semántica).

          “¡Yo quiero ver las cabezas explotando!”

          Sería lo mejor, sin duda :P Yo me imagino que ya habrán hecho experimentos al respecto los que presentaron la hipótesis del efecto jet. Una buena cabeza de cerdo y…

  • jjjj|22/11/2011 @ 11:47 Responde

    Muy bien detallado pero te ha sobrado la soberbia, si quieres que alguien que cree en lo que tú no crees te siga leyendo después del primer párrado deberías dejar esa suficiencia a un lado, no creo que los profesores que tuviste donde estudiaras te hablasen así por ser un débil mental, sin acritud…

    • Sergio L. PalaciosSergio L. Palacios|22/11/2011 @ 12:02 Responde

      Yo soy yo mismo y mi soberbia. Vamos juntos a todos lados. Y quien no nos quiera acompañar nunca podrá llamrse nuestro amigo…

      P.D. Siento mucho que no hayas captado mi fino sentido del humor. Lo siento, de veras…

      • reiniusreinius|22/11/2011 @ 14:52 Responde

        Sin acritud,” yo soy yo mismo y ……. (lo que se quiera poner)” solo define a personas incapaces de asumir defectos condicion indispensable para poder correjirlos.

        El articulo me gusta, peró coincido con otros lectores que te han perdido lás formas.

  • sejuansejuan|22/11/2011 @ 11:50 Responde

    El artículo está muy bien. Y parece más que probable que ocurriese como comentáis. Al igual que deja en suspenso la posibilidad conspiratoria de todas maneras. Nadie a podido demostrar que no actuara solo. Y por último, ¿que motivos tenía Jack Ruby para cargaselo? Ajusticiar al asesino del presidente? A costa de perder su propia libertad o vida? Ya está? No sé ,es algo que al menos yo tengo dudas.

    • AbraxasAbraxas|22/11/2011 @ 15:28 Responde

      “Nadie a podido demostrar que no actuara solo”

      Nadie ha demostrado que los elefantes rosas alados no existan, pero nadie los ha visto todavía. Lo mismo pasa con esos tiradores adicionales, nadie ha demostrado que no existan porque no se puede demostrar la inexistencia de algo que no existe (solo su imposibilidad física, y 2 personas no son imposibles).

      “¿que motivos tenía Jack Ruby para cargaselo? Ajusticiar al asesino del presidente? A costa de perder su propia libertad o vida? Ya está? No sé ,es algo que al menos yo tengo dudas.”

      Fama. Indignación. Probablemente ni siquiera creía que le fuesen a meter a prisión por ello. Si te descuidas, en su cabeza alimentada por historias de héroes, pensaba que le harían una estatua.

      Ese hecho no tiene nada de particular. Si tendría algo de particular que el dueño de un club de alterne estuviese metido en una conspiración de altísimo nivel, por ejemplo.

  • EmilioEmilio|22/11/2011 @ 11:52 Responde

    Sin pretender meterme a fondo en las cuestiones físicas, noto varias cosas que me chirrían en este artículo. Para empezar, tal y como está expresado, parece decirse que Jim Garrison propone la teoría de la bala mágica cuando es al contrario: la comisión Warren propone (para explicar sólo dos disparos) una teoría que es capaz de ejecutar un alto número de heridas realizando movimientos acrobáticos dignos del mejor artista del Circo del Sol. La explicación de Garrison era que las múltiples heridas provocadas en el cuerpo del gobernador y de Kennedy venían de múltiples disparos (ni siquiera se habla de dos tiradores, sino que se habla de tres puntos distintos, quizás con múltiples tiradores en cada punto; de hecho, había incluso algún casquillo suelto encontrado por ahí fuera del supuesto lugar donde actuó Oswald). Sorprendentemente, el autor del post obvia este hecho y parece indicar que Garrison defendía que sólo había 3 tiros, sólo que en otro sitio (¿de dónde ha sacado esa idea?). El hecho de que Connelly esté situado en una posición ligeramente más baja que Kennedy me resulta poco creíble para seguir justificando una trayectoria difícilmente creíble (el gobernador tiene múltiples heridas en distintas partes del cuerpo), incluso aunque se modifique ligeramente.

    Por otra parte, incluso asumiendo estos cálculos mostrados, existen múltiples puntos flacos (reflejados tanto en la película JFK como en los libros de Garrison, y en la investigación oficial) que difícilmente podrían explicarse si se empeña uno en la teoría del asesino solitario: testigos, pruebas físicas, actitudes inexplicables, un tirador bastante malo según sus calificaciones que acierta en el blanco, acciones que Oswald desarrolla en un tiempo récord, etc… que son las que mucha gente les hace pensar que es bastante más conspi-paranoico darle mil vueltas a las cosas para suponer un tirador y tres disparos únicos, en lugar de argumentar que lo más sencillo es suponer era que hubiera más gente implicada.

    Se agradece el emplear la física para desmontar creencias o argumentos que pretendían ser absolutos; pero en mi opinión se le hace muy flaco favor a la misma si se utiliza para, sobre un hecho que presenta tantos puntos oscuros, tratar de desmontar absolutamente una teoría con tantos factores, muchos de ellos difícilmente rebatibles,. En principio el autor de este post parece tratar de mantenerse serio respecto a esto cuando habla del movimiento de la cabeza de Kennedy; pero en cuanto se mete en el resto de asuntos, parece confundir los argumentos de Garrison, cerrar opciones de manera completa cuando existen múltiples variantes para la misma, etc… Hoy por hoy, el caso de JFK sigue siendo un misterio, con numerosos asuntos inexplicables, y con indicios bastante evidentes (me reservo mi opinión sobre si definitivos) de que resulta muy complicado explicarlo implicando a sólo una persona.
    En definitiva, tratar de desechar completamente una teoría y llamar “débiles mentales” a los defensoras de la misma (y más todavía distorsionando los argumentos de estos últimos), me parece muy poco acorde con alguien que defiende buscar la verdad bajo la objetiva luz científica, como aquellos que defienden una teoría a capa y espada sin tener en cuenta la veracidad de los argumentos contrarios.
    En fin, que tan “cerrados” me parecen los conspi-paranoicos por sistema, como los que pretenden desmontar todas las conspiraciones también por sistema.

    • xarlsxarls|23/11/2011 @ 14:09 Responde

      El comentario mas cuerdo e interesante leido en esta web en mucho, mucho tiempo…

      En fin, que tan “cerrados” me parecen los conspi-paranoicos por sistema, como los que pretenden desmontar todas las conspiraciones también por sistema.

      BRAVO !!

  • PoWenoPoWeno|22/11/2011 @ 12:02 Responde

    Casi todo el mundo daba por cierto que fue Oswald el que realizó todos los disparos. La cuestión de la conspiración no va necesariamente ligada a que hubiera otros tiradores, sino a que Oswald estuviera sirviendo a alguien. Por ejemplo, hubieron agentes del FBI que hablaron con él pocos días antes del atentado y, por otra parte, que lo mataran antes de tener la posibilidad de desmoronarse es sospechoso. Al igual que es sospechoso que el que se lo cargó también acabara muriendo poco tiempo después por un cáncer sospechoso, etc.

    Sin duda, es una entrada para hacer alarde de física (lo del asesinato es la excusa), pero de investigación criminalística tiene poco, por no decir nada.

    • JorgeJorge|22/11/2011 @ 19:42 Responde

      Hombre, es que la investigación criminalística no se puede hacer si uno no es un profesional formado en ello y tiene acceso al lugar, las pruebas, los testigos, etc.

      Eso no sólo descarta al autor del post, y a todos los que estamos aquí comentando, sino directamente a todos los que no formaron parte de la investigación en su momento. ¡Tantas cosas parecen sospechosas para algunos y resultan no ser nada!

  • McBadMcBad|22/11/2011 @ 12:02 Responde

    Ver comentario

    ¡Vaya! Parece que algunos débiles mentales conspiranóicos se han sentido aludidos.

  • Sergio PerezSergio Perez|22/11/2011 @ 12:09 Responde

    Dime al menos que has INTENTADO disparar con una carabina con una mira CASI CIEGA como la de Oswald a algo en movimiento (20kmh) del tamaño de una pelota de fútbol a poco mas de 90 metros a una velocidad constante y ACERTARLE al menos 2 veces en 8 segundos y te creo todo lo que has escrito.

    • sargentohierrosargentohierro|22/11/2011 @ 13:55 Responde

      He sido subcampeon mundial de tiro militar por patrullas y te digo que físicamente se podrá hacer pero no conozco a nadie capaz, y como he dicho conozco a los mejores tiradores del mundo

    • FacundoFacundo|22/11/2011 @ 14:51 Responde

      Ten en cuenta la perspectiva, no es lo mismo algo moviendose a 20 Km/h perpendicularmente que si lo hace en un angulo cerrado como en este caso.

  • VladisMSX1VladisMSX1|22/11/2011 @ 12:10 Responde

    Todo muy bien explicado y razonado, no queda mucho que discutir ante argumentos sencillos y lógicos. Pero una sugerencia: Los insultos y la prepotencia no son la mejor herramienta para intentar hacer en razón a nadie. Se supone que con artículos como éste se busca hacer razonar a una persona engañada o ignorante, y ser agradable y respetuoso es la base. La verdad no necesita ser agresiva. Y los oidos receptivos se apartan cuando huelen el tufillo a soberbia. Aunque uno sepa que tiene razón y puede demostrarlo, y mi opinión es que la tienes, acepta el consejo y cambia el tonillo.

    Un saludo.

    • RobertoRoberto|22/11/2011 @ 20:24 Responde

      Me sumo a la sugerencia sobre el “tonillo”. De forma constructiva quiero hacerle ver un error que comete al redactar. Cómo evitarlo es enseñado antes de la enseñanza secundaria (incluso la actual):

      … si hubo otros tiradores, ¿no *hubiera* sido más razonable…
      Si se hubiesen empleado otras armas diferente … haber “camuflado” un par o tres de disparos más *hubiera* causado …

      Esos “hubiera” que le he marcado deben ser tiempos condicionales. Si hubiera cuidado la gramática no habría cometido el error ;-)

      Un saludo y gracias por el documento.

  • Javier ChacónJavier Chacón|22/11/2011 @ 12:17 Responde

    La física puede demostrar que no hacen falta varios tiradores, no que no hubiera alguien detrás de lo de Oswald o que no se facilitara (se puede participar en una conspiración sin tener siquiera que llevar un arma encima).

    Que no digo que sí haya conspiración (que hay que demostrar que sí la hay, no que no la haya, como con todo), pero me parece que resumir toda una conspiración a esto es excederse de los datos y la física. Esto echa por tierra que fueran varios tiradores, bien, hasta ahí se puede leer.

    Por lo demás muy buen artículo, claro.

  • JdJJdJ|22/11/2011 @ 12:18 Responde

    No acabo de entender tus comentarios sobre los 5,6 segundos. Cierto que han de contar desde el primer disparo; pero también lo es que el primer disparo falla, así pues entiendo (yo sólo tiré en la mili, conste) que tras el primer disparo tiene que haber un ajuste (supongo que todo tirador que falla ajusta la puntería; no creo que fiarse de que el objeto vaya a pasar delante de donde nosotros hemos tirado sea lo más racional). Así pues, se ajusta la puntería y después se dispara otras dos veces, con un arma no muy preparada, y se acierta (bueno, yo creo que el primer disparo fue un semifallo, pero no nos vamos a meter en esas gollerías). ¿Está esto al alcance de un humano?Quizá sí, si es tirador de elite. Pero Oswald era un operador de comunicaciones, si no me falla la memoria.

    Por lo demás, los elementos físicos que citas, los, por así decirlo, vinculados a la película Zapruder, ni son los únicos ni son los más importantes de esta historia, a mi modo de ver. El hecho de que cites a Oliver Stone como ejemplo de analista del asesinato como conspiración no le hace demasiado favor a tu ataque, porque nunca un tipo a la búsqueda de pasta hizo análisis adecuados.

    Más allá de la polémica sobre los disparos está la cuestión de quién era Oswald y, sobre todo todísimo, quién era Jack Ruby, un pringao zoófilo cuyas peticiones para ir a Washington a deponer su versión de los hechos nunca fue atendida. Para que nos entendamos: es como si mañana un tipo atenta contra la vida de Felipe de Borbón y, en un trasado, va y lo mata El Vaquilla. ¿Ein? Yo creo que todo el mundo con dos dedos de frente se preguntaría quién le pagó al Vaquilla; especialmente si el Vaquilla se declarase dispuesto a contarlo.

    Está la cuestión de por qué en tu texto tienes que asumir ángulos de entrada y tal. Esto es así porque el cerebro de JFK, donde estaban los ángulos precisos, nada de asunciones, nunca fue objeto de autopsia. Y nadie sabe por qué.

    Y está la gran, gran, gran cuestión del asesinato de JFK: por qué se produce el golpe de Estado constitucional en el Air Force One, de vuelta a Washington, con una jura del cargo de presidente en la persona del vice Johnson, a pelo puta y sin formalidades, como si el país estuviese sometido a una amenaza inminente que obligase a poner alguien al mando institucional (además de real) ipso facto.

    Hay que preguntarse por qué Rufus Youngblood y Emory Roberts, ambos agentes del sercicio secreto, sacan a Johnson de Dallas sin consultarlo con Roy Kellerman, su superior en ese momento (viajaba con JFK en la limusina), saltándose la cadena de mando en un hecho sin precedentes. Por qué el personal directamente al servicio de Kennedy, y muy especialmente Kenny O’Donell, no fue informado de que Johnson no se iría en el Air Force Two, sino en el Air Force One. Por qué Johnson cruzó Dallas clandestinamente, tan clandestinamente que su coche y su séquito vieron que pararse en un semáforo al lado de un camión (y, saliendo hombres armados del coche, el camionero casi se muere de un infarto) e incluso llegaron a meterse por una calle cortada.

    Yo no sé si es la crónica de una conspiración, o de una chapuza. Pero que los 27 volúmenes de la Warren Commission ni aclaran, ni querían aclarar, un montón de cosas que rodean este suceso; así como que muchas claves del mismo se fueron a la mierda el día que Sirhan Sirhan mató a Robert Kennedy (la única persona que podría haber contado su conversación telefónica con Johnson); todo eso, digo, me resulta bastante difícil de rebatir.

  • ulysesulyses|22/11/2011 @ 12:22 Responde

    buenas!!!
    Buen análisis, sólo decirte que se puede decir lo mismo sin faltar el respeto a nadie, si bien has demostrado que sabes de física te recomiendo que no abandones la Historia ;)

  • me llamo juanme llamo juan|22/11/2011 @ 12:40 Responde

    sospechoso es tambien que en el video se vea en el video a uno de seguridad ordenandole a otros, que se alejen del coche de Kennedy al entrar en la calle no prevista para el recorrido, y ver a uno de ellos brazear indignado.
    luego, tambien es curioso que en el momento del segundo disparo, Jacqueline intente salir por patas de el coche, siendo que es el lugar mas seguro de todos.
    ah, en el lado de Kennedy, se retiro la mini-ventanilla de 4 dedos de alta y no era ni mucho menos porque le impidiese saludar al publico

    • JorgeJorge|22/11/2011 @ 20:02 Responde

      ¿Cómo es curioso que si a tu esposo le revientan la cabeza de un disparo a tu lado, tu reacción no sea la que alguien en internet asume que sería la más racional?

      • me llamo juanme llamo juan|23/11/2011 @ 00:26 Responde

        que?

        • JorgeJorge|23/11/2011 @ 06:24 Responde

          ¿Qué tiene de curioso que Jacqueline intentara salir por patas?

          • me llamo juanme llamo juan|23/11/2011 @ 10:11

            imagino que donde mas segura estaria seria dentro de el coche presidencial, que imagino tambien, que tendria sus medidas de seguridad y blindaje tendria, igual que imagino que el protocolo que deben tener que seguir en estos casos, seria poco mas que quedarse agachados en sus asientos, ya que una vez fuera del coche, seria un blanco mas facilon.

            aunque el dato de que quisiera salir del coche, tiene relevancia si tenemos en cuenta la teoria del segundo disparo procedente de dentro del coche, que como poco es, curiosa.

          • PistachoPistacho|23/11/2011 @ 12:44

            Yo voy en un coche junto a mi pareja, y a ésta le revienta la cabeza de un disparo, y lo último que hago es actuar de forma razonable.

            A partir de ahí, qué sería lo más razonable me da igual.

    • spunkmayerspunkmayer|23/11/2011 @ 12:18 Responde

      No intenta salir por patas. Se ha dicho miles de veces que lo que quería era poner la capota, para protegerse.

  • Sergio L. PalaciosSergio L. Palacios|22/11/2011 @ 12:55 Responde

    No he faltado al respeto a nadie. Al respeto nos faltan los políticos, que nos toman el pelo como si fuésemos subnormales profundos.

    Tengo la sensación de que muchos de los que comentáis por aquí no habéis leído el texto con la suficiente atención o, peor aún, no lo habéis entendido. En esto último puedo incluso llegar a culparme a mí mismo, por no saber explicarlo mejor.

    Ahora bien, sinceramente pienso que además de débiles mentales, hay muchos débiles oculares. Más leer lo que dice exactamente y menos chorradas “ad hominem”…

    • FacundoFacundo|22/11/2011 @ 14:39 Responde

      Ahora además de débiles mentales resultan no saber leer y/o comprender…

      Te recomiendo que releas tu post y revises si no hay algo de agresividad innecesaria. Hay muchas personas que sostenemos tu posición sobre este hecho diciéndote que lo has escrito de un modo bastante poco feliz. Quizás sea simplemente por la ausencia de metacomunicación en la escritura, pero justamente por esta razón hay que tener más cuidado.

    • JorgeJorge|22/11/2011 @ 20:25 Responde

      Todos tenemos fallos y todos nos cuesta reconocerlos, no te preocupes. Por si te ayuda, una selección de las perlas que escribiste:

      “Pero no te asustes porque si tienes la cachaza suficiente como para no entrar en razón [...]”

      “[...] aquellas leyes físicas que estudiaste (y olvidaste) o estás estudiando en estos momentos en tu colegio, instituto o cualquier otro centro conspiranoico y/o seudoracional.”

      “Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión. En este sentido, a todos ellos les ofrezco aquí y ahora mi tiempo y mi paciencia infinita para hacerles comprender que todos sus desvaríos y ensoñaciones tienen poco fundamento y se pueden explicar perfectamente con unos razonamientos y pocos cálculos relativamente simples, al alcance de cualquier estudiante de bachillerato (al menos el bachillerato que yo estudié).”

      ¡Suerte!

  • PistachoPistacho|22/11/2011 @ 13:00 Responde

    Muy buen artículo en el sentido divulgativo.

    Normalmente tengo mis dudas sobre si el enfoque humorístico o incluso burlón es lo más adecuado para tratar con este tipo de cosas. Aquí no: sobra por completo.

    En lo referente al asesinato de JFK, hay la suficiente cantidad de desinformación y mitos asumidos como verdades como para que mucha gente perfectamente cabal y racional tenga sus dudas si no entra a analizar los datos en profundidad. Creo que es una de las conspiranoias más perdonables, por decirlo de algún modo. Es casi tradición oral. Conozco a gente inteligente que se cree lo que ve en este tipo de películas, como la de Stone, que van de serias, porque les presupone buena fe y un trabajo previo de documentación (y además a nivel técnico es una buena película, hábil, con por ejemplo un montaje excelente a efectos de manipulación del espectador). Decir que pecan de ingenuidad me parece justo. Insinuar debilidad mental me parece pasarse siete pueblos.

    Y la física de bachillerato, nos guste o no, la tiene olvidada el 99% de la población. Si en una conversación alguien comenta la hipótesis del segundo tirador, nadie saca papel, lápiz y calculadora y se pone a rememorar sus lecciones de adolescencia. Menos con tan algo intuitivo (aunque sea equivocado) como que un cuerpo se moverá en el sentido que sigue la bala que lo atraviesa.

    Que se ofenda el típico iluminado cabezón de turno que, con explicación física o sin ella, no iba a razonar de ningún modo, me da igual. Que nos burlemos de una idea obviamente estúpida, y luego quienes la comparten se enfaden por ello, también. Pero creo que aquí se cruza el límite a partir del cual gente simplemente mal informada, que tal vez habría cambiado de opinión en base a estas pruebas y razonamientos, podría sentirse insultada sin motivo. Ya sé que lo más gordo va dedicado a “personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones”, pero el riesgo de que moleste a otros me parece evidente.

    En definitiva, el puntual tono de superioridad intelectual y burla creo que sobra más que nunca, pienso que rebasa el no respetar las creencias (algo que me parece muy bien, algunas creencias son imposibles de respetar) o a gente malintencionada (como vendedores de timos magufos) o profundamente irracional.

    No es una cuestión de sentido del humor, yo soy de la opinión de que uno puede reírse de absolutamente todo y sé que esta web es humorística en gran medida, cosa que aplaudo. Es una cuestión de ser justos y prácticos a la hora de divulgar, no de si tiene más o menos gracia o de si es lícito reírse de tal cosa.

    Una pena. Por lo demás el artículo muy bueno, me ha aclarado varias dudas que tenía sobre el tema.

    • spunkmayerspunkmayer|22/11/2011 @ 14:41 Responde

      El artículo explica muy bien que es físicamente posible que 3 balas, provenientes de la dirección desde la que disparó Oswald, fueron perfectamente capaces de provocar las heridas que se ven en la película Zapruder.

      Ésos son los hechos.

      Que las disparara la misma persona, que no hubiera nadie más implicado, que se produjearn más disparos que no dieran en el blanco o, en definitiva, que hay cuestiones que se escapan a la explicación puramente física, todo éso, no lo explica el artículo. Son suposiciones.

      Por tanto, en honor a la verdad el título debería ser “explicación física de la película Zapruder”, no “el asesinato de Kennedy según física de Bachillerato”, porque el asunto va más allá de explicaciones físicas.

      Garrison, en la película, que por otro lado aprovecha el caso Kennedy para hacer una defensa a ultranza de la transparencia del estado de derecho, utiliza la teoría de la bala saltarina como un ejemplo de explicación QUE HAN DADO OTROS para las múltiples heridas que el proyectil causó en el presidente, el asiento de delante, el salpicadero y al gobernador sentado delante. La desmonta porque la explicación que le han dado es que una sola bala ha causado daños siendo capaz de GIRAR EN EL AIRE POR EFECTO DE LA VELOCIDAD DEL COCHE. Osea que usa la física, como tú, para desmontar una de las teorías.

      El párrafo que cierra el artículo es un ejemplo muy bueno de la contradicción que encierra: físicamente es explicable, pero que Oswald pudiera hacerlo con esa mierda de arma… hombre, también es físicamente posible que me lleven a mí a la Luna, pero digamos que la realidad se empeña en ser más compleja que los apuntes de mi libreta de física de bachillerato.

    • victor perezvictor perez|22/11/2011 @ 15:34 Responde

      Estoy de acuerdo. Al autor del post le sobra soberbia y le falta humidad. Y también creo que trata a sus lectores como su fueran alumnos de parvulario. Aparte debería de de dejar de demostrar que es poseedor de la verdad absoluta y simplemente debería remarcar que esto es solo una aportación más a todo lo que se ha escrito sobre el tema (que es mucho).

      Sinceramente me parece que está brillantemente escrito, pero algunas frases me producen cierta repugnancia. Por lo demás, enhorabuena

  • paquetepaquete|22/11/2011 @ 13:26 Responde

    Sí señor, uno de los argumentos que mejor describen tu intento de vender por enésima vez la esta moto es ridiculizar la inteligencia de los que creemos que hubo una conspiración. Pues muy bien, yo soy de estos ridículos que pensamos que el cúmulo de testimonios in situ en Dealey Plaza, las evidencias de la película Zapruder sin equilibrismos de la física cuántica, los vínculos requeteprobados por el Fiscal Garrison de Oswald con agentes y ex agentes de la Cia, así como las reuniones conspirativas en New Orleans entre Clay Shaw, David Ferry, Bannister y otros vinculados a la CIA que existieron y en las que Oswald se encontraba (en al menos una de ellas, corroborado por el testigo de Garrison Perry Russo, que asistió a una de ellas), las graves irregularidades con la autopsia, destrucción masiva de pruebas en la limousina, cambios inexplicables en el itinerario del desfile, etc, etc, hacen evidente la conclusión de que hubo un golpe de estado en Dallas el 22/11/1963 en el que se eliminó al presidente JFK. Ahora tú puedes seguir dando clases de física teórica.

  • luisferluisfer|22/11/2011 @ 13:29 Responde

    He llegado aquí desde otra página y, al entrar, he recordado que había estado suscrito mediante RSS y me había borrado. Durante unas líneas no me explicaba el porqué, siendo tan buena esta página. Un poco mas abajo encontré la explicación: exceso de soberbia y prepotencia que se repetía. Lástima porque se trata de una de las mejores páginas en castellano. A mi no me merece la pena lo uno por lo otro.
    De todas formas gracias por tu trabajo y tiempo al que podemos acceder de forma gratuita.
    Un saludo.
    Cito:
    “Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión.”

  • Fulano AnónimoFulano Anónimo|22/11/2011 @ 13:37 Responde

    “Asumiendo”, “suponiendo” y “aceptando que”… queda demostrado que esto es asín.

    Yo diría que tu argumento de efecto “jet” tiene un fallo: la energía de la masa encefálica proyectada tuvo que haber surgido de la energía total de la bala, por lo que la cantidad de movimiento total de la cabeza + bala + sesos debia ser la misma que la de la cabeza + bala. Yo apostaría más por un violento espasmo del cuello para explicar el movimiento de la cabeza (a fin de cuentas los péndulos balisticos no tienen músculos).

    No digo que hubiera conspiraciones ni historias, pero tu demostración tampoco vale un duro, en mi opinión.

  • JavierJavier|22/11/2011 @ 14:01 Responde

    Hola.
    Te felicitio por el artículo pero hay una cuestión de bulto importante que la gente parece no entender: la teoría de la conspiración sobre la muerte de Kennedy no se basa únicamente en la ‘bala mágica’. Aquí se habla de la Comisión Warren, pero la versión oficial (no la versión oficial que a algunos les gustaría que fuera) es también la de la House Select Committee on Assassinations (HSCA) y dice que “probablemente fue asesinado fruto de una conspiración” (aunque no cuestiona en ningún momento la teoría de la bala mágica). El debate no está ni mucho menos cerrado.
    Ni siquiera estoy diciendo que la HSCA tenga razón, pero sí que la cuestión sobre el magnicidio no se resume únicamente en un punto (como bien dice el autor, aunque alguno no ha leído el artículo entero).

  • paquetepaquete|22/11/2011 @ 15:09 Responde

    Querido Facundo, No sé a qué débiles mentales te refieres, supongo que a los que se creen que a John Kennedy le mató por la espalda y en movimiento un comunista perturbado desde un 6º piso con una carabina que le llegó por correo y que tenía la mira fuera de ajuste. Releo mi post y no hay ninguna agresividad, sí la hay en cambio en el artículo que firma un tal ondasolitaria, experto en física y balística hacia todos aquellos que creemos que en el atentado contra JFK existió una conspiración, no sólo agresividad sino menosprecio a nuestra inteligencia, que no a nuestros razonamientos.

  • lolailololailo|22/11/2011 @ 15:44 Responde

    Según la conspiración a Kennedy se le asesinó por no obedecer a los mercados. El tema de la bala, quien fue y toda esa metralla, sobra, porque no fue ningún marciano, fueron los mercados…

  • DiegoDiego|22/11/2011 @ 15:44 Responde

    Me ha encantado el post. Autor, por su culpa me he quedado hoy sin siesta. El tema conspiranoico no me interesa demasiado, pero toda la explicación física sí. Soy estudiante de ingeniería y me has desempolvado un poco la odiosa mecánica racional :P

    Ah… y a los que se han tomado el post por donde no va. Cito ( y no es difícil, solo hay que leer ):

    Cabe, finalmente, señalar que todos los argumentos físicos presentados aquí son excesivamente simples y que, en ningún caso, demuestran que no hubiese una conspiración para acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos aquel fatídico 22 de noviembre de 1963.

    Aquí, insisto una vez más, lo único que se demuestra es que a pesar de incidir una bala por la parte trasera de la cabeza, ésta puede describir un movimiento hacia atrás y no siempre hacia delante, en el sentido en el que es golpeada por el proyectil.

  • NefelibataNefelibata|22/11/2011 @ 16:31 Responde

    Una pequeña puntualización: Zapruder no usó una ‘videocámara’. Como bien dices, hay un obturador y fotogramas. Es una cámara de cine (con película de 8 mm). Lo que siempre hemos llamado un tomavistas.

  • BucanBucan|22/11/2011 @ 16:50 Responde

    Lo lógico sería apuntar a la mafia, que se sintió traicionada, entre otras cosas porque a última hora Kennedy dejó tirados en Bahía Cochinos a cientos de hombres que debían ocupar Cuba con el apoyo de la Marina de EE.UU. que se había desplazado a la zona.

    Es metafísicamente imposible que una persona realizara esos disparos con esa precisión. El primero, es fácil que lo disparase Oswald, y falló, cuando existía la sorpresa. Pegó en el asfalto e hirió en la mano a un espectador. No le dió ni al coche. El segundo le pegó en nuca. Un blanco de primera. Y el tercero le voló la cabeza. Todo apunta a tiradores secuenciales. Con ese rifle con cerrojo y mira telescópica, cargar y volver a apuntar, coger al blanco, que se mueve, en la mira, requiere tiempo. En un atentado de ese tipo sólo da para un hombre, un tiro.

    • JdJJdJ|23/11/2011 @ 18:10 Responde

      La teoría de James Ellrroy en “América” (libro muy recomendable por su calidad literaria) es casi ésta, aunque más atractiva.

      El proyecto de JFK de acabar con Castro (que está sobradamente documentado) habría llevado a la invasión de Bahía Cochinos. Pero como esa invasión no podía ser hecha por los marines, la Casa Blanca habría permitido la creación de un grupo insurgente en Florida, en los ambientes cubanos, para realizar la acción. Ese grupo se “autofinanciaría” con el tráfico de drogas; de ahí la relación con Santo Trafficante y Carlos Marcello.

      Cuando JFK decide dar marcha atrás a la operación, retira el “negocio” lucrativo en el que estaban estos agentes, y la propia Mafia dejaría de disfrutar de la “compensión” del FBI. Según esta versión, por lo tanto, a JFK lo mataron ex-agentes del FBI y/o la CIA, con o sin ayuda de la Mafia, para intentar colocar al frente del país a un presidente que resucitase el proyecto de acabar con Castro.

  • BucanBucan|22/11/2011 @ 16:54 Responde

    Para los que no lo sepan y respecto a mi comentario anterior, el padre de Kennedy había hecho dinero en la época de la Ley Seca comerciando con alcohol y en tratos con la mafia, que apoyó a Kennedy en su campaña electoral. Entre otros pactos, estaba el de desalojar a Castro de Cuba y recuperar los hoteles y casinos que les habían sido incautados a la mafia. Se preparó una gurpo paramilitar que debía invadir la Isla y Kennedy dejó hacer. Por algún motivo, en el último minuto, no dió la orden de despegue que esperaban los cazabombaderos que esperaban en los portaviones y los hombres desembarcados en Bahía Cochinos, sin el apoyo aéreo que debía destruir la artillería, tanques y aviación cubana, no tuvieron nada que hacer. Eso fue visto por la mafia y cientos de hombres implicados como una traición de gran calibre. Era raro que lo dejaran sin castigo.

  • LimenosLimenos|22/11/2011 @ 17:23 Responde

    En serio tanta gente se ha sentido ofendida por el tono del post?? O sois todos mucho más susceptibles de lo normal (para mi) u os falta mucho sentido del humor.
    El post cumple con su cometido a la perfección: explicar que es posible obterner el resultado que se observa en la película únicamente con tres balas. No se mete en nada más, indicando correctamente que no significa que no hubiera conspiración.
    Y tal vez el problema es que hay algo de mala conciencia por haber olvidado demasiada físcia de “instituto”. A mi no ofende, a pesar de que la tengo completamente olvidada.
    Por cierto, gracias por recordármela. Sigue con el buen trabajo.

    • paquetepaquete|22/11/2011 @ 18:01 Responde

      En serio, creo que no has leido detenidamente e íntegramente el artículo, pues de lo contrario verías que el autor no sólo se limita a explicar sus hipótesis físico balísticas, sino que se concede el derecho de ridiculizar con diversos comentarios a los que opinan que hubo una conspiración: “…Tampoco me quiero detener en la teoría propuesta por Oliver Stone en su película JFK (JFK, 1991) pues ya han sido no pocas páginas web las que se han dedicado a desmontar uno por uno todos sus argumentos falaces: la “bala mágica“, que fue la segunda disparada por Oswald (la primera no hizo blanco en el presidente) y que impactó en la espalda de Kennedy, saliendo por su garganta y alcanzando después el torso, la muñeca y el muslo del gobernador de Texas, John B. Connally Jr., quien viajaba en la parte delantera de la limusina. En la película de Stone, el fiscal del distrito, Jim Garrison (interpretado por Kevin Costner) propone la enloquecida hipótesis del segundo tirador para poder explicar la trayectoria seguida por la “bala mágica“…. “…Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión. En este sentido, a todos ellos les ofrezco aquí y ahora mi tiempo y mi paciencia infinita para hacerles comprender que todos sus desvaríos y ensoñaciones tienen poco fundamento y se pueden explicar perfectamente con unos razonamientos y pocos cálculos relativamente simples, al alcance de cualquier estudiante de bachillerato (al menos el bachillerato que yo estudié)…” A mí personalmente no me ofende, pero si por pensar en que sí hubo una conspiración me llaman débil mental, pues lo rebato con argumentos, claro está, no sólo con bravuconadas y falacias como hace el autor del artículo.

    • PistachoPistacho|22/11/2011 @ 19:32 Responde

      A mí no me ofende ni mucho menos. Me parece poco práctico, eso sí, porque puede ofender precisamente a gente que le vendría muy bien leerlo.

      Y por lo que se ve, así ha sido.

      Y no tiene nada que ver con que se ponga en tela de juicio la teoría de la conspiración. Quien se ofenda por esto último, pues que le aproveche, que aprenda a encajar opiniones contrarias.

  • SergioSergio|22/11/2011 @ 17:30 Responde

    Muy bueno, sólo un apunte: las unidades del momento angular son kg·(m^2)/s

  • eroyuelaeroyuela|22/11/2011 @ 17:51 Responde

    ¡¡¡Fatal Sergio!!!! Con lo bien que ibas y vas y cascas lo siguiente:
    “Cabe, finalmente, señalar que todos los argumentos físicos presentados aquí son excesivamente simples y que, en ningún caso, demuestran que no hubiese una conspiración para acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos aquel fatídico 22 de noviembre de 1963″
    P.D: Casi habías limpiado mi mente de pensamientos conspiranoicos :(

  • JuanJuan|22/11/2011 @ 18:07 Responde

    Buen artículo. Y a quien se crea que no hubo conspiración, tengo un puente de plata estupendo para venderle.

    Ahora bien, me uno a los que dicen que la soberbia (ahí no hay humor ni fino ni grueso) sobra en una web divulgativa como Amazings. Más de una vez me han dado ganas de dejar de leer, da la impresión de que se está chuleando más que contando.

    Y los comentarios tratando de justificarse tampoco ayudan lo más mínimo. Claro que es que igual los lectores de Amazings somos débiles mentales y oculares. Qué se le va a hacer.

    • JuanJuan|22/11/2011 @ 18:19 Responde

      Lo más irónico es que el artículo debería empezar con:

      Advertencia: algunas frases mostradas son muy interesantes pero pueden herir sensibilidades a menos que tengas un fino sentido del humor y/o un desprecio por los que creen en conspiraciones. Si decides continuar leyendo será bajo tu absoluta responsabilidad.

  • ChristianChristian|22/11/2011 @ 18:19 Responde

    Y todo esto, con lo bien explicado que está, no hacía falta en absoluto para saber que únicamente recibe un sólo disparo desde atrás… Se ve claramente en el vídeo aplicando la lógica, y el menos común de los sentidos….

    Enhorabuena por tu disertación

  • JuanJuan|22/11/2011 @ 18:24 Responde

    https://twitter.com/#!/ondasolitaria/status/138991351118315522

    Pues nada, Sergio, queda claro que somos todos gilipollas y no sabemos leer.

    Perdónanos, ¿eh?. Esperamos no haber “gastado” mucho tu artículo.

    • JorgeJorge|22/11/2011 @ 20:38 Responde

      ¿¿El tío enseña física en la universidad?? Si me hubieran hecho apostar, habría dicho que esto lo escribió un adolescente.

  • JdJJdJ|22/11/2011 @ 18:42 Responde

    Yo no me he sentido ofendido por el tono del post, la verdad.

    Lo que he pensado es que su autor, tal vez, tiene una confianza excesiva en sus conocimientos científicos, lo cual le hace considerar (dice lo contrario en un párrafo, pero el resto del artículo habla por él) que dichos conocimientos son suficientes para juzgar la teoría de que a JFK lo mató alguien más, o alguien distinto, de Lee Harvey Oswald. Que es algo, dicho sea de paso, que le pasa muy habitualmente a los que saben mucho de ciencia.

    Yo, sinceramente, creo que se equivoca. Eso es como decir que si Abraham Zapruder no hubiese estado aquel día en Dallas, y por lo tanto no existiese su famosa filmación, no habría teoría conspirativa. Afirmación que es, en sí, una temeridad, porque las incógnitas sobre los hechos no son, en modo alguno, ni siquiera fundamentalmente, físicas.

    • JorgeJorge|22/11/2011 @ 20:39 Responde

      “Que es algo, dicho sea de paso, que le pasa muy habitualmente a los que saben mucho de ciencia.”

      Creo, o al menos quiero creer, que es algo que sólo le pasa a quienes saben bastante de ciencia, pero no lo suficiente.

      • JdJJdJ|23/11/2011 @ 18:02 Responde

        Lo que yo quiero decir es que quien sabe mucho de ciencia tiende a pensar que todo es ciencia. Tal me parece a mí el tono del artículo, de hecho.

        En mi opinión, quien tal piensa, se equivoca. Es muy raro un hecho histórico-político que pueda aclararse exclusivamente por métodos científicos. De hecho, como bien señalan muchos comentarios, en el artículo, a pesar de estar escrito por un erudito en física, nada convincente se dice sobre la gran pregunta de la teoría oficial LHO, que NO es: ¿existen pruebas de más tiradores?; sino: si LHO fue el único tirador, ¿cómo lo hizo?

  • PistachoPistacho|22/11/2011 @ 19:34 Responde

    ¿Pasa algo raro con los comentarios?

    Veo un orden extraño en algunas respuestas.

  • MetálikoMetáliko|22/11/2011 @ 20:14 Responde

    La física puede ser entretenida pero citándote….
    “En 1963 una carabina M1 costaba aproximadamente unos 75 dólares y disparaba tres veces más rápido que el rifle Carcano de la 2ª guerra mundial empleado por Lee Harvey Oswald, cuyo precio ascendía a unos míseros 13 dólares, y que iba equipado con una mira telescópica de no más de 5 dólares. Y, además, defectuosa…”
    Que venga a esta web un tirador de élite y nos diga si con este rifle y esta mira telescópica los tres tiros y dos blancos perfectos son posibles, en ese tiempo, a un blanco en movimiento, y a ¿90 metros?……
    En mi época de tirachinas tenía cierta habilidad pero de rifles no entiendo nada….
    Y me huele cuando menos un poco raro………

  • PicacodigosPicacodigos|22/11/2011 @ 20:57 Responde

    No he leído entero el artículo, sinceramente mi nivel de física no da para tanto… ni mi aguante ante la soberbia, debo añadir.

    Pero ya había visto los vídeos de Penn & Teller, y tienen un fallo fundamental (precisamente de lo mismo que se quejan ellos): no es lo mismo hacer como que se dispara un rifle de cerrojo en 3.6 segundos, sin dispararlo de verdad ni sufrir el retroceso, y una prueba en la que sencillamente se intenta demostrar que se puede disparar así de rápido, pero sin disparar, ni apuntar, ni mucho menos acertar se me antoja, cuanto menos, irrelevante.

    No sé física. Los argumentos esgrimidos en el artículo me los tengo que creer, y me los creo. Pero de disparar sé un rato: da la casualidad de que me pasé la mili entrenando para francotirador, disparando a distancias desde 200 metros mínimo hasta 1000 máximo; tanto tiro de precisión como tiro de velocidad.

    Y en base a esa experiencia, no tengo ni puñetera idea de si a JFK lo mató Oswald, o los cubanos o los rusos o los alienígenas (y francamente, querida, me importa un bledo). Sólo sé una cosa: es jodidamente difícil disparar tres tiros a un blanco móvil, en curva, a una distancia de 150 metros (más quince de elevación) en 5,6 segundos (u ocho, e da igual) y que cada tiro sea MEJOR que el anterior: el primero falló, el segundo le dio en el cuerpo y el tercero fue el que le reventó la cabeza como un melón. Eso es como mínimo improbable para un tirador muy bueno, con un arma del copón. Para un tío como Oswald, que según compañeros suyos de los Marines apenas aprobaba las prácticas de tiro, es imposible.

    • dfraiesedfraiese|25/11/2011 @ 00:14 Responde

      Recien postee un comentario similar al tuyo, el cual me parecio excelente. Coincido con vos que cualquier tirador de elite hubiera impactado en la cabeza al primer disparo y que la logica indica que si fallaste el primero los restantes seran aun peores.

  • Jorge MatíasJorge Matías|22/11/2011 @ 21:19 Responde

    Extraordinario artículo. Me ha encantado.

  • AntonioAntonio|22/11/2011 @ 21:24 Responde

    “Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión” Tu mente no sera lo fuerte que sera pero creer que LHO mato a JFK por cuenta propia es de una ingenuidad de niño de parvulario. Hablas de JR como “propiatario de un club nocturno”, sobran las palabras, eres ignorante o mal intencionado.

  • irisiris|22/11/2011 @ 23:04 Responde

    Muy interesante artículo, profe . ¡Ojalá mis profesores de física explicaran las cosas así!

  • JorgeJorge|22/11/2011 @ 23:30 Responde

    ¿Dónde has estudiado tú bachillerato? El nivel de Física que dábais era impresionante, pero ¿teníais péndulos balísticos y cráneos para reventar a tiros en el laboratorio de Física? Definitivamente, no me gustaría estudiar en tu instituto.

    Le voy a dar la vuelta a tu razonamiento: si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a desechar las conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de la EXPERIENCIA cuando tuvieron ocasión. Hablamos del país de las ADM en Irak, las incubadoras de Kuwait, el USS MAine,… sólo por hablar de hechos probados.

    ¿Hay zonas oscuras en el asesinato de JFK? Y lo más importante, ¿alguien duda de que esta gente sería capaz de hacerlo? Si haces un estudio científico igual de exhaustivo de la historia de EE.UU. en esos años tal vez podrías replantearte muchas cosas.

  • CC|22/11/2011 @ 23:31 Responde

    Muy curioso. Abundando en el tono algo chulesco del artículo, lo que lo hace más “soberbio” de la cuenta para mí es tratar a una persona asesinada como a un objeto total. La vida de una persona y la integridad de un péndulo de test parecen tener el mismo valor. Será que me sobra humanidad, y no me falta sentido del humor, pero si se tratara de mi padre y no de JFK el tono me resultaría molesto. Por más tiempo que haya pasado y más asimilado que se tenga. No hay ninguna necesidad de cosificar a la víctima para hacer humor o escribir con desenfado. Saludos!

  • RoberRober|23/11/2011 @ 00:07 Responde

    ¿Cómo? ¿han asesinado a JFK? ¡ Dios mío, qué desgracia ! ;-)

  • ionion|23/11/2011 @ 01:10 Responde

    A estas alturas de la película venir con temas como que JFK no fue asesinado por intereses políticos es de una pobreza increíble. En fin, hay veces que leo este tipo de “trabajos” y alucino con las ganas de enredar las cosas de algunos.
    Las evidencias políticas estuvieron presentes a lo largo de la historia americana y sus sucesores en la casa blanca, no sé si la Nasa está involucrada o si fue Homer Simpson, en un ataque de patriotismo Americano, pero que fue una trama política, eso sí que es de Bachillerato Político.
    Por favor dejar de tomar el pelo a la gente, que como sigamos así, vamos a creer que los políticos son gente seria y solo miran por el interés del pueblo.
    Por favor

  • unoraunora|23/11/2011 @ 01:20 Responde

    Buen articulo y estoy de acuerdo en cuanto al uso de debilidad mental que has hecho y que tanta ampolla esta levantando. Pensemos que simplemente es una explicacion, con demostración teorica aplicando la fisica, de una teoria mas del porque el movimiento hacia atras. Sobre si es la mejor o no, sinceramente, me da igual si hubo 2 o 20 tiradores, me quedo con lo que ha aprendido (y habia olvidado ;-P )

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