El asesinato de JFK: ¿conspiración o física de bachillerato?

Advertencia: algunas frases y/o imágenes mostradas en este artículo pueden resultar excesivamente violentas para determinadas sensibilidades. Si decides continuar leyendo será bajo tu absoluta responsabilidad.

Tal día como hoy pero hace 48 años, un 22 de noviembre de 1963, el presidente de los Estados Unidos de América, John Fitzgerald Kennedy, era abatido a tiros en Dallas, mientras viajaba en el asiento trasero de su limusina oficial, a su paso por Dealey Plaza. El presunto asesino, Lee Harvey Oswald, había efectuado tres disparos con un rifle Carcano de 6,5 x 52 mm desde el sexto piso de un edificio dedicado al almacén de libros. El primero no hizo blanco pero el segundo y el tercero alcanzaron, respectivamente, la parte superior de la espalda de Kennedy y la cabeza, este último con resultado fatal.

Tan sólo unas horas después del magnicidio, Lee Harvey Oswald fue arrestado, tras cometer un nuevo asesinato, el de un oficial de policía llamado J.D. Tippit. Dos días después, mientras era trasladado de prisión, Oswald también era asesinado por Jack Ruby, el propietario de un club nocturno de Dallas.

Una comisión oficial encabezada por el juez presidente de los Estados Unidos, Earl Warren, fue la encargada de investigar el asesinato del presidente Kennedy. A lo largo de 27 volúmenes se recogieron y analizaron todas las evidencias, testimonios y pruebas, al mismo tiempo que se redactaron las correspondientes conclusiones.

De entre todas, la principal fue la que otorgaba la responsabilidad completa del crimen a Lee Harvey Oswald. El hecho de que éste, durante el poco tiempo que vivió después, proclamase su inocencia, alimentó durante mucho tiempo (aún hay muchas personas que siguen creyéndolo en la actualidad) la posibilidad de una conspiración en la que podrían haber estado implicados la mafia, la CIA, cubanos pro-castristas o anti-castristas y hasta la misma NASA, la agencia espacial norteamericana (al menos esta teoría es la que se sostiene en la película dirigida en 1991 por Oliver Stone “JFK”, protagonizada, entre otros, por Kevin Costner).

Uno de los argumentos más socorridos a la hora de defender la teoría de la conspiración es el que tiene que ver con la película filmada por la videocámara de Abraham Zapruder, un ciudadano que se encontraba muy cerca del punto por el que transitaba la limusina presidencial en el momento fatídico y que fue recogido en la cinta. En la grabación, efectuada a una velocidad de 18 fotogramas por segundo, se puede observar que, concretamente, entre los fotogramas 312 y 313 la cabeza de JFK se desplaza unos 5 cm hacia delante, para inmediatamente después experimentar una violenta sacudida hacia atrás de más de 21 cm (entre los fotogramas 313 y 321), casi al mismo tiempo que en las imágenes se logra apreciar con nitidez la expulsión por la parte frontal del cráneo de abundante masa encefálica, sangre y tejido óseo.

Ahora bien, si esto último es una clara evidencia de un disparo proveniente de la espalda del presidente, ¿no resulta también evidente que un brusco movimiento de la cabeza hacia atrás constituye prueba indiscutible de un disparo efectuado desde la parte delantera de la limusina? ¿No es razonable, pues, la teoría de la conspiración, la existencia de más de un tirador? Reflexionemos por un momento.

Bien, quien más quien menos, todos hemos visto en el cine que cuando el pistolero bueno le dispara al pistolero malo, éste último suele salir despedido hacia atrás con una buena sacudida y además le regala al bueno un abundante salpicón de sangre en los morros. Pero, claro, esto es cine y muchas veces tiene poco que ver con la realidad. Lo cierto es que los orificios de entrada de las balas reales suelen ser bastante sosos en comparación con el cisco que se organiza en el extremo opuesto, pues ahí es donde esta la “salsa” del asunto. En efecto, los orificios de salida siempre son significativamente mayores que los de entrada y las salpicaduras suelen ocurrir preferentemente en aquéllos y no en éstos (por tanto, el pistolero bueno no será salpicado a menos que se encuentre muy cerca del pistolero malo).

De hecho, en la película de Zapruder apenas se aprecia tejido expulsado por la herida de entrada de la bala, en la región superior de la cabeza del presidente Kennedy. Parece razonable suponer que si un proyectil hubiese sido disparado desde la parte delantera debería encontrarse alojado en el interior del cráneo o, en todo caso, de haber sido expulsado, habría ido a parar con toda seguridad al suelo. Entonces, ¿por qué nunca fue hallado? Ah, ya, claro: la conspiración, ¿no es eso? Alguien retiró la bala incriminadora, ¿verdad?

De acuerdo. Hasta aquí la parte suave. Si todavía sigues pensando que hubo más de un asesino y que los razonamientos anteriores son fácilmente rebatibles, entonces tendré que tomármelo más en serio, como algo personal. Desenvainaré entonces las implacables leyes de la física. Pero no te asustes porque si tienes la cachaza suficiente como para no entrar en razón supongo que asimismo serás lo bastante receptivo como para escuchar y recordar una vez más aquellas leyes físicas que estudiaste (y olvidaste) o estás estudiando en estos momentos en tu colegio, instituto o cualquier otro centro conspiranoico y/o seudoracional.

Comenzaré por refrescarte la memoria con el dispositivo conocido como péndulo balístico. Este artefacto consiste, básicamente, en un bloque macizo de madera que se encuentra suspendido verticalmente en el aire mediante cables. Cuando el bloque tiene un espesor suficiente y sobre él se dispara una bala, ésta penetra y queda alojada en su interior.

Como consecuencia, el péndulo comienza a oscilar y asciende hasta una cierta altura. En esta situación, se conserva una cantidad física denominada momento lineal (cuando en física hablamos de cantidades conservadas nos referimos a que se mantienen constantes en el tiempo). El momento lineal de un objeto se define como el producto de la masa por la velocidad con que se desplaza. Es, por tanto, lo que los matemáticos llaman un vector, es decir, un segmento orientado con una dirección y sentido dados: si apunta hacia la derecha el movimiento de la partícula será hacia la derecha, si apunta hacia arriba el movimiento será hacia arriba, y así sucesivamente.

Pues bien, decir que se conserva el momento lineal significa que esta cantidad física mantiene el mismo valor en el tiempo (y, por tratarse de un vector, tanto la dirección como el sentido de éste también deben mantenerse inalterados). Así pues, debe cumplirse que el momento lineal de la bala justo en el instante inmediatamente anterior a impactar contra el bloque de madera debe ser igual al momento lineal adquirido por el conjunto (bala+bloque) en el instante inmediatamente posterior al impacto.

De esta manera, se comprueba, en primer lugar, que un proyectil que golpea a un objeto provoca un desplazamiento de este objeto en la misma dirección y sentido que llevaba el proyectil. Y en segundo lugar, es posible determinar la velocidad de la bala sin más que conocer su masa, la masa del bloque de madera que hace de péndulo balístico y la altura a que asciende en su movimiento oscilante tras el impacto. Por lo tanto, si disparásemos sobre una persona de 75 kg con una bala de 10 gramos que se mueve a 500 m/s (1800 km/h) tan sólo lograríamos levantar a aquélla del suelo unos 0,2 milímetros. Pensad en esto cuando vayáis al cine para ver vuestra película de disparos favorita.

Volvamos una vez más sobre la conclusión primera de las dos expuestas en el párrafo anterior ya que incita a pensar que pudo haber dos (o más) tiradores en el magnicidio de JFK. En efecto, parece evidente que si el objeto sobre el que se dispara debe salir despedido en el mismo sentido en que fue golpeado, para que la cabeza de Kennedy se desplazase hacia atrás y levemente hacia el costado izquierdo, el disparo debería haber provenido desde la parte delantera. Conclusión: ¡conspiración!

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Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión. En este sentido, a todos ellos les ofrezco aquí y ahora mi tiempo y mi paciencia infinita para hacerles comprender que todos sus desvaríos y ensoñaciones tienen poco fundamento y se pueden explicar perfectamente con unos razonamientos y pocos cálculos relativamente simples, al alcance de cualquier estudiante de bachillerato (al menos el bachillerato que yo estudié).

Para empezar, os plantearé una pregunta: ¿qué diferencia esencial existe entre el ejemplo del péndulo balístico que acabo de exponer y el asesinato de JFK? ¿Lo adivináis? Es sutil, pero de una importancia decisiva a la hora de elaborar las conclusiones definitivas. ¿Aún no caéis en la cuenta? Vale, os lo desvelo.

Veréis, si se considera, a modo de símil, la cabeza del presidente Kennedy como si fuese una especie de péndulo balístico sobre el que incide la bala procedente del tercer disparo efectuado por Lee Harvey Oswald, entonces, efectivamente, las leyes de la física del momento lineal nos dicen que la cabeza debería haberse desplazado hacia delante ya que el proyectil provenía de la espalda del presidente.

Sin embargo, tal y como ya os dije más arriba, el cráneo de Kennedy retrocede violentamente, como de hecho se aprecia en la película de Zapruder, a lo largo de más de 21 centímetros, ocupando nada menos que 8 fotogramas. ¿Existe alguna explicación científica razonable que obedezca los hechos anteriores y, sin embargo, permita descartar la intervención de un segundo pistolero? Aquí está la clave y la respuesta a la pregunta que os planteaba unas líneas más arriba. La diferencia fundamental entre un péndulo balístico ordinario y la cabeza del presidente es que la bala atravesó ésta, saliendo por el extremo delantero. Y este hecho es el que modifica las conclusiones. ¡Estad atentos!

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En cuanto el bloque de madera o péndulo balístico deja de alojar al proyectil en su interior la situación física es diferente, pues ahora intervienen tres cuerpos. En el caso de la cabeza de Kennedy, la bala que acabó con su vida le produjo un orificio de entrada relativamente limpio, pero a la salida por el extremo opuesto se llevó consigo una nada despreciable cantidad de masa encefálica, fragmentos de huesos del cráneo y abundante sangre que salieron despedidos a una velocidad no despreciable, comportándose como una especie de “surtidor” o “chorro” (jet effect, en su terminología inglesa).

Si alguna vez habéis visto cómo se desplaza un cohete en el aire, ya me imagino que podréis intuir que lo que quedaba del cráneo de JFK bien podría ejecutar un desplazamiento en sentido contrario al del macabro “surtidor”, es decir, hacia atrás. Pero corroborémoslo con unos números y otro poquito de física elemental. Por cierto, os gustará saber que la primera persona que propuso el jet effect como posible explicación del movimiento retrógrado (“contrario” a la intuición) de la cabeza del presidente Kennedy fue Luis W. Álvarez. Quizá le recuerdes más por otra de sus grandes contribuciones a la ciencia: la idea del meteorito que acabó con los dinosaurios.

Para entender el movimiento de la cabeza suponed que ésta puede rotar o describir un giro alrededor de un pivote que podemos considerar situado en la base del cuello. Al igual que antes vimos cómo se conservaba el momento lineal de los objetos que intervenían en el problema, ahora sucede lo mismo con otra nueva cantidad que recibe el nombre de momento angular, una magnitud física que juega un papel análogo en los movimientos de rotación al que desempeña el momento lineal en los movimientos de traslación.

Pues bien, el momento angular de la bala justo en el instante previo al impacto debe ser exactamente igual al momento angular (en el instante posterior al impacto) del conjunto formado por: lo que quede del cráneo tras la “explosión” de la cabeza, los tejidos y sangre expulsados a modo de surtidor y la bala al abandonar la frente a través del orificio de salida. Sumando las contribuciones de estos tres elementos debe obtenerse el mismo valor que para el momento angular inicial de la bala antes de alcanzar el cráneo del presidente. Hagamos ahora los números.

La bala de calibre 6,5 x 52 mm que salió del cañón del rifle de Oswald pesaba 10,37 gramos. Desde la posición que ocupaba Oswald en el sexto piso del almacén de libros donde trabajaba, a unos 100 metros del lugar por donde pasaba la limusina en el momento del impacto fatal, el proyectil hubiese mantenido aún una velocidad de, aproximadamente, 550 m/s.

La distancia entre el orificio de entrada de la bala en el cráneo de JFK y la base del cuello (donde suponemos el pivote alrededor del cual gira la cabeza como consecuencia del impacto) fue de 23 centímetros. Como el momento angular se define, en este caso, como el producto de la masa de la bala por su velocidad y la distancia al pivote, esto arroja un valor para el momento lineal de 1,31 kg m/s.

A continuación determinaré, con unas suposiciones más que razonables, los momentos angulares de la masa encefálica expulsada y de la bala a su salida por la frente de Kennedy. Cuando la susodicha bala se vio libre de las ataduras del cráneo y el encéfalo del presidente de los Estados Unidos, sus fragmentos impactaron contra el parabrisas de la limusina, causando a su vez otros daños en el interior. Por un lado, admitamos que el 67% del momento angular total que llevaba la bala antes de abatir a JFK se ha perdido en las distintas interacciones, es decir, que tan sólo mantiene una tercera parte del mismo.

Por otro, aceptemos asimismo que un 10% de la masa de la cabeza presidencial fue expulsada por la frente en forma de sangre, huesos y encéfalo. Lo anterior conduce claramente a evaluar el momento angular de la bala a la salida del cráneo como 0,437 kg m/s (el 33% de los 1,31 kg m/s hallados previamente, ya que la distancia entre la bala y la base del cuello son de nuevo unos 23 cm). En cambio, el cálculo del momento angular del tejido y sangre expulsados requiere algún sutil detalle adicional, que paso a contaros a continuación.

Os había dicho más arriba que la videocámara de Zapruder filmaba a una velocidad de 18 fotogramas por segundo. Por lo tanto, un único fotograma corresponde a 0,057 segundos de imagen. Ahora bien, de todo este tiempo solamente durante 0,025 segundos permanecía abierto el obturador, manteniéndose cerrado los 0,032 segundos restantes.

Así se explica que en el fotograma 312 no haya evidencia del disparo en la cabeza de JFK y, en cambio, en el fotograma 313 ya se puede ver masa encefálica eyectada. Atribuyéndole una masa de 5 kilogramos a la cabeza del presidente y estimando un 10% de pérdida de masa a causa de su expulsión por el orificio de salida de la bala a una distancia de unos 30 centímetros se puede calcular que durante los 0,025 segundos que el obturador estuvo abierto la velocidad media a la que tuvieron que salir despedidos los restos óseos, blandos y sangre nunca debieron ser inferiores a los 12 m/s (43 km/h). El momento angular correspondiente asciende hasta 1,37 kg m/s.

Con todos los datos recogidos en los tres párrafos precedentes se puede evaluar el momento angular de la cabeza del presidente, que resulta ser la diferencia entre las tres cantidades anteriores, es decir, LC = 1,31 – 1,37 – 0,437 = -0,497 kg m/s. Y la importancia del signo negativo es fundamental, decisiva. Efectivamente, como el momento angular, al igual que el momento lineal, tienen carácter vectorial, esto significa que su signo positivo indica un movimiento hacia delante, pero cuando su signo es negativo el movimiento debe ser contrario, es decir, hacia atrás. Los 4,5 kilogramos que restaban de la cabeza de JFK pudieron salir disparados hacia atrás sin violar ninguna ley física. Es más, si recordáis la relación matemática que existe entre el momento angular de un cuerpo y la velocidad con la que ese mismo cuerpo describe el movimiento de rotación correspondiente, sabiendo que la distancia entre el centro de masas del cráneo de Kennedy y la base del cuello era de 18 centímetros podríais calcular sin dificultad que la cabeza del presidente tuvo que describir un giro retrógrado de nada menos que 22º en el intervalo de tiempo correspondiente a tan sólo dos fotogramas consecutivos (unos 0,11 segundos). Recordad que en la filmación de Abraham Zapruder el retroceso de la cabeza de Kennedy dura nada menos que 8 fotogramas, unos 0,44 segundos de tiempo real.

Cabe, finalmente, señalar que todos los argumentos físicos presentados aquí son excesivamente simples y que, en ningún caso, demuestran que no hubiese una conspiración para acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos aquel fatídico 22 de noviembre de 1963.

Aquí, insisto una vez más, lo único que se demuestra es que a pesar de incidir una bala por la parte trasera de la cabeza, ésta puede describir un movimiento hacia atrás y no siempre hacia delante, en el sentido en el que es golpeada por el proyectil.

Quizá esta imagen tan opuesta al sentido común que tenemos provenga del cine, donde siempre se exageran las escenas de una forma tremendamente irreal, cuando no absolutamente contrarias a las leyes de la física. Como si no fuera suficientemente violento apuntar y disparar a alguien con un arma de fuego, sin necesidad de salpicar tu cara y enviarle a él a estrellarse contra la pared de detrás, a varios metros de distancia y derribando infinidad de objetos frágiles que hagan mucho ruido.

Tampoco me quiero detener en la teoría propuesta por Oliver Stone en su película JFK (JFK, 1991) pues ya han sido no pocas páginas web las que se han dedicado a desmontar uno por uno todos sus argumentos falaces: la “bala mágica“, que fue la segunda disparada por Oswald (la primera no hizo blanco en el presidente) y que impactó en la espalda de Kennedy, saliendo por su garganta y alcanzando después el torso, la muñeca y el muslo del gobernador de Texas, John B. Connally Jr., quien viajaba en la parte delantera de la limusina. En la película de Stone, el fiscal del distrito, Jim Garrison (interpretado por Kevin Costner) propone la enloquecida hipótesis del segundo tirador para poder explicar la trayectoria seguida por la “bala mágica“.

El error del modelo elaborado por Garrison y sus colaboradores provenía de suponer que el asiento del gobernador Connally estaba situado directamente frente al del presidente, a la misma altura, una posición desde donde la pretendida “bala mágica” hubiese necesitado describir una serie de curvas y trayectorias imposibles como para haber sido por sí misma la causa de las siete heridas encontradas en los cuerpos de Kennedy y Connally. La conclusión final a la que llegaba Garrison implicaba la existencia de seis disparos o seis balas diferentes. Resulta casi sonrojante afirmar que, en realidad, Connally iba acomodado en un asiento casi 8 centímetros más bajo y 15 centímetros a la izquierda del malogrado presidente Kennedy. Y todo ello por una simple y obvia razón: para no bloquear ni estorbar la visión del presidente ni la de éste por parte del público congregado.

Por último, me gustaría hacer unos breves comentarios acerca de la cuestión del tiempo empleado por Oswald para efectuar los pretendidos tres disparos en menos de los 5,6 segundos que se deducían de la película de Zapruder. Bien, aunque a pesar de todo, esto ha sido igualmente desmentido en multitud de ocasiones, hay que decir que esos 5,6 segundos deben cronometrarse a partir de haberse efectuado el primer disparo, pues el tiempo empleado para efectuar aquél no cuenta en el cómputo total. Así pues, los 5,6 segundos solamente deberían transcurrir desde que se carga el segundo disparo hasta que se efectúa el tercero y último. Al fin y al cabo, si hubo otros tiradores, ¿no hubiera sido más razonable, a la hora de confundir al público, haber efectuado un gran número de disparos, en lugar de tan sólo tres, mucho más fácilmente rastreables e identificables como pertenecientes a un solo pistolero? Si se hubiesen empleado otras armas diferentes a la de Oswald, capaces de efectuar hasta 8 disparos en el mismo tiempo, haber “camuflado” un par o tres de disparos más hubiera causado una enorme confusión, nadie sabría a ciencia cierta de dónde provenían y su localización hubiese sido prácticamente imposible para el público.

En 1963 una carabina M1 costaba aproximadamente unos 75 dólares y disparaba tres veces más rápido que el rifle Carcano de la 2ª guerra mundial empleado por Lee Harvey Oswald, cuyo precio ascendía a unos míseros 13 dólares, y que iba equipado con una mira telescópica de no más de 5 dólares. Y, además, defectuosa…

Fuentes:

Insultingly Stupid Movie Physics, Tom Rogers, Sourcebooks Hysteria, 2007.

Scientist as detective: Luis Alvarez and the pyramid burial chambers, the JFK assassination, and the end of the dinosaurs, Charles G. Wohl, American Journal of Physics, Vol. 75, No. 11, November 2007.

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118 comentarios | Responde | Suscríbete

  • pacopaco|23/11/2011 @ 02:43 Responde

    Por el tono irónico,cuando dices que eso no quiere decir que hubiese o no conspiración,das a entender que demuestras que no hubo conspiración(Si no era esa tu intención es lo que se capta). Y no es así…¡PARA NADA! Lo que nos dan es una gran lección de física en la que demuestras que no es necesario un disparo delantero para que la cabeza vuelva hacia atrás y que el gobernador estaba en una posición en la que no se necesita que las balas zigzaguearan…pero eso no demuestra que no hubiese una conspiración en la que alguien pagase a Oswald o que no tuviese cómplices,o que incluso que Oswald fuese una cabeza de turco y que en realidad el que disparase desde el almacén fuese otro,o que acertase 2 de 3 con la mala puntería que tenía Oswald( cosa que por si sola no es prueba de nada ya que por malo que fuese hay posibilidades matemáticas de acertar hasta los 3 tiros) y muchas otras cosas,ya que los informes de la comisión Warren muestras muchas contradicciones …
    Yo no digo que hubiese o no una conspiración(me esperaré a que se desclasifiquen todos los documentos)Eso si,gran lección de física para demostrar que no son necesarios varios tiradores y hacer que mucha gente se lo piense antes de decir que es una conspiración ya que la primera prueba que esgrime todo el mundo es el movimiento hacia atrás de la cabeza porque intuitivamente nos “choca” mucho.
    Saludos

    • pablo skwdpablo skwd|23/11/2011 @ 06:36 Responde

      Ver comentario

      ¿”nos”?

    • JoseBJoseB|23/11/2011 @ 13:55 Responde

      Paco, yo creo que cuando dice que no demuestra nada lo está diciendo en serio, no como ironía. Creo que lo hace en el mismo sentido que dices tú.
      Este estudio explica que es posible el movimiento de la cabeza sin necesidad de otro tirador, pero eso no implica necesariamente que ese segundo tirador no existiera. Eso es algo de perogrullo.

  • manolomanolo|23/11/2011 @ 05:45 Responde

    Que distancia habia?
    parece mucha precision, con un blanco en movimiento, el rifle antiguo y una mira que dices que era defectuosa ??¿¿

  • DarylDaryl|23/11/2011 @ 11:52 Responde

    No se si hay conspiración pero en estos tiempos de realidades virtuales, hipersimulaciones, cazadores de mitos y CSI’s varios, alguien ha hecho experimentos reales sobre:

    Efectos de balas en cabezas, con modelos varios que simulen la masa encefálica, la dureza y fracturas del craneo y el movimiento sobre el cuello.

    La visión que tendria, a través de la mira, de toda la escena. Simulaciones de disparos con el mismo arma y mira por diferentes tipo de tiradores.

  • JoseJose|23/11/2011 @ 13:48 Responde

    El Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre Asesinatos (U.S. House of Representatives Select Committee on Assassinations) o (HSCA) fue establecido en 1976 para investigar los asesinatos de John F. Kennedy y de Dr. Martin Luther King Jr.. Las investigaciones del comité duraron hasta 1978, y en 1979 emitieron el informe final.

    El HSCA concluyó en su informe de 1979 que:
    1.Lee Harvey Oswald disparó tres veces al presidente John F. Kennedy. El segundo y tercer disparos hirieron al presidente. El tercer disparo mató al presidente.
    2.Pruebas científicas acústicas establecen con una alta probabilidad que hubo dos fuentes de disparos al presidente John F. Kennedy. Otras pruebas no refutan la posibilidad de dos fuentes de disparos. Pruebas científicas niegan la existencia de algunas de las conspiraciones que se han sugerido.
    3.El comité cree, basándose en las pruebas disponibles, que el presidente John F. Kennedy fue probablemente asesinado como resultado de una conspiración.

  • ShizuokaShizuoka|23/11/2011 @ 22:59 Responde

    El lunes por la noche en la 2 echaron un documental en el que se duplicaba el tiroteo desmontando las teorías de conspiración -al menos las más comunes-; creo que durante dos semanas sigue en la web de rtve.

  • Ernesto GuerrujErnesto Guerruj|24/11/2011 @ 02:36 Responde

    Creo que en el aspecto fisico el analisis es perfecto, pero desde el punto de vista de las armas y la balistica surjen muchas dudas
    VEAMOS, el tipo hizo dos impactos, de 3 disparos, uno en todo el melon, muy certero, y el blanco estaba en movimiento a 140 metros POR TANTO:

    - El blanco era facil, grande y estaba quieto ?: NO, estaba moviendose en un coche, y solo se le veia el melon, a 140 metros de distancia
    - El tipo era un francotirador experto? NO, era un tirador que sus instructores de la infanteria de marina calificaron como menos que mediocre en punteria y juraban por un puñado de cruces que el tipo era incapaz de efectuar esos disparos
    - El tipo recibio unos cursos de francotirador o se preparo muy bien antes del atentado? : NO hay ninguna evidencia, mas bien al contrario, la preparacion fue penosa
    - El rifle era buenisimo ?: NO, era de segunda o tercera mano, de la segunda guerra mundial..
    - La mira era buenisima ?: NO, era defectuosa y solo era de 4X
    - La visibilidad era buenisima ?: NO, habia un arbol

    la navaja de Occam parece sugerir que hay una explicacion mas sencilla que la de que un tirador mediocre con una porqueria de rifle hiciese el tiro perfecto a 140 metros “porque ese fue su dia de suerte”.

    otras cosas a considerar:
    - Un disparo malisimo que se pierde , uno al bulto (mejor) y uno superpreciso, hechos por el mismo tipo, en rapida sucesion, indican una mejora en la punteria espectacular..poco creible
    - El tipo parece que habia trabajado para la cia… sospechoso
    - El conductor oye un disparo, el presidente tiene un tiro en el pecho, y no acelera a tope para salir de alli (le hubiera salvado la vida)… raro en un chofer del presidente y su servicio de seguridad
    - Desde el punto de vista BALISTICO , hay muchas cosas extrañas, la bala encontrada no presentaba deformaciones etc : LEER ESTE ANALISIS BALISTICO
    http://historiadelasarmasdefuego.blogspot.com/2009/01/fusil-carcano-el-empleado-en-el.html

    No digo que exista conspiracion pero parece un tirador com mucha muchisima suerte para poder haber hecho eso que hizo.

  • Ernesto GuerrujErnesto Guerruj|24/11/2011 @ 02:40 Responde

    Otro analisis balistico:

    http://www.armas.es/articulos/biografias/30220-asesinato-de-jfk-errores-premeditados-para-desviar-la-atencion.html

    En una foto se puede ver el arbol que tapaba parcialmente la vision

  • dfraiesedfraiese|25/11/2011 @ 00:01 Responde

    Analizando un fusil con una precisión máxima de 1 MOA por tanto a 150 metros tendremos un área de incertidumbre de 13,72 cm2. No creo que la basura de arma que uso Oswald haya sido submoa. eso esta claro. Sumado a que la mira era pesima podemos hablar de una area de incertidumbre del doble de mi Remington 700 a 150 metros, es decir, unos 27 cm2. Esta bien, si bien, las posibilidades de impactar a esa distancia a un blanco en movimiento, en situacion de stress, con un arma de cuarta es bajisima y aun mas baja es la posibilidad de impactar 3 disparos en menos de 6 segundos, sigue siendo posible, los invito a quienes tengan la posiblidad de que intenten impactar 3 disparos a un melon a 150 metros en menos de 6 segundos con un fusil a cerrojo.Oswald no acerto el primer disparo, acciono el cerrojo y en menos de 2 segundos acerto en la cabeza? todo bajo stress, con mala visibilidad, un arma horrible, una mira peor y a un blanco en movimiento. Realmente o fue una conspiración o Oswald era un tirador con muchisima pero muchisima suerte

  • VimesVimes|25/11/2011 @ 07:53 Responde

    Pues no se yo si esto explica las múltiples heridas de bala (incluídas las del gobernador que lo acompañaba en el coche…

  • ISIMACISIMAC|25/11/2011 @ 10:34 Responde

    Bien explicado.
    Es curioso como cambia la historia segun la forma de contar el tiempo, para esos 3 disparos completos
    (carga-apunte-tiro;carga-apunte-tiro;carga-apunte-tiro) que
    (tiro;carga-apunte-tiro;carga-apunte-tiro).
    Sobre la supuesta falta de entrenamiento, no se vosotros, pero si fuera a matar a un presidente, AL MENOS, comprobaría el buen funcionamiento del arma, practicaría varias veces y ajustaría correctamente la mira.
    Porque la calidad de una mira es la capacidad de MANTENER el ajuste.
    Una “mala” mira, perfectamente ajustada puede cumplir su funcion, un tiempo. Una mira de calidad se mantendrá ajustada mas tiempo y con peor trato.

    Un saludo.

  • Miquel ÀngelMiquel Àngel|27/11/2011 @ 13:22 Responde

    El problema de la bala mágica no es la errónea interpretación que hace Garrison, ya que la bala pudo hacer esas heridas sin cambios de trayectoria tan dramáticos, el problema es que la bala apareció intacta después de haber provocado 7 heridas en dos cuerpos. ¿puede la física explicar eso?

  • neutreneutre|30/11/2011 @ 07:31 Responde

    Puedes argumentar lo que te plazca, pero gracias a Dios siempre nos quedará el sentido común.
    Y este nos dice que la versión del pistolero comunista es tan o más ridícula que los pilotos de boeing talibanes entrenados en avionetas Cesna.
    Salu2

  • SergjimSergjim|04/12/2011 @ 04:10 Responde

    Si existieron o no más franco-tiradores, no tiene nada que ver con el marco de conspiración. Se sabe que PREMEDITADAMENTE los servicios de seguridad fueron reducidos a algo meramente cosmético (sin mayor eficacia), se desechó la burbuja de plástico transparente antibalas que se usaba por protocolo en dicho tipo de eventos, la ruta fue desviada hacia un circuito vial que no venía al caso; posteriormente por órdenes superiores fueron destruidos sistemáticamente los objetos físicos que estuvieron en contacto con el cuerpo vivo y después muerto de JFK hasta el punto que el ataúd fue lastrado con piedras y tirado en medio del mar con el traslado en portaviones (por seguridad) y la asistencia de helicóptero. Todo ello y otras cosas más que no vamos a poner en este minúsculo espacio apuntan a que MUCHA GENTE participó (conscientemente, con diversos grados de involucramiento y eficacia), eso en sí mismo es una conspiración, incluso en el caso de que las balas no hubieran matado a JFK seguiría habiendo conspiración. Por lo anterior, ni el número de tiradores, ni la trayectoria de los proyectiles, ni el número de heridos (leves a mortales) aún cuando todos ellos se redujeran a cero (0), no eliminarían el sentido práctico y legal de lo que se denomina conspiración.

  • pdropdro|06/12/2011 @ 14:03 Responde

    Desde luego hace falta ser un completo ignorante para dar pábulo a las mentiras de un sólo asesino en la muerte de JFK. Nos gustará o no lo expuesto por Oliver Stone y el fiscal Garrison, pero esa es la verdad cristalina y no la de estos empiristas de sainete que tienden a etiquetar de “conspiranoia” todo lo que se menea. Lo primero, dejaros de tanto cientifismo de pacotilla y aprender un poco más de política internacional y las cloacas que se han movido en torno a ese país llamado EEUU. Y esto va también para el 11-S, otro fraude al que se han abonado todos los tontos escépticos (jaja) del planeta. Algo que no es de extrañar siendo como es, Americalandia, su modelo político, ecónomico y científico… Pues nada, ir de correveidiles del imperio, que es lo vuestro..

  • serser|07/12/2011 @ 21:28 Responde

    ni tanto ni tan poco diria yo…. una cosa es explicar ” cientificamente” el efecto de un disparo sobre la cabeza de JFK y otra cosa es no tener en cuenta todo lo que habia de por medio, como que Oswald era operador de la NORAD, hasta que pidio asilo politico en la urss ( pidio la ciudadania sovietica y renucio a la de usa) , vivio alli bastante tiempo y se cree que paso la informacion que llevo al deribo del U2…; despues tranquilamente …pues volvio a USA y siguio su vida….en plena guerra fria…. trabajo para la CIA …. hasta que renucio…..y curiosamente….. reaparece alli asesinado al presidente……
    una cosa es creer que todo es una conspiracion, otra es ser un poco inocente y no saber en que mundo vivimos, por que no podrian haber ” plantado alli al tonto de turno” y haber disparado con un buen agente que cuidara los intereses del complejo tecnomilitar que estaban en juego en vietnam???? es tan facil ….
    y por supuesto…. yo no se cual sera la verdad!!!! y pasara bastante tiempo para que se sepa

  • FernandoFernando|02/01/2012 @ 09:40 Responde

    Jajaja.
    Después de aguantar tus irrespetuosas y soberbias formas de tratar a tus lectores, he aguantado la lectura hasta estas líneas:

    “determinaré, con unas suposiciones más que razonables, …” jajaja tan razonables como las de cualquiera que afirma otras hipótesis.

    “…admitamos que el 67% del momento angular total que llevaba la bala …” y ¿porqué no el 45%? ¿o el 85%? Más suposiciones (=invenciones tuyas).

    “aceptemos asimismo que un 10% de la masa de la cabeza presidencial fue expulsada …” y ¿porqué no el 5% o el 35%?… sigues “suponiendo” (=inventando).

    Yo no tengo ninguna “hipótesis” ni menos aún “teoría” sobre la muerte de ese hombre, pero lo que dejas patente es que tienes tan válidos “argumentos” como los de cualquiera…

    Enhorabuena por sentirte agusto con tus “conocimientos”

  • Hugohxc1984Hugohxc1984|02/01/2012 @ 21:45 Responde

    Muy interesantes y entretenidos los artículos de esta página, con éste puedo estar de acuerdo o no, pero el modo en que te expresas rezuma arrogancia y pedantería, te deseo una pronta recuperación, esperando que la gente no te coja manía. Sin ánimo de acritud, un saludo!

  • MarioMario|03/01/2012 @ 03:53 Responde

    Primero dices: “Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión. En este sentido, a todos ellos les ofrezco aquí y ahora mi tiempo y mi paciencia infinita”.

    Más adelante dices: “Cabe, finalmente, señalar que todos los argumentos físicos presentados aquí son excesivamente simples y que, en ningún caso, demuestran que no hubiese una conspiración para acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos aquel fatídico 22 de noviembre de 1963.”

    O sea, inicias diciendo que vas a acabar con la “ignorancia de los débiles que creen en conspiraciones”, y cierras con “pero por si acaso, esto no demuestra si es o no conspiración” :-S

    Hombre, un poquito más de humildad. Por el resto del artículo, está muy interesante. Nunca se me había ocurrido tal posibilidad.

    Slds!

  • gretelxgretelx|04/01/2012 @ 19:01 Responde

    Podés demostrar científicamente que quien disparó fue unicamente Oswald, pero eso no quita que puede haber sido una conspiración organizada por la CIA. ¿Desde cuando la CIA es una organización de la cual no podemos sospechar que contrate, con dinero, chantaje o amenazas a un asesino?

  • TT|04/01/2012 @ 19:40 Responde

    Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión.

    Dentro de esas personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones están los jueces, que en muchas ocasiones procesan o incluso condenan a personas por conspiración. Como las conspiraciones no existen, las personas condenadas por conspiración por los Tribunales han sido víctimas de un error judicial.

  • TT|09/01/2012 @ 14:59 Responde

    Ahora bien, si por algo se distinguen las personas fácilmente tendentes a creer en conspiraciones es por su debilidad mental y por no haber aprovechado las lecciones de sus profesores cuando tuvieron ocasión.

    Si algo se caracteriza el autor de este post es por su debilidad mental, por ser un grosero y un mal hablado y por no haber aprovechado las lecciones de urbanidad.

  • damiandamian|10/01/2012 @ 17:22 Responde

    Antes q nada quiero aclarar q la web me encanta. La descubri hace poco y la verdad q toca unos temas q me interesan muchisimo, y mas de una vez a razon de leer sus notas me encuentro “investigando” sobre temas q la verdad me son algo complejos como la teoria de cuerdas! Pero me encanta.
    Dicho esto, solo tengo una “queja” q es como tratan el tema de los conspiranoicos.
    Por q la verdad, me considero una persona abierta a la ciencia y al conocimiento, pero tambien soy abierto a teorias conspirativas. Por q no?
    No voy a agregar mucho sobre esta nota, los amigos arriba lo hicieron mucho y bien. Pero solo decir q con todas las limitaciones de oswal (rifle, mira, entrenamiento, obstaculos en la vicion) y todas sus “ventajas” (mala seguridad, mal conductor, etc) la idea de la navaja de ocaam que diria q es mas simple? que oswald fuera el tipo con mas suerte en el universo? o q muchos echos se sumaron o conspiraron para dejar q oswald y quizas otros mataran a JFK?
    No devemos olvidar poner este echo en la historia, y JFK no estaba de buenas con las aguilas del gob americano. Hizo un cambio de planes importantes q ayudo al fracaso de bahia de cochinos, queria terminar con vietnam. Creo q todo sumado, no hace q una teoria “conspiranoica” no se tan paranoica. Cual de las teorias de conspiracion, no lo se.
    Tambien me gustaria hablar sobre una nota muy vieja de uds, q es del caso roswell.
    Sonde se hace mucho incapie en el “secretismo” como si no pudiera ser algo real, o cumun….si bien en mi caso no creo en el incidente roswell, las explicaciones de la nota no me parecen sufucientes. Siempre se usa el secretismo en los gobiernos, mas en el americano. La famosa area 51, ok no es para ovnis, pero la navaja de ocaam (otra vez) diria q solo es una base mas……pero savemos q no lo es. Savemos q es una base donde se prueban en secreto (secretismo otra vez) nuevos aviones.
    Entonces por q , si existira roswell realmente, creen q es tan loco pensar q el gobierno lo ocultaria. Y que mejor decir años mas tarde que era el proyecto mogul para controlar a los “malditos rojos” en la guerra fria? Q aparte una vez mas, nos muestra el secretismo de los gobiernos.
    Sin mas me despido felicitando otra vez por esta excelente web, sigan asi.
    Perdon por lo extenso y mis faltas de ortografia.

    • MarioMario|10/01/2012 @ 20:14 Responde

      “[El área 51] Savemos q es una base donde se prueban en secreto (secretismo otra vez) nuevos aviones”

      Es por esos argumentos que no se toma en serio una teoría de conpiración. Se toman argumentos que no están probados como ciertos, y a partir de ahí se construyen teorías.

      En el caso del área 51, simplemente, no sabemos. Yo no sé. Nadie sabe. Todo el mundo ha visto algo, pero nadie tiene una sola prueba; como con los extraterrestres, los fantasmas, los ovnis, etc.

  • JuanJuan|10/01/2012 @ 22:24 Responde

    Es por esos argumentos que no se toma en serio una teoría de conpiración.

    Muchos toman en serio las teorías de conspiración. Entre ellos los jueces, que son todos unos conspiranoicos, pues en muchos casos procesan o condenan a personas por conspiración.

    En cuanto a Kennedy el Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre Asesinatos (U.S. House of Representatives Select Committee on Assassinations) o (HSCA) dijo (…) 3.El comité cree, basándose en las pruebas disponibles, que el presidente John F. Kennedy fue probablemente asesinado como resultado de una conspiración.

    • MarioMario|11/01/2012 @ 00:20 Responde

      No dije que no existan las conspiraciones (habría que preguntarle a Hitler y las N que hubieron en su contra). Dije que, cuando se usan malos argumentos para sustentarlas, las teorías de conspiración no se toman en serio.

  • JuanJuan|11/01/2012 @ 12:11 Responde

    Hay muchos lameculos que no se toman en serio las teorías de conspiración, sean cuales sean los argumentos.

    Y veamos los “argumentos” de los lameculos: “Ay, que risa, claro la CIA”, “La Luna”, “Elvis”, “Paranoia”, “Debilidad mental”, etc.

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