Ecdisis inminente

Ecdisis

Las referencias, los hitos históricos y filosóficos son esenciales para la identidad y la forja del conocimiento. Hay que agarrarse a algún sitio para ganar estabilidad y poder, desde esa atalaya, observar el conjunto y sacar conclusiones coherentes. Aunque lo anterior parezca evidente, no es una actitud común en la ciencia moderna.

Un buen número de los científicos actuales puede hacer bien su trabajo, obtener resultados de calidad y hasta ganar premios sin despeinar un solo libro de historia y filosofía de la ciencia o, por lo menos, de historia de su campo científico. Tengo la impresión de que así funciona la mayoría.

Hay un error importante, asistido con entusiasmo por las universidades, en la idea de que para hacer ciencia basta con conocer el corpus que está vigente en cada momento. Según esto, las teorías desechadas, los caminos equivocados, o las raíces que llevaron a los conceptos actuales no son necesarios. Una pérdida de tiempo estudiando vías muertas…

Cierto que los científicos pueden hacer un buen trabajo sin todo eso, y hacer que la nave de la ciencia siga, imparable, navegando por el mar del conocimiento. Pero serán unos científicos sin hitos. Unos científicos que aboyan, con un campo de visión limitado. Es como mirar una película de un IMAX a través de un rollo de papel higiénico –por lo menos hay papel para secarse las lágrimas.

Me hizo pensar en lo anterior la lectura de un hermoso párrafo de Thomas H. Huxley –de los Huxley de toda la vida– en su libro “Man’s place in nature” (un libro que, hasta donde sé, nunca se ha traducido al español; una pena). Publicó el libro en 1863, cuatro años después de que Darwin sacara a la luz “El origen de las especies”. Huxley vio claramente que la obra de Darwin asentaría un duro golpe a esa visión mística del ser humano como principal beneficiario de la creación, un ser humano que pronto se convertiría en un bicho viviente más dentro de la naturaleza. Conocía el proceso histórico de desarrollo de las ideas y olfateó la revolución que se avecinaba:

La historia muestra que la mente humana, alimentada por constantes accesos de conocimiento, crece periódicamente demasiado para soportar los recubrimientos teóricos, y explota en pedazos para aparecer con una nueva vestimenta, de la misma manera que la larva en crecimiento, cada cierto tiempo, se deshace de una piel demasiado estrecha y se viste con otra, que de nuevo será temporal. Ciertamente, el estado de imago del Hombre parece estar terriblemente distante, pero cada muda es un paso ganado, de los que habrá muchos. [] … una nueva ecdisis parece inminente.

¿Sabrán los científicos del siglo XXI detectar las próximas ecdisis? O pensarán que esto de la ciencia consiste únicamente en soplar en un globo que se infla, y se infla…?

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16 comentarios | Responde | Suscríbete

  • katsugekatsuge|16/02/2011 @ 11:17 Responde

    Por fin un buen texto !!

  • DarkSapiensDarkSapiens|16/02/2011 @ 12:01 Responde

    Muy buena reflexión :)

    Yo por lo menos te puedo decir que en física llevamos anticipando el derrocamiento del modelo estándar de la física de partículas desde hace años, y hay muchos científicos trabajando precisamente en esta meta, aguardando datos tanto del LHC como de la cosmología. Sabemos que el modelo no es correcto, y en todas las posibilidades de encontrar nueva física se invierten millones :)

    Un saludo!

  • SquirrowlSquirrowl|16/02/2011 @ 12:36 Responde

    ¡Magnífica reflexión! Creo que una buena parte del problema tiene que ver con el fraccionamiento de materias en la educación que reciben los estudiantes universitarios. Cada vez más contenidos en menos créditos y, dado que hay que recortar, lo primero en sacrificarse es la reflexión histórica lo que, ineludiblemente, lleva aparejado la extinción de muchos conceptos globales. Si alguien no ha recibido ninguna formación en este sentido, es difícil que el interés surja espontáneamente, aunque pueda haber excepciones. Al final todo se reduce a la aplicación de recetas, aunque estas puedan ser de elevada tecnología. Pero así va a resultar difícil abordar cambios de paradigmas.

  • MilhaudMilhaud|16/02/2011 @ 14:28 Responde

    Fabuloso artículo, Xurxo.

    No soy investigador, ni trabajo en el campo de la ciencia directamente, pero siempre he tenido fascinación por conocer la historia de la ciencia y todas las equivocaciones que nos llevaron a construir los pilares que a día de hoy sostienen el conocimiento científico.

    Aunque los conceptos históricos ya estén obsoletos en su mayoría, los hechos, tal y como sucedieron, nos pueden ayudar a mejorar nuestra actitud de cara a nuevos avances, e incluso de cara a detectar esa próxima ecdisis que mencionas en el texto.

    Al final, el hombre no es sólo lo que es a día de hoy, sino también toda la historia que arrastra.

  • AliveAlive|16/02/2011 @ 16:04 Responde

    Esta reflexión está íntimamente relacionada con aquella pregunta que algunas personas suelen hacer: “¿para qué estudiar Historia?” La respuesta más sencilla y elegante es que así conocemos los errores que cometieron los demás, y podemos evitarlos; además de que nuestra manera de pensar puede cambiar. Se aplica a toda la historia, incluida la científica :)

    Saludoss.

  • JaimeJaime|16/02/2011 @ 16:34 Responde

    Ver comentario

    Estas totalmente equivocado, y además, hablas sin saber. Debes conocer a muy pocos “científicos actuales”, si es que conoces a alguno. Llegar a vivir de la investigación es algo tan difícil y que exige tanto que muy pocos llegan a serlo. Los que lo consiguen son en general cacks, gente curiosa y trabajadora, y que por lo tanto suele saber más de historia y de filosofía que el licenciado medio (en historia y en filosofía), básicamente porque ha aprendido a pensar y a trabajar de verdad. Cuando uno estudia una carrera científica, no se si tu lo has hecho, se da cuenta inmediatamente de que lo más importante es precisamente lo que tú, en tu ignorancia, dices que no le damos importancia: como hemos llegado a esta conclusión. En física estudiamos las cosas (algunas) como un cuento. ¿Te suena la frase “a hombros de gigantes”?. Si no te suena, no sé como te atreves a escribir esta entrada, y si sí que te suena no entiendo como la has escrito. En cuanto a lo que dices de la filosofía de la ciencia te diré que desde kuhn y poper poco hay de nuevo o de útil. Y que mi experiencia como alumno de la facultad de filosofía, en créditos de libre elección, me ha demostrado que no se puede filosofar sobre la ciencia sin haber dedicado 20 ó 30 años a la ciencia misma. Estamos acostumbrados a leer artículos inexactos en los blogs de divulgación, es normal, la física exige una dedicación exclusiva en cada campo si uno pretende saber lo que dice; pero lo que empieza a ser preocupante es que se le dé pábulo a cualquier opinión sin importar lo infundada o incierta que sea. Es difícil equivocarse más.
    Saludos

    • julianjulian|16/02/2011 @ 22:59 Responde

      Puedes expresar tu opinion en otras palabras? no te he entendido muy bien. En que exactamente se equivoca el articulo? lo digo sin acritud, pero es que viendo el articulo y lo que has escrito, no comprendo muy bien el porque de la critica.

    • Xurxo MariñoXurxo Mariño|16/02/2011 @ 23:56 Responde

      Hola Jaime.
      Por lo que escribes, veo que no te dedicas profesionalmente a la investigación científica. Hace 20 años, cuando comencé a hacer investigación, a lo mejor podría escribir algo parecido a lo que has escrito tú (bueno, bastante más respetuoso y elegante), porque en ese momento, como es evidente, todavía no conocía muy bien las tripas del mundo de la investigación. En ese sentido estás disculpado.
      Aunque soy un científico experimental que se dedica a la investigación básica (electrofisiología, biofísica, neurociencia computacional, etc), también dedico mucho tiempo a la historia y filosofía de la ciencia. Después de leer a bastantes filósofos de la ciencia (entre ellos Thomas Kuhn y Karl Popper (se escribe así, no “poper”; ¿tú has leído algún libro en-te-ro de alguno de ellos?) creo que tengo una visión bastante aproximada de cómo ha sido el desarrollo de las ideas que tratan el problema de la epistemología.
      Desde luego que conozco la frase “a hombros de gigantes”, y quién la dijo, y a quién iba dirigida, y en qué circunstancias, y las repercusiones que tuvo en las relaciones entre el autor y el receptor original (¿conoces tú esa historia o solo la frase?).

      La razón de escribir este artículo es que, como un enamorado de la ciencia, de la investigación, de la capacidad que nos ha dado para comprender la naturaleza de una parte importante del Cosmos, me sorprende que en la actualidad un porcentaje altísimo (al-tí-si-mo) de mis colegas físicos, ingenieros, matemáticos, biólogos, médicos, informáticos, etc nunca hayan leído a Kuhn, ni a Popper, ni a muchos de los otros filósofos e historiadores de la ciencia. Pero no es solo eso, es que una gran mayoría ni siquiera saben quiénes son, y no lo saben porque parece que piensan que la historia y la filosofía de la ciencia no son necesarios para su trabajo de laboratorio. Muchos de los laboratorios actuales de universidades de primera línea y de empresas privadas se han convertido en meros centros de procesamiento de datos más o menos automatizados.
      Todos, desde luego, conocen la frase esa de “a hombros de gigantes”, como tú, pero poco más. Y desde luego que todos los cienticos hemos tenido, al estudiar la carrera, más de una clase en donde se nos ha explicado el proceso histórico de desarrollo de varias ideas; pero eso son solo migajas que pronto se las lleva el viento. Para aprehender bien el desarrollo de las ideas es necesario dedicarle mucho más tiempo, muchas horas de lectura y reflexión. Todos estamos a tiempo; también tú.

      Si piensas seguir haciendo comentarios irrespetuosos, mejor déjalo. Si quieres seguir con la conversación, será mejor que antes leas a esos filósofos que citas, que aprendas a escribir su nombre, y que te pases más de 20 años haciendo investigación científica en varios laboratorios de distintos países para que conozcas un poco cómo funciona la cosa.

      Cuando llegue ese momento, seguiremos hablando de esta aventura tan maravillosa que es la ciencia y que desde luego no se construye con comentarios mediocres e irrrespetuosos.

      salud
      xurxo

      • DarkSapiensDarkSapiens|17/02/2011 @ 00:10 Responde

        Bravo. Este comentario es para ser aplaudido.

        Y veo que yo mismo tengo aún todas esas obras pendientes de leer, aunque aún tengo unos años por delante. Espero subsanarlo sin dejar pasar mucho tiempo :)

        Por cierto, cada vez que pienso en la historia entre Newton y Hooke… Qué peculiares son a veces las mentes que dan los mayores avances científicos.

        Un saludo!

        • Xurxo MariñoXurxo Mariño|17/02/2011 @ 01:08 Responde

          Gracias.
          Si, es cierto, a algunas de las grandes mentes científicas es para darles de comer aparte. Newton, desde luego, con el carácter que tenía, parece que dedicó una buena parte de su tiempo a batallar con otros grandes como Hooke y Leibniz.
          Para adentrarse en la bibliografía de Newton recomiendo un libro muy bien escrito: “Isaac Newton: una vida”, de Richard S. Westfall.
          Y hablando de Newton, el libro tercero de sus Principia, “El sistema del mundo”, es también una buena manera de conocer, con un lenguaje muy accesible, sus grandes hallazgos.
          Hay también un libro de divulgación que escribió Voltaire para popularizar las ideas de Newton; yo tengo la versión inglesa: “The elements of Sir Isaac Newton’s Philosophy”. Este todavía no he tenido tiempo de leerlo, solo de sobrevolarlo.

          No llega una vida para leer todo lo que quisiéramos!

          saludos y gracias de nuevo

  • AbensendAbensend|17/02/2011 @ 09:35 Responde

    Bertrand Russell en Misticismo y Lógica hace alusión a eso, creo que la frase era algo así como: “los mátemáticos no leen a Platón y los filósofos no saben matemáticas”. Epic win, si señor.

  • Xurxo MariñoXurxo Mariño|17/02/2011 @ 10:01 Responde

    Oh!, Bertrand Russell, otro gran admirado mío. Desde luego que, para opinar sobre este tema, él era uno de los más capacitados, ya que destacó -y mucho- en las dos disciplinas que cultivó, matemáticas y filósofía.

    Realmente este tema de la relación, más bien, de la separación entre ciencias y humanidades se trata directamente en un libro ya clásico: “Las dos culturas”, de Charles Percy Snow. Es el texto de su polémica charla “Rede” en Cambridge. Lo recomiendo, se lee muy bien en hora y poco, lo que dura una charla pausada (ese libro en español está descatalogado, al menos hace un año; pero Cambridge Universtiy Press lo sigue editando).
    Al escribir la pieza de arriba pensé en citar ese libro; pero al final lo dejé, para hacer el texto más corto y centrarme en Huxley, que fue anterior a Snow en este tipo de lides.
    Como veis es un tema que me interesa bastante. En el año 2009 coordiné la edición gallega del libro de Snow, “As dúas culturas” (está en las librerías, para quien entienda el gallego). El libro lleva un análisis previo muy bueno de Stefan Collini.
    Estos días estoy coordinando, bueno, la cosa dura ya un año, la edición de un libro realizado por científicos que a la vez son escritores y/o poetas, en donde cuentan su experiencia en lo que, desgraciadamente, son todavía dos culturas bastante separadas.

    Y ahora me largo al laboratorio, carallo!
    salud
    xurxo

  • fuentedelaeternajuventudfuentedelaeternajuventud|17/02/2011 @ 10:10 Responde

    Muy bueno Xurxo, así el artículo como tu mesurada y razonada contestación. Sin embargo, siento ser pesimista, pero no creo que el tal Jaime se haya enterado de nada.
    Estoy de acuerdo contigo en la muy generalizada falta de visión histórica y referencias filosóficas en el trabajo de la mayoría de la gente que se dedica a la ciencia. Pero quizás como también apuntas tú, realmente no es necesario la mayoría de las veces para “funcionar” en ciencia. Me refiero a que en la rutina experimental, en muchos casos, el trabajo científico se ha convertido en una colección de habilidades técnicas y en la dirección científica, muy frecuentemente, triunfa el sentido práctico y los modos tiránicos, competitivos y déspotas. El resultado por supuesto es desalentador: montones de publicaciones que describen basura inútil para mayor gloria y engorde de currículums varios y/o publicaciones irreproducibles que rozan (cuando no chocan directamente) con lo fraudulento.
    La falta de esa visión histórica y de un mínimo conocimiento de la filosofía de la ciencia, provoca errores tanto en el planteamiento como en la interpretación de la ciencia, pero no viene de serie en el científico, ni se premia o reconoce debidamente.

    • Xurxo MariñoXurxo Mariño|17/02/2011 @ 10:29 Responde

      Gracias por el comentario. Estoy de acuerdo en todo lo que dices. Yo también soy pesimista, precisamente por eso, para tratar de ventilar un poco la desazón, escribí ese mino-texto, y también por ello me dedico a varias actividades “puente” entre la ciencia y las humanidades. Pero la respuesta que veo de los colegas científicos es mínima, entre otras cosas porque muchos no han detectado que exista ningún problema. Para la maquinaria de la sociedad occidental no existe ningún problema, claro, todo a costa de cercenar la profundidad de visión y la capacidad de conocimiento de tantos científicos.
      Yo he aprendido mucho sobre ciencia, mucho, metiendo las narices en las humanidades. Snow cuenta muy bien el problema en su charla; y además le da un interesante toque ético.

      salud
      xurxo

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